A 4 manos

La tristeza

Llega

desgarra córneas

hiere párpados

tose sin pudor en mis narices

aletea en el borde de los labios

rasca la espalda de mis dientes

tiembla en la barbilla

lame el cuello

recorre el pecho con su hocico

baja

como siempre baja la tristeza

en su camino predecible hacia las tripas

encuentra el ombligo trasnochado

descarga allí su desaliento

se detiene en el olor de tu cuerpo

que inunda terco mis entrañas

recorre muslos

identifica un lunar

            dos cicatrices

roza indecisa mis rodillas

resbala un poco

se detiene en los tobillos

toma aliento

Llega a los pies

Me inmoviliza

Poemas de Martha Mega

frontera

pensé ¿qué querría yo de un poema
en el desierto? ¿querría en lo más mínimo
un poema?
uno quizás que sirva de escalera
una alternativa a morir de sed
que sobreviva tres semanas sin probar bocado
y sepa qué hacer si me muerde una serpiente
o cómo localizar la estrella del norte y para qué carajos
sirve localizar la estrella del norte
si está igual de perdida allá arriba en un desierto de espinas brillantes
que yo que sé dónde estoy
lo que no sé es dónde está todo lo demás
dormí bajo el muro
soñé una escalera la más grande
un poema que pueda seguir como a un mosquito
hasta el siguiente cuerpo de agua
hasta el siguiente cuerpo
de lo que sea
con que se mueva

pero no dispare

.

.

.

sumergida en la tina

pienso en tu novia de juventud

muerta en el incendio

me secas el pelo con la toalla de tu hijo

que no conozco

recargas la cabeza en el borde

cerca de mi pecho

así se consuelan las visitas

junto a las camas de los enfermos

no dejo de mirar mis dedos pálidos

la piel les queda grande como un guante

como si algo la estuviera

derritiendo

.

.

.

Lo siento, Wendy, pero no confío en nada que sangre durante cinco días y no se muera, dijo el Sr. Garrison

la causa de tus ideas suicidas cada mes

es el agua

dijo mi psiquiatra

justo antes de menstruar

soy una esponja inmensa

a punto de escurrir del fregadero

el líquido oprime mi cerebro

y yo deseo morir

pienso en el porcentaje de agua

que compone mi cuerpo esos días

pienso en volver al agua

como a las cenizas

.

dijeron los diarios

es común encontrar a las víctimas de feminicidio

asfixiadas

con su propia toalla sanitaria

en la garganta

.

qué concluyes del experimento

dijo el profe de química

sosteniendo en alto el vaso

extrajimos limadura de hierro

del cereal que solemos desayunar

la mezclamos con ácido clorhídrico

y todo se tornó color sangre

.

concluyo

el filtro de mis ojos es herrumbe

pienso en la cantidad de hierro

que compone mi cuerpo

y si podría forjar una espada

con toda la sangre que desperdicié

.

¿por qué una chica se desmayaría

al ver la sangre?

dijo Ygritte

no conocemos otro color

.

.

.

Sweet home

esta no es mi casa

aunque el tapete de la entrada lo asegure

esta es una casa que paga la deuda de mi casa

que ya no podíamos pagar

mi padre logró negociar con el banco

de manera que ahora debemos

a 35 años

el mismo dinero muchas veces multiplicado

pero mi padre ha aprendido

a renegociar la deuda a perpetuidad

de modo que podamos seguir pagando

toda la vida

.

.

.

Breve

lo nuestro
si es
será breve

.

todo lo bello es breve

.

no nuestros cuerpos
inabarcables
inacabables
corruptibles

.

los dos

juntos
seríamos una criatura diminuta
bella de puro terror

.

un ramito de plumas frescas
un amasijo-regocijo de pétalos

.

lo nuestro
si es
será breve

.


casi mejor que no sea

.


lo bello me enfebrece
y juego a matar
el camino de hormigas
de mi pecho
y a arrancar las alas
de una en una
a todas las palabras dulces

.

.

.

Sobre la puerta del matadero había

un número inmenso. Era el número cinco

despiertas gritando en otras lenguas

aunque tu madre te dio de mamar hebreo

tu padre te golpeó en tzotzil

tus secretos los guardaste en árabe

.

acá hay otros que dicen que se llaman

arios, mexicanos, tutsis, israelíes

lamentablemente

no eres parte de ellos

brother perdido de babel

sabrás qué responder

si alguien te pregunta

cuál es la cosa más dulce en la vida

alguien _por decir algo_ de tralfamadore

¿qué dirías?

.

creo que deberán inventar

mejores mentiras

o tendrán que continuar sin nosotros

.

que nos cuenten otra Historia

para que tomemos fuerza y nos arrastremos

como los desafortunados mamíferos que somos

hasta un bosque lejos de las llamas

un bosque hecho de todos los bosques

.

que cuenten una historia sobre viajar a otros planetas

vámonos a la ardiente dresden que es como una luna ardiente

o al silbante acteal vámonos

a mirar las estrellas o lo que sea que surca el cielo en gaza

.

que sea la noche del 13 de febrero de 1945

o la mañana lacandona del 22 de diciembre de 1995

o la tarde hace cinco años cuando mamá no regresó

.

si alguien te pregunta cuál es la cosa más dulce en la vida

¿logras dormir?

yo diría

despierta ahora

en cualquier lengua

salimos a quemar la ciudad mientras dormías

.

.

.

Sobre la autora:

Martha Mega (Ciudad de México, 1991). Escritora, actriz y directora de teatro. Estudió Literatura Dramática y Teatro en la UNAM, así como diplomados en experimentación artística y en periodismo de investigación. Autora de los libros de poemas Vergüenza (Mantarraya Ediciones, 2017) y Casa de Citas (UAM-X, 2021). Dirige e interpreta espectáculos de poesía escénica, de manera individual y con el colectivo multidisciplinario Literal Sound Machine. Da talleres de creación e interpretación de poesía.

En 2019 fue incluida en la lista de Forbes México de Los cien mexicanos más creativos en el mundo.

Imagen: Liz Montoya

Poesía incendiaria de Gerardo Montoya

Foto: Liz Montoya

.

.

.

niño sirio internet

.

Aylan

sos Alfonsina

en el siglo presente

hiperconectados

fronteras y mar

.

Desposeído

una otra

última vez

y cálido blanquecino

tu vómito como espuma

un líquido tierno

apagándose

.

En la orilla de internet

la sed reina al ganado

.

Todos los colores

todas las banderas

nadie sabe pronunciarte bien

.

Tengo por cementerio

el search bar

.

Google arrancó

mi botón

favorito del home

I’m feeling lucky tonight

ningún atrevido

compite aún hoy

con Pharrell

Daft punk

.

Sos magia

eterna en la red

niño sirio

llanto internet

foto mapa

Siria         

log in en Face

.

Tu odisea será ejemplo

en la facu

en el master

en el MBA con orientación

Avatares

tragedias y memes

en Semiótica II

.

Chupame la transmedia

.

.

.

Dejá de tomar merca mamá

.

Sé que estás cansada

que las noches son duras

querés distraerte

aunque sea un poquito

el esquema del paco

en el sueño no va

.

Scrolleas en el newsfeed de nuevo

primero la mala

luego la izquierda

Laura Gutman del PRO

.

Frená esa angustia

resistí con aguante

regresáte al Ashtanga

que te pega mejor

.

Comprále al Loro

al Flaco

o al Mago de Villa Luro

si estás en Rosario

andá con el Mono

o al que haya dejado

en su posición

.

No me cortes

no soy frula

soy tu hijo

dejá de tomar merca mamá

.

No frotes mi panza

con tus hediondas encías

si me vas a besar

enjuagáte la boca

.

.

.

El mar

.

el mar está compuesto de fantasmas 

de peces unicornio 

de glaciares aburridos 

de piratas que han perdido su cimitarra o su tesoro 

pero han conservado al hombro a su cotorro fiel 

fantasmas de inmigrantes con chaleco 

o sin 

y también 

las cenizas de papá 

y también 

lo habita un plancton que baila vals 

cuando la luna canta 

y las olas hacen pogo   

ahí también vive 

una familia de krakens 

con un krakencito llamado Manuel  

y los temibles 

guardianes del fondo  

que son seres que se disfrazan como nosotros 

pero que viven en el abismo 

y cazan a sus presas 

con artillería bioluminiscente

y cuidan con recelo  

las flores de plástico de un jardín 

majestuoso

.

.

.

Nota al lector: De los tres poemas que acabas de leer, “El mar” aparece por primera vez en esta revista. “niño sirio internet” y “Dejá de tomar merca mamá” pertenecer al libro ‘teamogrupoclarín’, publicado por editorial Pánico el pánico, del cual puedes saber más en:

https://www.teamogrupoclarin.com/notas/2017/8/22/teamogrupoclarn-en-revista-crisis-30

.

.

Sobre Gerardo Montoya:

(Monterrey, México 1984). Se dedica a aceitar las interacciones entre pantallas para sostener la fantasía de Mercado. Publicó www.teamogrupoclarin.com y www.decalogoclasemedia.com. Coordina el Comité de Escritores Jóvenes de Centro PEN Argentina. Chambea en Qeja Ediciones. Colabora en la curaduría y la organización de Poesía en Tu Sofá Argentina y el Ciclo Internacional Hiperpoesía. Dirige El Gym Pop-up poético en el Centro Cultural Morán. Desconoce si es rastreable su historial como prosumer circa 1995.

Más data en: www.gerardomontoya.com. #teamogrupoclarín #decálogoclasemedia #qejaediciones #hiperpoesía #gerardomontoya #elgympoetico #poesíaentusoafáargentina #sujetoshíbridos #siempretoday 

Le radeau de la Meduse

Imago Dei ó Lupus est homo homini, non homo, quom qualis sit non novit*

Emerge la bestia

Temor de ser hombre

Palabras brotan

Basura

***

Escupo ácido

Brea

Quemando

Abrazando

***

Tus lágrimas buscan

Conmover

Rastro humano

***

Por segundos

Se unen

Desconoces a la oveja

Ojos de lobo

***

El animal rey devora

Saborea

Babea

Te repugna

***

Saciado

duerme

Tripas afuera

***

Y Resucita

Y Ansía

Y Odia

La luna llena

***********

* Lobo es el hombre para el hombre, y no hombre, cuando desconoce quién es el Otro

Rincón de Cobo

No lejos de donde,
apilados unos sobre otros,
viven los hombres su decadencia
de colmenas verticales
—erigidas en la tóxica yuxtaposición de vidrio, muro y escalera—,
se obstina un vergel secreto,
desafiando la “prosperidad” del mono más audaz.
Allá las cortaderas danzan la coreografía que les susurra el viento
y un rumor salado que viene del este
impregna esos pagos con la música y el sabor del mar.

A la vera de una transitada ruta, al final de un caminito al costado del mundo, parteaguas es una tranquera; luego huella y después médanos: altares móviles, tortugas gigantes de arena. Rodeadas de marisma y de ciénaga. Milenario ecosistema.

Último refugio de naturaleza autóctona costera.

En esa pausa del opresivo cemento,
he visto al brujo búho con el cuis entre las garras,
al tuco tuco correr entre las matas,
y al ígneo rey robarme el sueño en las mañanas.

También puedes leer del autor:

Poemas Alejandro Carro

SONATA

Brotas de entre la tierra de mi sueño.

Mi sueño es pálido pero percibo el aroma de tus lágrimas.

El viento afina las ramas del árbol antes de que termine el otoño.

Dentro del árbol

tu violín de cuerdas increadas toca su primera sonata.

Música fosilizada brota de tu violín,

música que se quiebra como las hojas al pisarlas.

El otoño ha tapizado el suelo con notas quebradizas de su sonata arbórea.

Tomas el amor entre tus manos, se te clavan sus espinas,

pero, lejos de soltarlo,

lo oprimes contra tu pecho, lo aprietas para que te hiera más.

No podrás pisar las cuerdas de tu violín con tus heridas abiertas

o tal vez tu sonata suene mejor con sus notas en sangre tintas.

¿Qué madera será la mejor para hacer un violín?¿Qué madera será la mejor para el ataúd del amor?

GALÁCTICA

I

Cada noche más lejana a mí.

Nuestros corazones a estrellas de distancia.

Mis deseos siguen brillando

                                             pero muchos se apagan.

Cada hebra de tu cabellera

                                           es la cola de un cometa.

Te veo alejarte en espiral sin rumbo por el cosmos,

     en espiral dormida,

          en espiral sonámbula

que cuando despierta no me reconoce,

cada vez más lejos la constelación de tu sexo.



II

El universo se sigue expandiendo

y tú cada vez más lejos de mis estrellas;

el universo se sigue encogiendo

y tú eres una constelación de mi galaxia.

El amor es un cometa que se aproxima a nuestro corazón cada cierto tiempo.

En el universo helado sé que alguna vez seremos galaxias

que entrelazan sus estrellas.



III

En medio de la noche me pongo a dibujar con las estrellas,

uno puntos luminosos como en un juego de líneas.

Y con las estrellas cada noche dibujo tu ausencia.

******

Otros textos del autor:

8
Milonga de versos, milongas de bailes

Rimas y milongas (1)

Canción olvidada

De un tiempo muerto regresa

una canción olvidada.

Abre una puerta cerrada

preguntando por mi nombre.

El miedo le teme al hombre

que se aferra a lo que amaba.

***

Con tanta muerte anunciada,

tanto dolor en el mundo,

si me detengo un segundo

para evitar el peligro,

mi lado humano denigro

y con el lodo me fundo.

***

Si cuento con tus dos manos

y con mi sueño demente

para que el alma alimente

lo que mata la indolencia,

rescatamos la creencia

en lo mejor de la gente.

***

Te juro que me lo creo.

No tengo la menor duda

que con el alma desnuda

y los pies tocando el piso

no habrá futuro sumiso

ni esperanza sin ayuda.

***

De un tiempo muerto regresa

una canción olvidada.

Abre una puerta cerrada

preguntando por tu nombre.

El miedo le teme al hombre

que se aferra a lo que amaba.

………………………………………………..

Milonga agradecida

En cada nombre me encuentro.

En cada nombre me olvido.

Qué palabra sin sentido

podré responderle al viento,

si canto lo que no siento

Y reniego lo vivido.

***

Vengo de tierras extrañas

donde las playas suspiran.

Por ignorar lo que miran

quedaron mudos los ojos,

se hicieron grises los rojos

y los recuerdos deliran.

***

Mis sueños no se murieron

ni tampoco mis errores.

De los sueños, los mejores

los he traído conmigo,

como traje a los amigos,

como traje los amores.

***

En esta tierra bendita

reconstruyo la esperanza.

No tolero la tardanza

en la vida que me espera,

que celebra la quimera,

que repudia la venganza.

***

Me enamoro de esta vida

del modo más misterioso.

Que no tenga yo reposo

en perseguir un futuro

que no puede ser tan duro

como un pasado glorioso.

***

Benditos los que me acogen

sin importar lo que canto,

evitando que hacia el llanto

naveguen mis emociones.

Ya vendrán nuevas canciones

con la risa como manto.

***

Por ahora me despido,

pero seguro regreso.

No se queda el verso preso

ni atrapada la sonrisa

si la vida lleva prisa

o te premia con un beso.

………………………………………..

Annia Galano

Nació en La Habana, Cuba, en 1967. Actualmente vive en Ciudad de México. Es Doctora en Ciencias Químicas y trabaja como profesora en la Universidad Autónoma Metropolitana. Además de su profesión como química computacional tiene inquietudes en otros campos, incluyendo la pintura y la literatura. Ha escrito cuentos y poemas, todos inéditos. Se considera a sí misma una “escritora de closet” que escribe porque no puede evitarlo.

Brillar y no se estrella: ilustración de Félix Guerra

Selección poética Félix Guerra I

CÓLICOS

A veces digiero

mal mi pedazo

de infinito y

mi trozo

de eternidad.

*****

*****

ODA A ESTAR VIVO

Da vergüenza morir: suprema humillación infligida al cuerpo.

Ya antes daba vergüenza estornudar y luego no tener pañuelo a mano, sino

la simple mano.

Que el tonto agite dedo autócrata

en su aire, reprimiendo cualquier ruido

de arbitraje. Da pena no tener pan ni duro

ni bíblico nunca o ningún día. O tener

solo pan duro como púa que se atora

entre dientes y garganta.

Humillación insufla el pene exduro,

también dentición con pasado perfecto.

Dientes se ablandan con sustos de vivir, expene se aterra y pega a los

huevos.  Humilla el sol que amanece gris

en la melancolía de las sábanas. Y chorro

de sombras de las bombillas fundidas o apagadas.

Alguien afirma que si oscuridades pisan

tus talones al menos quedan pies

con que huir. Pero si huyes a menudo

es que ya casi nunca logras perseguir.

Humilla vivir en opacidad, detrás

del telón de penumbras y de cara a la pared.

Da vergüenza sucumbir entre amigos

a la luz del día. Vergüenza morir y dejar tanta gente viva alrededor.

Vergüenza

el amor que nos tenían y llevarse a ninguna parte el amor que uno profesa.

Vergüenza languidecer en presencia

de la afligida multitud familiar. Pena

que todos consuman un rato tu cadáver.  

Vergüenza mirar de frente a contemporáneos

y familiares durante la agonía. Vergüenza

que obliguen a rezos, ungüentos y pastillas

que prolongan la vida apenas otros dos instantes.

Vergüenza desfallecer en brazos de la amada.

Pena ver lágrimas derramadas por tus ojos. Vergüenza morir y no poder

cargar con quienes amas. Vergüenza que quien te ama no te logre retener.

*****

*****

RESTOS MORTALES

Hasta el último en la fila lleva entallados

sus restos mortales. Livianos en el aire, sutiles en la estatura y óseos

en el sobresalto. No pesan más que uno mismo en persona. Justo

lo que podemos cargar. Lo que va a ser resto, todo lo que va a ser mortal.

¿Cómo entenderse con ellos?

Cotidiano y previo. Untar agua, jabón, desodorante. Limpiar con toallas y

papeles higiénicos. Alimentar a diario. Engordarlos. Maltratarlos a ratos

 en fatigas e infracciones de existir.

Ponerlos a correr. Rogarles que regresen.

En ocasiones repletarlos de placeres, pasiones o venganzas. Y otros pecados.

Instruirlos en habilidades con respecto

a amistad, intrigas, egoísmos, vanidad, ingenuidades, gratitud, amores,

traición, alevosías (alevosía rima

con tranvía, y yo con calma, atravesado en la vía).

Trance generoso es dar lo que no tengo. Cómo reír y sangrar a mi costa

en agolpadas parrandas. Por ruin o ruines que fui o fuimos, cuando

debimos ser dadivosos y justos.

Días y vidas completa para cavilarnos

y látigo de arrepentimientos en la espalda.

¿Restos mortales? ¿Mal entendido? ¿Equívoco lingüístico, idioma provenzal,

errata sintáctica, dialecto celestial, creencia anómala de latitudes

donde se vive y muere demasiado

 a diario?

Restos mortales siempre inmortales.

Jamás fueron restos, estafa infinita y finita. Plazos que vencen. Moratorias

no se expende en farmacias ni hospitales.

Pero sí, efectivamente, estamos, estoy, condenado a categóricos despojos

(al final, queda regusto por el polvo y precario pero nutritivo sabor a

gusanos).

Al apagar bombillas y recluirnos en noche continua, nadie, ni nadie, ni

último dudoso

de la fila, se salva de dormir. Sin roncar

ni soñar. Sin soñar ni roncar.

Nuestro robusto peso mínimo esencial

es lo más honesto que dejamos entrever.

Viajamos siempre con una calavera

lista dentro de la sangre.

*****

*****

GENTE RARA

Tan extraña es la paloma

que no vuela, que no fuma, que no anida.

Que no mira cielo ni mira cieno,

solo al horizonte más bajito.

Ni abre alas la paloma ni se limpia

sobacos ni estornuda ni escupe,

ni la vieron jamás portando algún pañuelo.

No llora, no hipa, no estremece.

Es anómala de nacimiento,

es decir, ¿fue parida alguna vez,

salió de un huevo alguna vez, vino de París

alguna vez o vio una cigüeña alguna vez?

Por eso, por extraña, no tiene corazón.

Y al mirarme a los ojos dice: No.

*****

*****

ODA A LA LÁGRIMA

¿Qué no ablandan las lágrimas?

Llanto ablanda todo o casi todo.

Gota y torrente de gotas ablanda rocas y

cava hasta el fondo en la ternura.

Lágrima es un taladro de agua. Lluvia

del ojo humano siembra en la agricultura

de las emociones.

Ablanda rocas, frijoles y un corazón

endurecido. Dulce lágrima de mujer traspasa

sangre y paredes.

Lagrima masculina hace temblar la sangre.

La del niño levanta al ave de su muerte.

De pájaro invisible suerte de frutos

praderas y valles.

Lágrimas sobre ataúd de mártir o héroe,

son semillas.

Ojo es alcancía de lágrima, para el tiempo de las vacas flacas.

Lágrima paralizada al borde del párpado,

paraliza intestinos.

En la lágrima, humedad se vuelve humana. ¿Por qué no enseñar a la

lágrima

a llenar el vaso del sediento?

¿Lágrimas de arrepentimiento merecen

cielo?

Digo: huevo de pájaro pasado por agua

de lágrimas es el alimento de la resurrección.

Si pájaro no llora es porque puede cantar. Ojo

que se especialice en sentir ofensas

derrama de golpe más lágrimas que abril y mayo juntos.

Desembocan lágrimas y es ruina oceánica

de algún derrumbe.

¿Qué me dicen del ojo recipiente,

protector y portero de lágrimas?

No discrimino lágrima que viene

de la cebolla. O de cocodrilo. No hay

lágrima falsa: ni de teatro, traidores

o infieles.

Anoche soñé con lágrimas de aldeas

conquistadas y vencida por invasor o 

adversidad.

Ojo: luchad contra conquistadores e injusticias, endiosamientos y Poder

enquistado.

Etcétera. Que todo, es cierto, no lo ablandan las lágrimas.

INSTITUCION la caja GEOMETRICA

No puedo volar

Volar es suceso tan despiadadamente arriesgado

y emocionante, que me lacera no tener alas.

Resulta atroz, a mitad de vida, comprender que nunca

voy a poseer alas ni a sobrevolar techumbres

de mi pueblo. Ni posarme en lo alto de su campanario.

Injusto, caprichoso. Una evolución sin alicientes,

sin acicates, que discrimina profundo al ser humano.

Es vergüenza. Con tanto libro en el librero

y más de un título de licenciado colgado a la pared,

no lograr nada en este apartado, ni el desdichado

revoloteo hasta el tejado más miserable del barrio.

¿No alcanzaré a batir alas jamás, ni para navegar

hasta la rama más bajita y pelada?

Y por otros motivos, ¿deberé conformarme siempre

con el maldito aeropuerto y los aviones?

Ni miel atino a beber en directo de la flor, aunque

sí del frasco, pero con la estúpida cuchara en la mano. 

Ni picar frutas que no sean del frutero. Ni oler rosa viva,

sino las mismas del pintoresco florero de abuela.

Desearía contemplar la patria desde el aire,

fotografiar abuelos, padres, hermanos, amigos, novias,

esposas, hijos, suegros, nietos, vecinos, y filmar

un gran documental con toda esa célebre pandilla.

Mi pueblito está llenísimo de montañas. Pero nunca

podré subirlas ni bajarlas con las alas puestas.

Otro sueño imposible de mi estirpe: espiar océano 

desde el aire, contemplar rizados de olas y purezas

del agua. Luego caer triunfal y ejercitar una y otra vez

el espectacular chapuzón de los pelícanos.

Contemplo cada día y cada atardecer el paisaje

en movimiento de las aves: gorriones, perdices,

vencejos, golondrinas. Pero ellas, si alguna vez miran,

solo verán a un hombre callado que mira al cielo

Dioses o evolución nos privaron del ala.

Aunque no dejo de ser optimista en otros empeños,

en consecuencia hoy solo atino,

como siempre,

a desplazarme muy silencioso y pegado al suelo.

La hormiga y el grillo

Un verso de Esopo

Como un mar de terracota que se mece con el viento,

va y viene la hojarasca al capricho de su aliento.

Los desnudos centinelas con nostalgia las observan

a las hojas que eran suyas en los días de otros tiempos.

 

Sufre el grillo aterido mientras canta a las hormigas,

ellas miran desde un hueco todas juntas compungidas;

“cuando parta el otoño y le dé paso al invierno,

ese necio, finalmente, entenderá lo del esfuerzo”.

 

“Pobrecitas, todas ellas, hacinadas en su encierro”,

piensa el grillo mientras tiembla y se pierde en el recuerdo

de aquel día, en primavera, de su trance embelesado

por los visos del plumaje de un colibrí colirrayado. 

 

Largos meses concluyeron, salen todas del cimiento.

Las obreras ya se atienen a juntar el alimento.

Una interminable  caravana de frutos y ramitas

que acarrean diligentes sus pequeñas cabecitas.   

 

Una hormiga recelosa deja a un lado su cosecha.

Se echa a andar por los senderos, nunca dobla a la derecha.

Ya no aguanta esos veranos de absurdo conventillo,

solo quiere honrar la vida y cantar como aquel grillo.