A 4 manos

Periodismo, literatura y artes

Criaturas insólitas

LA LÓGICA DE LA SUPEROSTRA

Ilustración: Félix Guerra

SUPEROSTRA
Rigaostra torcuata

Mucho antes que la perla, existió el collar. El asunto resulta de fácil comprensión. La reticente ostra actual tuvo varios precursores. Entre otros, la superostra, que navegaba llevando a bordo una recua o ristra o ensarte o arria o traílla de perlas, que soltaba cuando un predador la colocaba en apuros o para elaborar un nuevo y rutilante collar o simplemente para arrojar lastre. Lo natural, y lo lógico, es eso, el collar completo. Existían ya, por supuesto y sobradamente, los destinatarios, es decir, los muchos cuellos que volaban o nadaban o reptaban. Lo extraño es la perla aislada. Porque ¿para qué sirve una perla sola metida entre las dos tapas de una concha que se resiste a abrir?