A 4 manos

Poemas de Martha Mega

frontera

pensé ¿qué querría yo de un poema
en el desierto? ¿querría en lo más mínimo
un poema?
uno quizás que sirva de escalera
una alternativa a morir de sed
que sobreviva tres semanas sin probar bocado
y sepa qué hacer si me muerde una serpiente
o cómo localizar la estrella del norte y para qué carajos
sirve localizar la estrella del norte
si está igual de perdida allá arriba en un desierto de espinas brillantes
que yo que sé dónde estoy
lo que no sé es dónde está todo lo demás
dormí bajo el muro
soñé una escalera la más grande
un poema que pueda seguir como a un mosquito
hasta el siguiente cuerpo de agua
hasta el siguiente cuerpo
de lo que sea
con que se mueva

pero no dispare

.

.

.

sumergida en la tina

pienso en tu novia de juventud

muerta en el incendio

me secas el pelo con la toalla de tu hijo

que no conozco

recargas la cabeza en el borde

cerca de mi pecho

así se consuelan las visitas

junto a las camas de los enfermos

no dejo de mirar mis dedos pálidos

la piel les queda grande como un guante

como si algo la estuviera

derritiendo

.

.

.

Lo siento, Wendy, pero no confío en nada que sangre durante cinco días y no se muera, dijo el Sr. Garrison

la causa de tus ideas suicidas cada mes

es el agua

dijo mi psiquiatra

justo antes de menstruar

soy una esponja inmensa

a punto de escurrir del fregadero

el líquido oprime mi cerebro

y yo deseo morir

pienso en el porcentaje de agua

que compone mi cuerpo esos días

pienso en volver al agua

como a las cenizas

.

dijeron los diarios

es común encontrar a las víctimas de feminicidio

asfixiadas

con su propia toalla sanitaria

en la garganta

.

qué concluyes del experimento

dijo el profe de química

sosteniendo en alto el vaso

extrajimos limadura de hierro

del cereal que solemos desayunar

la mezclamos con ácido clorhídrico

y todo se tornó color sangre

.

concluyo

el filtro de mis ojos es herrumbe

pienso en la cantidad de hierro

que compone mi cuerpo

y si podría forjar una espada

con toda la sangre que desperdicié

.

¿por qué una chica se desmayaría

al ver la sangre?

dijo Ygritte

no conocemos otro color

.

.

.

Sweet home

esta no es mi casa

aunque el tapete de la entrada lo asegure

esta es una casa que paga la deuda de mi casa

que ya no podíamos pagar

mi padre logró negociar con el banco

de manera que ahora debemos

a 35 años

el mismo dinero muchas veces multiplicado

pero mi padre ha aprendido

a renegociar la deuda a perpetuidad

de modo que podamos seguir pagando

toda la vida

.

.

.

Breve

lo nuestro
si es
será breve

.

todo lo bello es breve

.

no nuestros cuerpos
inabarcables
inacabables
corruptibles

.

los dos

juntos
seríamos una criatura diminuta
bella de puro terror

.

un ramito de plumas frescas
un amasijo-regocijo de pétalos

.

lo nuestro
si es
será breve

.


casi mejor que no sea

.


lo bello me enfebrece
y juego a matar
el camino de hormigas
de mi pecho
y a arrancar las alas
de una en una
a todas las palabras dulces

.

.

.

Sobre la puerta del matadero había

un número inmenso. Era el número cinco

despiertas gritando en otras lenguas

aunque tu madre te dio de mamar hebreo

tu padre te golpeó en tzotzil

tus secretos los guardaste en árabe

.

acá hay otros que dicen que se llaman

arios, mexicanos, tutsis, israelíes

lamentablemente

no eres parte de ellos

brother perdido de babel

sabrás qué responder

si alguien te pregunta

cuál es la cosa más dulce en la vida

alguien _por decir algo_ de tralfamadore

¿qué dirías?

.

creo que deberán inventar

mejores mentiras

o tendrán que continuar sin nosotros

.

que nos cuenten otra Historia

para que tomemos fuerza y nos arrastremos

como los desafortunados mamíferos que somos

hasta un bosque lejos de las llamas

un bosque hecho de todos los bosques

.

que cuenten una historia sobre viajar a otros planetas

vámonos a la ardiente dresden que es como una luna ardiente

o al silbante acteal vámonos

a mirar las estrellas o lo que sea que surca el cielo en gaza

.

que sea la noche del 13 de febrero de 1945

o la mañana lacandona del 22 de diciembre de 1995

o la tarde hace cinco años cuando mamá no regresó

.

si alguien te pregunta cuál es la cosa más dulce en la vida

¿logras dormir?

yo diría

despierta ahora

en cualquier lengua

salimos a quemar la ciudad mientras dormías

.

.

.

Sobre la autora:

Martha Mega (Ciudad de México, 1991). Escritora, actriz y directora de teatro. Estudió Literatura Dramática y Teatro en la UNAM, así como diplomados en experimentación artística y en periodismo de investigación. Autora de los libros de poemas Vergüenza (Mantarraya Ediciones, 2017) y Casa de Citas (UAM-X, 2021). Dirige e interpreta espectáculos de poesía escénica, de manera individual y con el colectivo multidisciplinario Literal Sound Machine. Da talleres de creación e interpretación de poesía.

En 2019 fue incluida en la lista de Forbes México de Los cien mexicanos más creativos en el mundo.

Imagen: Liz Montoya

Poesía incendiaria de Gerardo Montoya

Foto: Liz Montoya

.

.

.

niño sirio internet

.

Aylan

sos Alfonsina

en el siglo presente

hiperconectados

fronteras y mar

.

Desposeído

una otra

última vez

y cálido blanquecino

tu vómito como espuma

un líquido tierno

apagándose

.

En la orilla de internet

la sed reina al ganado

.

Todos los colores

todas las banderas

nadie sabe pronunciarte bien

.

Tengo por cementerio

el search bar

.

Google arrancó

mi botón

favorito del home

I’m feeling lucky tonight

ningún atrevido

compite aún hoy

con Pharrell

Daft punk

.

Sos magia

eterna en la red

niño sirio

llanto internet

foto mapa

Siria         

log in en Face

.

Tu odisea será ejemplo

en la facu

en el master

en el MBA con orientación

Avatares

tragedias y memes

en Semiótica II

.

Chupame la transmedia

.

.

.

Dejá de tomar merca mamá

.

Sé que estás cansada

que las noches son duras

querés distraerte

aunque sea un poquito

el esquema del paco

en el sueño no va

.

Scrolleas en el newsfeed de nuevo

primero la mala

luego la izquierda

Laura Gutman del PRO

.

Frená esa angustia

resistí con aguante

regresáte al Ashtanga

que te pega mejor

.

Comprále al Loro

al Flaco

o al Mago de Villa Luro

si estás en Rosario

andá con el Mono

o al que haya dejado

en su posición

.

No me cortes

no soy frula

soy tu hijo

dejá de tomar merca mamá

.

No frotes mi panza

con tus hediondas encías

si me vas a besar

enjuagáte la boca

.

.

.

El mar

.

el mar está compuesto de fantasmas 

de peces unicornio 

de glaciares aburridos 

de piratas que han perdido su cimitarra o su tesoro 

pero han conservado al hombro a su cotorro fiel 

fantasmas de inmigrantes con chaleco 

o sin 

y también 

las cenizas de papá 

y también 

lo habita un plancton que baila vals 

cuando la luna canta 

y las olas hacen pogo   

ahí también vive 

una familia de krakens 

con un krakencito llamado Manuel  

y los temibles 

guardianes del fondo  

que son seres que se disfrazan como nosotros 

pero que viven en el abismo 

y cazan a sus presas 

con artillería bioluminiscente

y cuidan con recelo  

las flores de plástico de un jardín 

majestuoso

.

.

.

Nota al lector: De los tres poemas que acabas de leer, “El mar” aparece por primera vez en esta revista. “niño sirio internet” y “Dejá de tomar merca mamá” pertenecer al libro ‘teamogrupoclarín’, publicado por editorial Pánico el pánico, del cual puedes saber más en:

https://www.teamogrupoclarin.com/notas/2017/8/22/teamogrupoclarn-en-revista-crisis-30

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Sobre Gerardo Montoya:

(Monterrey, México 1984). Se dedica a aceitar las interacciones entre pantallas para sostener la fantasía de Mercado. Publicó www.teamogrupoclarin.com y www.decalogoclasemedia.com. Coordina el Comité de Escritores Jóvenes de Centro PEN Argentina. Chambea en Qeja Ediciones. Colabora en la curaduría y la organización de Poesía en Tu Sofá Argentina y el Ciclo Internacional Hiperpoesía. Dirige El Gym Pop-up poético en el Centro Cultural Morán. Desconoce si es rastreable su historial como prosumer circa 1995.

Más data en: www.gerardomontoya.com. #teamogrupoclarín #decálogoclasemedia #qejaediciones #hiperpoesía #gerardomontoya #elgympoetico #poesíaentusoafáargentina #sujetoshíbridos #siempretoday 

Rincón de Cobo

No lejos de donde,
apilados unos sobre otros,
viven los hombres su decadencia
de colmenas verticales
—erigidas en la tóxica yuxtaposición de vidrio, muro y escalera—,
se obstina un vergel secreto,
desafiando la “prosperidad” del mono más audaz.
Allá las cortaderas danzan la coreografía que les susurra el viento
y un rumor salado que viene del este
impregna esos pagos con la música y el sabor del mar.

A la vera de una transitada ruta, al final de un caminito al costado del mundo, parteaguas es una tranquera; luego huella y después médanos: altares móviles, tortugas gigantes de arena. Rodeadas de marisma y de ciénaga. Milenario ecosistema.

Último refugio de naturaleza autóctona costera.

En esa pausa del opresivo cemento,
he visto al brujo búho con el cuis entre las garras,
al tuco tuco correr entre las matas,
y al ígneo rey robarme el sueño en las mañanas.

También puedes leer del autor:

La hormiga y el grillo

Un verso de Esopo

Como un mar de terracota que se mece con el viento,

va y viene la hojarasca al capricho de su aliento.

Los desnudos centinelas con nostalgia las observan

a las hojas que eran suyas en los días de otros tiempos.

 

Sufre el grillo aterido mientras canta a las hormigas,

ellas miran desde un hueco todas juntas compungidas;

“cuando parta el otoño y le dé paso al invierno,

ese necio, finalmente, entenderá lo del esfuerzo”.

 

“Pobrecitas, todas ellas, hacinadas en su encierro”,

piensa el grillo mientras tiembla y se pierde en el recuerdo

de aquel día, en primavera, de su trance embelesado

por los visos del plumaje de un colibrí colirrayado. 

 

Largos meses concluyeron, salen todas del cimiento.

Las obreras ya se atienen a juntar el alimento.

Una interminable  caravana de frutos y ramitas

que acarrean diligentes sus pequeñas cabecitas.   

 

Una hormiga recelosa deja a un lado su cosecha.

Se echa a andar por los senderos, nunca dobla a la derecha.

Ya no aguanta esos veranos de absurdo conventillo,

solo quiere honrar la vida y cantar como aquel grillo.

 

Un cuento que me contaron en la escuela-Luciano Walter. Foto tomada de internet.

Un cuento que me enseñaron en la escuela

Él hizo, a instancias de su padre, de su tumba un cenotafio,

ascendiendo y confirmando, para asombro de todos, su presagio.

 

Si lo oyes, desconfiado, atacado de escepticismo y te suena a ficción;

no lo dudes, compañero; él, aquel barbudo, te fundó una religión.

 

Me pregunto atribulado y perplejo, a riesgo de que me traten de pendejo

¿No podría este loco lindo, se me ocurre, haberse salvado el pellejo?

 

No se ofusquen, no me agredan, ni me acusen de ingrato

pero creer en estos cuentos; che, amigo, se me hace de novato.

 

Más aún si en la teoría, el pobre de José nunca la tocó a María.

Si esto a tu madre le hubiera pasado, dime, ¿quién carajo le creería?

 

Los más raro es verlo a Pancho, vistiendo de blanco,  siempre tan ufano.

Mil abusos condenando, muy orondo, en su pequeño trono del Vaticano.

 

Como si sus largas y aburridas peroratas enfermas de ceguera,

fueran a rescatar a todas aquellas brujitas que quemaron en la hoguera.

 

Mientras tanto, en su parroquia, el cura cumple con el ancestral rito:

“¡Che, purrete! Basta de lágrimas, hacedme caso ¡y tocadme el pajarito!”.

 

 

Oda a las mujeres que no

(Tomado del poemario Venus en Acuario, Kintsugi Editora, 2016).

 

Eso que te quiera decir como bailar,
de lo que te rías;
que si te ponés la pollera
corta, el jean
ajustado
o la remera muy
apretadita.

Ley 26.485, Marie Gouric

 

 

Linda,

sin saber

elegiste un guardián

que guarde la llave de

esa cueva que

no te atrevés

a morar.

 

Venerás a ese varón.

 

Entonces: la pertenencia.

 

Como si solo a través de

un varón puente

lograras alcanzar

el ansiado placer

sexual.

 

Ya sé que mamá dijo que

la mano de ahí

saqués.

¡Y si hoy

te tocás

de una vez!

Animate a frotar

ese borde que,

a pesar de

propio

solo ofrecés a alguien más.

 

Enarbolemos la paja

femenina.

 

Hacéte cargo de

tu fisiología.

Que el chico venga

solo si

te fascina.

Nada de

necesitar que

te cojan, che.

 

Quiero,

como Evita con el voto

y con el Papanicolaou, Tita

perdurar en la memoria

como la que

alentó la

masturbación masiva de mujeres,

el amor libre,

el sexo porque sí,

porque se me antoja.

 

Hoy

con vos,

 

hoy

con vos,

 

hoy

con vos.

 

Y así.

 

Claudia Sobico, Pcia de Buenos Aires, Argentina, 1973. Actualmente escribe para FRACTURA, suplemento literario de la Agencia Paco Urondo; integra INSURRECTA, concierto poético en vivo a cuatro voces, y es miembro de la colectiva feminista de escritoras, nP (Nosotras Proponemos – Literatura). Es autora también de La Grafa, (Alto Pogo, 2015) (nouvelle).

 

Luciano Mención Especial I Concurso de poesía Revista Qu

La Reina del Plata

 

Buenos Aires no se jacta de su gente,
alienada del trajín de la ciudad.
No se escuchan bandoneones en Abasto
ni hay peleas en el viejo Luna Park.

El gringaje marca el paso en la milonga
y no sacude un firulete El Cachafaz.
Leguizamo ya no cruza más el disco
y en el palco no hace a Carlos delirar.

Por las calles despobladas de la noche,
voy en busca de aquel mítico lugar.
Soy el sueño recurrente de la Reina,
un espectro con perfume de arrabal.

 

 

Luciano Walter recibe el reconocimiento de QU

Luciano Walter recibe el reconocimiento de QU

Hoy A4manos comparte el sueño de un hombre que ama y vive la literatura y la poesía desde lo hondo de sus entrañas: Luciano Walter. Su poema La Reina del Plata resultó Mención Especial en el I Concurso de Poesía de la revista QU, Buenos Aires, Argentina, 1ro de septiembre de 2018.