A 4 manos

Periodismo, literatura y artes

Partes de Guerra

Huyen los caballos salvajes

He visto los caballos partir

Han abandonado mis entrañas de forma mordaz

Me he quedado vacía, de tan acostumbrada ya a su galope

Inquebrantable retumbar que ha decapitado mi paz

Han regresado por el mar, de entre la espuma azul

Y remontado la margen blanca en un trote sudoroso

Al frente, va un viajero empinado, desnudo

cuya piel brilla con el sol que se tumba en el horizonte

Es joven, apenas veinte años, y se yergue triunfante

Pero no hay batallas aún en sus espaldas

Solo candidez, y esa hermosura que hace que

Hombre y bestia se confundan en un sola esculpida pieza

 …

Los últimos rayos le golpean el rostro límpido

Que ya no puedo ver, y atraviesan la cabeza

El caballero cabalga, y solo una vez, quizás un accidente

Voltea hasta la orilla donde he quedado varada

 …

Al final de la escena, soy una sombra

un perfil junto a la espuma que mira ansiosa los caballos partir

me he quedado vacía; yo era esos caballos,

y toda la belleza que se llevaron, mi sola esperanza