A 4 manos

Periodismo, literatura y artes

La letra del escriba

ODA AL DOGMA

DOGMA PONE DE RODILLAS a la con-

ciencia humana. A política y anhelos

de igualdad, libertad y fraternidad.

DOGMA SE REPONE UNA Y OTRA VEZ

DE SUS DERRUMBES.

GRANDES Y PEQUEÑOS DOGMAS,

unos que ocultan soles y otros que vesti-

mos como CAMISAS de dormir, NOS

CIEGAN A DIARIO.

Sobre ideas clásicas obreras SE ALOJA-

RON DOGMAS.

En jornadas y trincheras proletarias

se apertrecharon DOGMAS

En manuales culteranos hoy todavía

se PRESCRIBEN ORTODOXOS DOG-

MAS Y SIMPLIFICACIONES.

Conciencia teórica GUARECE DOGMAS.

Praxis cotidiana ENCUBRE DOGMAS.

DOGMA DE QUIENES DETENTAN PO-

DERES ES DOGMA DE 7 CABEZAS,

Y EL DOGMA QUE MÁS RETARDA

SU DESPLOME

En religión, el dogma son dioses.

En política, EL DOGMA ES DIABLO.

Falta de oxígeno: RAIZ

DE DOGMA.

Sin ventilación pública SE APURAN

DOGMAS.

Sin tambores de transmisión vibrando y

llevando el canto o bisbiseo humano y di-

vino de las inconformidades

y escepticismos en toda dirección, DOG-

MA LENTAMENTE OCUPA LOS ASIEN-

TOS VACÍOS.

Sin prensa analista, investigadora y opi-

nante, que evite obstrucciones, corrupcio-

nes, impunidades, abusos

de poder, indolencias, maltratos, burocra-

cia, oportunismos y qué error y males se

prolongan,y colocan al borde de abismos

que luego

descubrimos, a tiempo o demasiado tarde,

EL DOGMA RECIBE UN TROFEO INMERE-

CIDO.

Sin cantidad y calidad de boca reflexio-

nando y exponiendo, y sin buena suma

de orejas percibiendo el consiguiente ru-

mor, DOGMAS SE CUELA POR EL FON-

DO OSCURO DE NACION Y NOCION.

Exceso de convicciones AFINAN DOG-

MAS.

Verdades indiscutibles CONVIENEN AL

DOGMA.

Certezas de ayer, DOGMAS DE HOY.

Asalariados dóciles al pensamiento oficial,

SUMINISTRAN INTERMINABLES DOG-

MAS.

Temor a confrontar ideas: FANTASMA

DOGMÁTICO QUE RECORRE IDEOLOGÍAS.

Temor a conocer ideas adversas o enemi-

gas o del amigo que opino contrario:

FRAGILIDAD EPIDERMICA Y DOGMA.

Profusión de confianza y camarón

en la corriente: por ese sueño inerte,

DOGMA DESCUELGA SILENCIOSO AN-

ZUELO.

Exceso de autoridad PRECIPITA DOG-

MAS. Orientación vertical PROPENDE A

DOGMA.

Más centralismo que democracia ATRAE DOGMAS.

Abundancia de ego personal, CALDO

DE CULTIVO PARA DOGMAS.

Centralización a pulso ATRAE

DOGMAS Y ADEMAS CULTO

Y OBEDIENCIA OPORTUNISTA y CIE-

GA: las desgracias nunca vienen solas.

DOGMA CREA BUROCRACIA,

BUROCRACIA CREA DOGMAS.
Lisonjas y adulaciones permitidas, DE-

JAN LA PUERTA ABIERTA A LOS DOG-

MAS.

Fallo irrevocable o no discutido, HUELE A

DOGMA.

Acaparar protagonismos, historias, panta-

llas, conclusiones, residencias, celuloides,

tribunas, SE EMPARIENTA íntimamente

CON DOGMAS.

Sin solidaridad, REVERDECEN EGOIS-

TAS DOGMAS.

Ah, y CÓMO CREA DOGMAS LA INTO-

LERANCIA. Ah, y cómo crea. Ah, y cómo.

PERO.

Si se aspira a lo diverso íntimo y a la di-

versidad universal,

se admiten las versiones de existir,

sin omisiones y cooperativa de ideas y

descentralización de la inteligencia,

y si se intuye que permanecemos

de paso y no nos pertenece,

nada, si se alzan los ojos para observar

astros y se considera a uno mismo polvo

de estrella,

y si alegra que nos visite

el amor, y permanezca

a diestra y siniestra, tanto vallejeano como

martiano, cristiano o marxista, anglicano o

protestante, libertario o leninista o anar-

quista o mahometano o judaico o hindú o

traskista, así como el resto de amores

concebibles,

de Bretch y Lorca, del Arcipestre de Hita

o el quevediano,

Erasmo y sus aprobadas locuras,

el que profesó Tolstoi o anunció Víctor

Hugo o previó

en la hoguera inquisitorial el infinito Bruno,

o el amor que profesaron Mayakovsky o

Neruda,

o el alucinado de Eluard o Borges,

el que predicaron David o Moisés o Buda

o Quetzalcoatl o Gandhi o la Madre María

Teresa de Calcuta, de Ogún y Shangó,

amor de Gongora o Cervantes o Sha-

kespeare o Rabelais,

o el de Whitman (predijo: quien camina

sin amor, camina amortajado hacia

su propio funeral),

y la inmensidad amorosa

que retine la memoria colectiva y la tradi-

ción oral y escrita o deliberada en el lecho,

y se enamora uno, sin cortapisas,

del amor: fraterno, familiar, de camaradas

y amigos,

y no olvida amor a caídos en llamas o

lenguas de horror y sacrificio,

ni se abandona a la desmemoria el inefa-

ble amor de los pupitres,

si se coloca Patria y Humanidad en la ci-

ma de soles, soledades y honores,

si es dominado por la pasión del amor, ar-

tilugio más poderoso que cañones, y su-

cumbe a la temperatura del amor, inven-

ción antediluviana del pétalo y la flor,

 

y si se siente uno irresistiblemente atraído

por el amor sexual, enfebrecido o platóni-

co,

y también por talentos y vocaciones y ge-

nialidades ajenas,

y por las razones y lógica dialécticas o

brumosas, fáciles o difíciles de compren-

der,

por el libro abierto y la cama conquistada y

el cepo en el museo,

por la vivacidad, comprensión, sagacidad

de coetáneos y coterráneos,

si se aplaude a la legión de individuos

que ingresan al torrente conceptual,

si se ama al recóndito morador

de las montañas

al citadino habitante de las azoteas,

si se encariña uno con la hierba que pisan

nuestras plantas,

si se ama a traición al enemigo,

y si se fascina uno con la totalidad

de las criaturas vivas,

sus larvas, pichones, cachorros, rizomas,

crías, descendencias, ramas, linajes, fru-

tos y árboles genealógicos,

si se entusiasma uno además

con las ideas y el respeto a las ideas,

con las arte y ciencias,

esas cumbres neuronales, sin discriminar

escuelas, tendencias, culturas ni credos,

si se comprende incluido

las ideas de quienes se zampan

uñas del desvelo o las ideas que divulga

otro credo al parecer extraño o incom-

prensible y que en realidad no daña

ni a las moscas,

o los credos que en conclusión

nos exige incorporar criterios de la vasta y

ecléctica culturade los tiempos,

 

y si se encanta uno a diario

con la poesía de la expansión, tanto escri-

ta como natural,

y poesía de vida y muerte, con sus jolgo-

rios o llantos,

si se toma partido por la libertad y libre al-

bedrío en ascenso de mujeres y hombres,

si se desconfía, con lucida humildad

de sapiencias propias

o de incontestables sabidurías, e igual se

recela de perfecciones y purezas imposi

bles,

y se cree en la cotidiana renovación de in-

terpretaciones, criterios y visiones

de los acontecimiento que cambian mun-

do

y los mundo

y tuercen los acontecimiento por caminos

impensados,

y si se cree que con cada niño recomienza

nueva la humanidad,

y si se abstiene uno e impide

a otros recetar al prójimo interminables y

sempiternas cuotas de resignaciones, pa-

ciencias y sacrificios,

si en ocasiones, según el caso,

se ofrecer la mejilla intocada,

y en otras se riposta al moflete adversario

la ofensa inmerecida y vil,

si se busca con sed inclaudicable

el agua bendita

o mineral o de manantial que hace más

plenos y laboriosos

y productivos, luminosos, independientes

e innovadores al ser,

si los conflictos no se simplifican y

se les concede

la congénita y creciente complejidad

que conlleva cualquier fenómeno, objeto o

sujeto,

si se imagina y se imagina siempre

lo hasta ese instante no imaginado,

con osadía táctica y estratégica, e imagi-

nación se impregna del atributo primordial

de vivir y sobrevivir

en la adversidad o el triunfo,

 

y se conjetura o ilusiona no en beneficio

propio o de minorías o grupos o bandos,

con bondad y generosidad presidiendo

el acto inagotable y redentor de imaginar,

y si las preocupaciones y tareas

se afrontan tanto

como obligación y servicio, como gimnasia

y maniobras inéditas del pensamiento,

y con semillas en la palma de la mano

uno piensa sobre todo en hundirlas

en la tierra,

y las hunde efectivamente,

con alma genuina de agricultor y fundador,

sin aguardar cosechas,

y luego se intenta suponer frutos

en esplendor para el devenir y también

futuro que en realidad comenzó

hace siglos, quizás desde el primer día,

ah, y si se sueña con José Martí,

que la gran religión humana es la libertad,

sin ateismos ni fanatismos, nilodos

de un mismo barranco,

 

entonces, tal vez,

no hay ventana ni resquicio ni cloaca ni

euforia ni descalabro QUE DEJE SALTAR

DOGMAS.

Trabajadores y criaturas emancipadas

de todas las conciencias: NO AL DOGMA.

Mucha más democracia

que centralismo, ALEJA DOGMAS.

Proliferación de tribunas, CIERRA

CON FUERZA EL PASO A LOS DOG-

MAS.

Renovación de poderes, verdades y retó-

ricas: ANTICUERPOS DEL DOGMA

Análisis, opinión, debate sistemáticos,

RESGUARDO INDISCUTIBLE CONTRA

EL DOGMA.

Crítica y autocrítica: JARABE DE RICINO

PARA EL DOGMA.

Ah, y el amor, repito, recurrente y arrasa-

dor, insaciable y perpetuo,

pretendiente y ávido de la condición y cria-

tura humana,

ES UN PODERSO VALLADAR CONTRA

LOS DOGMAS DE CUALQUIER PRO-

GENIE.

General, mariscal o caudillo que no duda y

confía vencer sin llevar siquiera cocinero,

ARRASTRA IMPEDIMENTAS DEL DOG-

MA.

 

Dudar, dudar de todo, como procedimiento

y guía, bandera más roja que la sangre,

trasciende como emético, como ajo pródi-

go, refractario a vampiro y obcecados

dráculas,

como CONSISTENTE Y PRIMORDIAL

ANTÍDOTO CONTRA EL DOGMA.