A 4 manos

Periodismo, literatura y artes

DRAMATURGIA DE LAS PIEDRAS (adicional)

Sopeso temerarias ideas. Algunas dan escalofríos.
Otras continúan impedidas de expresión poética.
(Congestión de lenguaje soterrado, seguramente).
Lógica y fantasía oponiéndose a excesos. Textos
fatigosos que elaboro con apuros, mañana duermen flojos debajo de la cama.

A veces criterio exaltado, ora subjetivismo alucinante. En ocasiones voluntarismo no se sostiene sobre el papel. Construyo con hilachas desatinadas. O visiones parpadeantes, excesos repletos de torpezas.
Precisamente quizás por esas mismas razones (a mi pesar) se encaminan a diario a su propia fatal decons-trucción.

A una de tales titulé Dramaturgia de las piedras.
Tema: ¿cargan virtuales melodramas piedras o la ad-quieren en contacto con huesos quebradizos y carne siempre débil?

En primera instancia, consiste el asunto en:
Uno: exonerar a las piedras por daños causados, o Dos: achacar a partes iguales, tanto a piedra como a carne, responsabilidades por ocurrencias de des-gracias humanas y alteraciones del orden.

Exploraciones en varias direcciones. No obstante y
a pesar de esfuerzos, no cuaja del todo el teorema.
Decisiones candentes. Y cuánticas, es decir microscópicas, raíz y medula de otros apremios que se atañen unos con los otros.

Dudas detienen. Pulsaciones impugnadas por siguientes intuiciones. Algo de automático en los impulsos, pero decidí no dejarme llevar por arranques.
También mucha lógica (¿pero cuántas veces falló razón en simples decisiones?).

Cuestiónadicional: ¿Qué ocurre si se dilucida la cues-tión? ¿Si acarrea descredito a protagonistas: políticos de turno, sultanes ideológicos, polítólogos y académicos galardonados, las siempre indefensas muchedumbres o sin querer al infeliz delegado de este apartado municipio?

¿Si no logro, luego de medio siglo que rimen epopeya y victoria? ¿Plan quinquenal con prosperidad sostenible? ¿O felicidad con un plato de frijoles rebosante?

¿Si no atino cantar alabanzas ante de internar
verso en primaveras desguazadas, ejecuciones torcidas, así como amaneceres atravesados por espinas ahora peores que las de anteayer?

¿Qué preferirían caudillos políticos o doctrinarios convencidos de sus ideas?

¿Y si no alcanzo, por ejemplo, a sonreír? ¿Si entro
en pánico cuando enfoque Prensa Oficial? ¿Si no alegro
con suficiente anchura, antes de que escupan al rostro?

¿Qué esperan cabezas pensantes? ¿Ciencia interesada tendrá una opinión ideológica? ¿Y arte qué diría,
qué diría el arte?

¿Poseen dramaturgia propia las piedras? –interrogo.
¿O la adquieren en vecindad con criaturas pensantes,
al entrar en intimidad con frágil carne viva?

Segunda parte y mismo asunto.
¿Lo orgánico filosófico, con sistema nervioso centralizado y doble espiral para el ascenso afiliatorio, es útil solo para subir y bajar? ¿O arregla algún problema?
¿Sumada circunstancia inmortal del aparato de detección y sabidurías, existen realmente portadores de feli-ces desenlaces sociales?
¿Debemos colocar antes otros difíciles conceptos
en sus sitios? ¿Dar marcha atrás a la Historia, repensar lo sucedido?

¿Lo inorgánico es solo escenografía? ¿Telón y música de fondo? ¿Materia dura yace en constante espera
de que la criatura descuide, para hacerla sangrar hasta el martirio? ¿Para irrumpir al escenario donde agazapan potencias y debilidades humanas?

¿Piedra enturbia intenciones? ¿Piedra impiden grandes propósitos? ¿Masa crítica impelida por inconsciencias o voluntarismos, estorban cualquier visión positiva del suceso?
¿Piedra inocente de herir o herida inocente de ser ape-dreada?
Tiempo pasa. Emociones se ajustan cinturón y cambian a piedras enrojecidas. Y arrojadizas. O sujetadas
en la furia del puño.

¿Piedras cruzan de bando e internan en confrontacio-nes? ¿Finalmente emociones desfallecen o estallan
en la corriente de la sangre?

¿Piedra es fuego? ¿Solo falta pólvora? ¿Pólvora es violenta en sí misma, aunque a veces falte gatillo?

Final y mismo asunto.
¿Irrupción incandescente de piedras sobre pueblitos y ciudades, positivamente dejan víctimas y horribles que-maduras en el pecho? ¿Y sin techo a la población?

¿Teatro acude y derrama llanto sobre piedras
que desmantelan a ruinosos habitantes periféricos?
¿Dialéctica de drama universal? ¿Origen de dramaturgias imprescindible en cualquier escenario con preten-siones mundiales?

Escasea desahogo, falta consuelo. Dolor quema:
más cuando no apaga, más donde se apagan fuegos.

¿Tragedia de incendio, que originalmente fue aurora, pero que se apaga y deja pestilencias ideológicas,
sol a sol es solo drama perenne de los seres vivos?

Multitudes emigran a refugios y destierros. Marcan
sus gibas contra el horizonte. ¿Sucesivas piedras se entrecruzan y diseñan parábolas?
¿Perseguidos por tierra, aire y mar qué esperanza agitan como semilla a cosechar en surcos nuevos?

Se reenvía demasiada muchedumbre a regiones extemporáneas.
Entretanto, sin apuro, jolgorios oficiales renuevan cons-tantes aniversarios.

 

Ver primera parte en:

DRAMATURGIA DE LA PIEDRA

 

DRAMATURGIA DE LA PIEDRA

A lo hondo del mundo, reinician
su quehacer las piedras a diario. Ni suspiran para despertar.
Cabezas intactas abren ojos, no miran,
ven y padecen sin mirar y sin cuerpo
que sanar. Miran adentro, requetescondidas en soledad. Opacas, sin aspavientos inmóviles o abismo trasegado por vértigos. Ni despiertan para suspirar.

Masa insondable, luz y crepúsculo censu-rados entre sí. Intrínsecas sombras
de ellas mismas. No presienten ramas
o cuellos. Ni sujetan tobillos a los dedos.
Ni roces del torbellino continuo de no ser, de enlutar sin percibir luz ni sombra
bajo ningún labio, astro o astrolabio.

No necesitan ojos para resucitar.
Ni alma para ser duras de sentimientos.
Ni ceguera para retornar a la penumbra.

Talentos suyos permanecen indemnes e indestructibles, gozando eternidad de se-gunda mano. Sin infinitud.
Contraen espinazo sin mover músculo
durante caídas y rebotes.
Sin perder prestigio, diana, sudor, tamaño o hueco en el paisaje.

QUÉ PODEMOS HACER

Ilustración: Félix Guerra

¿Por qué los políticos dicen saber lo que hacen y no saben
lo que hacen? ¿Por qué solicitan, a veces ruegan, continuamente tanta plena confianza?
¿Verdad que no hacen lo que saben o no saben lo que hacen?

Sucede que políticos y gobernantes, presidentes
o primeros ministros, cancilleres, creen que la sabiduría llega con el cargo, cae del cielo.
Ocupan el sillón como en estado de gracia, sin mirar a izquier-da ni a derecha. Sin humildad ni sencillez prudentes luego de penetrar al antro de los inmortales.
Tal élite o grupo o tropa social emergió en largas intrigas palaciegas y episodios trágicos de la manga más estrecha de la historia, en días grises, hace tiempos, cuando empezaba a morir la magia de los sombreros.
Tal élite o grupo o bando, se instaló lento en la cúspide
pero no volvió a bajar nunca.

Con paciencia desbancó a guerreros intrépidos, genios, talentos sobresalientes y valerosos, sumos supremos, caciques, brujos, músculos guerreros y a intrépidos líderes naturales.
Desplazó a eminentes científicos y filósofos, venerables sabios, descubridores e inventores de portentos, grandiosos navegantes, estudiosos y especialistas de singular estatura. A magnos artistas, héroes y heroínas de hazañas inmortales,
técnicos brillantes y a increíbles deportistas y maratonistas. A dioses y semidioses que ahora solo engrosan el retablo
de la mitología.

De alguna manera venció a todos. ¿Es una virtud la astucia siempre cambiante y no siempre descifrada? ¿Es parte de civilidad transitoria hacia superiores estratos de democracia?
¿Radica dónde esa apropiación de la sociedad, que comienza a parecer un dádiva natural?

Un día estaban ya estaban solos en trono, salones, presidencias de mesas redondas y cortes, página de la prensa
y pantallas, acaparando brillos y ocupando titulares y
más titulares. Decidiendo incluso nimiedades civiles o militares. Vida o muerte, guerra o paz.
Pero no es bastante. Cada día pujan para obtener más y más espacios y esparcir influencias de sus países y en particular las suyas propias. Casi todos sueñan, como Chaplin en pantalla, con un gran globo que patean con la cabeza y los pies.
El Poder político es el gran protagonista, en solitario, de los escenarios mundiales, relegando a segundos planos a cualquier otro competidor, ciencia, arte, técnicos y tecnología, grandes autores, celebridades famosas por sus increíbles habilidades.
Hasta reyes aún permitidos de antiguos imperios venidos a menos, comen de su mano.

Campaña electoral y toma de posesión cuestan al fisco y
al pueblo lo que varios rascacielos.
Acaparan, los elegidos, actualidad, escenarios y también
los porrazos de acierto y estupidez.
Pompas políticas, sí, son insuperables como lujo y las más cos-tosas inversiones.

Fueron golpes de audacia, exitosos y bien orquestados,
muy en diferentes momentos de gran confusión social.
Rey tenía trono y realeza heredada. Político posee dominios mediáticos y partidarios, don de oratoria y promesas preelec-torales como armas predilectas. Ah, y anuncias del señor Poder y los guardaespaldas Capital o dinero.
Quienes olieron glorias y oportunidades a su lado, se les ovejaron en forma de cohorte.
Ya desde épocas de procónsules, reyes y reinas, kanes, borbones, califas, zares y zarinas, emperadores y emperatrices, príncipes y princesas, sangres azules, etcétera,
tales séquitos mediante intrigas y audacia colosales legaron gran arsenal de habilidades y trucos a cohortes del futuro.
Un bufón podía vivir siempre mejor que un astrónomo o escultor.
Algunos juglares lograban a diario distraer con sus instrumen-tos musicales en los palacios de los mismos magníficos empe-radores y su familia.

A medida que los políticos, ya instalados muy cerca
de los poderosos y fortalecidas sus atribuciones, poetas
y artistas sin embargo perdieron importancia y enflaquecieron siempre.
Desde ha mucho, cuando el gobernante enfermaba de gota, poetas y artistas padecían tisis, tuberculosis y anemias. O sufría destierro y ostracismos.

A medida que ellos, la minoría, se enquista en el Poder, la mayoría, es decir, pueblo con minúscula, donde respiran
resto de las criaturas vivas, comienzan a adelgazar y perder energías creadoras.
Adjunto extravían sus capacidades de opinar e intervenir
en el progreso y el día a día. Son reprimidas sus opiniones.

Políticos son diestros, muy diestros, en discursos y promesas. Y refinan sin escatimar lo que se denomina carisma.
Previo a comparecer ante Prensa y TV, y luego ocupar primera plana de la prensa, técnicos y fragmentos del séquito
se afanan sobre su persona. Sonrisa presidencial es un producto del sofisticado maquillaje político.
Poderosos además cultivan grandes aficiones contemporáneas, como estrechar manos con gran vivacidad, agilidad,
sobre todo, a visitantes ilustres. Estrechan diestras aun cuando no existen acuerdos y los dialogantes se detestan.
Y se dejan alumbrar con mucho garbo por las luces de fotógra-fos y camarógrafos.

Así nacen protocolos y diplomacias.
También ahí abrevan el oportunismo y las adulonerías.

Por supuesto, los presidentes se reciben recíprocos y triunfales en sus respectivos aeropuertos. Casi siempre viajan en aviones particulares con séquitos muy profesionales y genuflexos.
Si no hay dignatarios desembarcando en los aeropuertos
por terminales de lujo, no hay noticias trascendentes en los noticieros televisados y la Prensa de mañana.

Políticos de nuestros tiempos, uno menos y otros más, poseen indiscutibles y estremecedoras virtudes o dones:
Promesa es una y se maneja como un trapecio. Y gracia para incumplir sin destrozarse el cráneo y las encuestas.
Promesa es una suerte de energía virtual renovable que casi nunca logramos vislumbrar y o disfrutar.
Promesa se convierte en muy poco tiempo en abstracción, ensimismamiento, lucecilla, semejante a luciérnaga o cocuyo,
que se apaga sin dejar rastros perceptibles.
Si algo de promesa perdura es en la memoria. Sale a relucir
en ocasiones durante conversaciones en voz baja entre amigos íntimos y familiares o generaciones posteriores.

Promesas son fáciles de lanzar al viento de las plazas, ¡Pero qué difíciles son de cumplir!
No son golondrinas a la vieja usanza, sino de las que dicen adiós y se van sin retorno.

Luego de las promesas, sobre todo las más tremendas y ambiciosas, sí crecen de forma visible tanto el cuello como el vien-tre y corpachón de quienes prometen. Es decir, los prometedores inflan sus proporciones corpóreas muy encima de las cifras de cumplimiento de los planes de producción.
De esta manera, hoy, la obesidad de quienes dirigen o gobier-nan casi nunca es un síntoma de prosperidad de la Nación.

Planes incumplidos unos tras otros aumentan a diario los precios de los productos y servicios. Más altos precios sin com-pensaciones de salarios, es la fórmula milagrosa de muchos Estados y Gobiernos para enderezar el mercado y la economía
a su antojo y favor.

Como siempre la mayoría, es decir, suma total de la totalidad de familias, carece de gestión para establecer careos, recla-mos, objetar, emitir críticas, organizar intercambio de opinio-nes y finalmente hacer patente las insatisfacciones.
Por tanto, dificultades crecientes y el asunto de los precios
en el mercado se mantienen y luego todavía aumentan
más a diario. Es política siempre inflacionaria que desinfla a población, pueblo, ciudadanos, Nación.
Inflación que paradójicamente adelgaza más que cualquier dieta.

Así, tras una larga data de siglos, impunidad en fin de cuentas edificó la indefensión. Impunidad se mantiene a la sombra. Indefensión está en todas partes, calles y hogares, con el semblante lo más sereno y digno.

Así, la mayoría adopta una táctica convencional y unánime.
No necesita, por supuesto, adoptarla con centralismo o por democracia o en el Parlamento.
No se levanta la mano. Si acaso la frente con dignidad.
Se prescinde, además, con antigua sabiduría, de costosas reuniones, debates o congresos.

Resulta dolorosa pero sencilla. Se trata del viejo ardid de abuelos y bisabuelos: disminuir comidas, desayunar menos, cenar por lo bajo.
Sí resulta imprescindible, reducir cuota de proteínas, vitaminas, aminoácidos. E intercalar algunas que otras raterías im-provisadas, salidas del arenal obligatorio de la supervivencia.
Hasta aquí una parte de la Historia, harto conocida por casi todos.

SEGUNDA PARTE DEL DRAMA POLITICO

Obligatorio admitir que resulta bien difícil cambiar semejante correlación de fuerzas y poderes atávicos.
La mayoría, de los desposeídos, es decir, sin embargo posee y sabe que posee una gran cualidad o poder.
Sabe aplaudir e incluso ovacionar y aclamar.
Pero Mayoría. Sobre todo. Es dueña sobre todo de un vigoroso caudal de brazos, manos y dedos, muchas veces sin utilizar y sin utilidad.

Es su única propiedad, fuerza de trabajo, su mayor defensa y oferta, su mejor herramienta de negociación, capaz de los mayores prodigios conocidos hasta hoy.
No obstante, nadie lo duda, es un patrimonio poco apreciado y retribuido y muy mal aprovechado.

Minoría que convoca y decide, por otro lado, acapara un gran don o valor agregado, aunque improductivo. Se deja aplaudir e incluso ovacionar, mientras sonríen con relamida humildad. Instantes que aprovechan para tomar aire y proseguir con discursos refinados en el arte de la retórica.

Poseen adicional, reiteramos, talismán o recurso supremo
de las promesas, objeto asombroso, con diseños novedosos y melodía persuasiva, que le viene solo de hilvanar palabras con astucia, convicción y golpeando a veces con el puño la madera
de las tribunas.

Es difícil ciertamente cambiar o intercambiar estos roles y funciones. Son mañas e industrias, insudoras, un negocio perfecto, además de tradiciones, que se mantienen desde hace siglos.

Pero analicemos el lado practico. Ser realistas cuesta. Aunque soñar también nos cueste.
Tampoco sería un espectáculo o suceso del todo imposible. Incluso pensarlo un instante nos pone de buen humor y aca-rrea átomo de poco alegría y optimismos.
Y. ¿Por qué no? Será quizás en algún mes o quinquenio venidero de todos los futuros que promete el tiempo.

Bien. Analicemos.

En primer lugar: la mayoría, el pueblo, en trajines de poder, desbordaría las tribunas con peligros de derrumbes. Tribunas, grandes y hasta las más grandes de las más grandes, suelen ser chicas.
Se quebrarían las tarimas y convertirían la concentración
de pueblos en aparentes payasadas.
Por otro lado, el tándem de oradores representante de la desbordada multitud, no tendría espacio, tiempo ni experiencia
no los dejaron nunca, ni aun a los del síndico) para organizar discursos, consensuarlos y emitirlos de forma organizada y mediante programa.
¿Hasta qué hora de la madrugada, del día o las semanas siguientes, permanecerían los innumerables oradores
en el turno de la palabra?

¿Y sucedería también qué? Los del Poder, siempre minoría,
más bien llenarían de soledad la plaza y sus aplausos y ovaciones consistirían en murmullos inaudibles.
¿Imaginan su furor a la hora de aplaudir, ovacionar tales nuevos líderes y guías?
¿Terminada la función, minoría regresarían en autos propios a sus propios hogares?
¿La mayoría multitudinaria, deshilvanada ya en ciudadanos, individuos, abuelos y abuelas, madres y padres, jóvenes, hijos y hermanos, cuánto tiempo se tomarían en llegar
a sus respectivas viviendas (¡cómo está el transporte!)

Sería un cambio folletinesco y sin futuro: apenas llegaría al próximo amanecer o aurora.

¿Qué hacer entonces? ¿A qué aurora aspirar?

Aquí recomenzaría otra Historia. Es un enorme reto.
Se trata sin dudas de agenda con novedosos cuestionamientos y tareas.

Los mejores y más honestos protagonistas de la actualidad, pregonan, a menudo, que no es solo un tiempo de cambios. Sino que ahora es más que nada cambio de tiempos.

A favor, atesoramos agudas comparecencias acerca
de los asuntos más complicados.
Poseemos más y más maduras experiencias.
Conciencia curtida en el fragor diverso de incontables combates.
Ver de cerca, o a la luz de las bombillas, cómo podría ser
un futuro real. Quimera presentida en algunos instantes lumi-nosos de la Historia.
Un anecdotario de errores y cálculos, por otra parte.
Es teoría y praxis también, en letras mayúsculas de siglos
de experiencias, de cálculos y errores.

Pisamos en lo adelante además territorios firmes del insurgente XXI y siglos posteriores.

Es hora. Lo pregonan en tribunas de cualquier dimensión, muchedumbres, individuos, ciudadanos, hombres y mujeres
más sencillos y más desprejuiciados.
Jóvenes abren ojos de novedad y desean una vez más transformaciones para mejora del mundo y la especia humana.
Y es hora. Sí. Sin duda. De que algunas piedras vayamos des-plazando del camino.

Propuestas recogidas, hasta ahora, son las siguientes:
1 Evitar que los políticos, bajo ley, se conviertan en profesionales de la política.
Que no se admitan políticos de pacotilla, enamorados
del cargo y no de los deberes. Ni promoción de político erráticos o caídos hacia estratos superiores.

2 No puedan ser reelectos los cargos (su mayor anhelo, sin excepción). Cualquier autoridad vitalicia será echada de la realidad social y constitucional. Salvo petición popular avalada suficiente y democráticamente

3 Que dejen de usar corbata como hábito y anzuelo. Corbata y antifaz tiene génesis complementarias.

4 Que las promesas sean un pecado ideológico no admitido, sin excepción. Las promesas sufrirán la metamorfosis. Se convertirán en proyecto con fecha de cumplimiento.

5 Que las elecciones sean organizadas por el pueblo, bajo
sus criterios y aprobado cada acápite por mayoría, como esencial demostración de democracia.

6 Que democracia, a cualquier nivel, sea certificado como derecho primero de cada individuo y ciudadano.

5 Que planes y proyectos incumplidos del político comporten la renuncia inmediata.

6 Que las cumbres regionales, mundiales o de cualquier otra índole sean reguladas por leyes populares y aprobadas por mayoría en cada oportunidad (puede usarse informática e internet para tan constantes y arduos ejercicios de participa-ción).
Si alguien objeta que serían demasiados plebiscitos, se objetará concienzudamente que peores son los cargos y situaciones vitalicias. El periplo celestial de cumbre en cumbre.

7 Que las decisiones populares puedan derogar políticas presidenciales, presidente, e instituciones o jerarquías parlamentarias o judiciales.

8 Que rindan informes trimestre y cada año. Tanto Parlamentos, como Poder Ejecutivo y Judicial.
Si hay objeciones, recuérdese torturas gestiones y plazos
que la burocracia impone a la población.

9 Que mentiras o verdades a media sean castigadas
como mentiras completas.

10 Que presupuestos anuales y planes semestrales o quinquenales, sean, primero, discutidos por todos, y luego, segundo, sancionados los incumplimientos.

11 Que presupuestos militares decrezcan en un diez por ciento cada año, hasta desaparecer. Hacer un llamado al concierto de naciones, en diversas tribunas

12 Que educación, frijoles, más salud y deportes, más arte, ciencia y cultura, sean las prioridades.

13 Que burocracia y malos tratos a la población se incluyan
en la constitución como delitos de acoso público. También cualquier maltrato policial, ya que todo ciudadano es inocente hasta que no se demuestre lo contrario.

14 Que Prensa sea independiente y a veces, según el caso, autónoma del Poder gubernamental y político.

15 Que el mayor período de mando presidencial y gubernamental en general no sea mayor de cuatro años.

16 Que tales cargos, gubernamentales y estatales, no sean bien remunerados, o menos remunerados que los de científicos y educadores, por ejemplo, entre otros.
Objetivo: desestimular política, Gobierno, Estado y Poder como fuentes de empleo.

17 Que Democracia y Participación Decisoria, su definición y uso, se asienten en Constituciones nacionales como derechos y obligaciones inviolables. Que su desacato sea punible y penado. E inmediatamente comiencen las correcciones.

18 Consignas serán extraídas de las palabras de la población, o del pueblo, como guste llamarse, y no de los discursos políti-cos. Y serán de su uso hasta la edad que alcancen.
Restituir a caducidad ya obsolescencia el papel que jugaron antes en la historia.
Consignas de los Poderes temporales serán excluidas
de los espacios públicos.

19 Los Poderes temporales, que son la totalidad, jurarán cargo incluyendo su acatamiento al Pueblo y reconocerán su servi-dumbre a favor de la Nación.

20 Elecciones, cualquiera, tendrán como primeros veedores a los propios votantes, al vecino de los altos, al perro y hasta
al gato si se brinda.
Reelectos excepcionales, aun por voluntad popular, serán sometidos a cuestionamientos cada cierto lapso de tiempo,
antes de que logren reinstalarse en sus cargos sin sombras de sospecha.
Fraude elector y cualquier acuerdo previo bajo cuerda, igualmente considerado denigrante y punible.
Honestidad, ciento por ciento, debe presidir las mesas electo-rales. Y ser castigado como robo o violación de menores.

(A partir de aquí, pueden ser añadidos nuevos puntos,
que luego serían sometidos a debate y publicados por los medios a su o nuestro alcance).

Ese breve programa, preliminar, está en la conciencia mayoritaria y se pregona como himno, cada vez más amplificado,
en tribunas y plazas, en escondrijos. En plazas, avenidas y callejones.
En kínder, tablets y universidades. En callejones y laboratorios. Al Sur y al Norte. En Este y Oeste.
No tiene una bandera sino muchas banderas en crecimiento. Con interminables colores y en todos los idiomas.
Sol no puede taparse con un dedo y ni siquiera con una mano. Menos con el toldo pasajero de los períodos electorales y
las manipulaciones mediáticas.

Es un embate real, un bullicio melodioso, contagioso.
Un tarareo que sube baja. De la tierra y el músculo, la inteli-gencia, el buen juicio, de la imaginación y la lógica, así
como de un cansancio clásico con cola muy larga.
Que se canta fuera y dentro de las tribunas en oleadas
cada vez mayores. Se comenta en los pasillos. A veces audible y otras inaudible.
Y pensar, lo piensan todos. Menos tal vez los políticos en el Poder: a causa del Estado de Gracia pierden su noción crítica y la memoria histórica.

Ardua y posible tarea de futuro. Solo es comienzo.
Pero imprescindible sin dudas: VOLVER A TOMAR TIERRA Y CIELO POR ASALTO.
POEMAS DE LA SANGRE COTIDIANA
REGLA. CIUDAD DE LA HABANA. ENERO DE 2016.

AZUL DE LA NARANJA

Ilustración: Félix Guerra

De Carteles en las paredes

 

Furia analéptica en la confección pero

el producto lo que desea es tocar el diente

del lector con una frescura suave de tamarindo

y la vida erguida en la canción. El narrador traga

una espada sin cuento, un caldo

pero

borboteante, pero su querencia es hilvanar

filigranas, delicados encajes de tropos y sinalefas y olvidar

los trabajos mugrientos de su sangre. Pasión,

como un fardo de mármol o arena, losa sobre losa,

pero

sacos de trincheras amontonados uno a uno, y sacarse

la laringe con la diestra, pero con el fin conversacional

y lírico de deslizarse sin espinas

por los conductos de la sangre, pisando como

paquidermos, ladrando como perros locos.

pero

Si cocina en el pantano rodeado

de hormigas y zopilotes y crustáceos, sin embargo el narra-

dor tiene la añoranza de entregar nutritivos mazapanes y

divertidos muñecones que cantan a coro: Juan amaba

pero

a Teresa que amaba a Raimundo que amaba a. El alacrán

es la única compañía segura, pero nunca por ningún motivo

llena la estrofa de aguijones, desdeñando al niño diablo

que cierra el portalón. Aun

pero

en el fondo del pozo, entre pocos o muchos líquidos, húme-

do hasta el cuello, el narrador

se afana en remembranzas y le dicta al papel sus últimos ol-

vidos, como por ejemplo: fuimos a ver a la señora

en su ataúd. Al narrador,

pero

a menudo, se le soslaya, se le relega,

se le ignora también en los discursos, y no obstante su tole-

rancia irrefrenable y sus múltiples reservas de ternura lo in-

ducen a poner atención al trino triunfal

pero

de los oradores, al tiempo que calcula que el correo llega

solo dos veces por aquí donde las cartas serían bien re

cibidas. El narrador desea dejar establecido, virilmente dilu-

cidado, que no colocará próximas meji–

pero

llas, sino que redactará nuevos afilados textos. Y para re-

frescarse a continuación de ese buche suyo, de ese ardor y

no sabe si noble regurgitar del ánimo, recuerda risueño

que a fin de cuentas la tierra

pero

es una naranja azul. El narrador jadea asmático en las pe-

numbras y cuando amanece olvida y reparte sábanas con

indudable olor a esperma y se confirma en la idea

de que solo los suyos y nadie más vendrá a defender

pero

esta sed de mendrugos. Al final de la noche,

la lámpara le devora el ojo con un alfiler

de azufre y el narrador no sale a claudicar ni

a cojear ni a mostrar muñones tuertos: despliega

una bandera irreversible

pero

en su balcón y sonríe a esa hora en que el traje

que vestí mañana no lo ha lavado mi lavandera.

pero

 

AMIGA, AMIGO

Ilustración: Félix Guerra

Del libro, Carteles en las paredes

MILENIOS, PACIENCIAS, UTOPIAS

AMIGA, AMIGO: QUE LA VIDA NOS DÉ UN BUEN AVENTÓN

LO MERECEMOS TODOS, CADA UNO DE NOSOTROS,

INDIVIDUO A INDIVIDUO, NACIÓN A NACIÓN y la suma

ABARCADORA de OCEANOS Y CONTINENTES.

Lo merecen ciencias, culturas, la sociedad mundial,

el mundo globalizado, el SER HUMANO viajando

a orígenes, aldeas y ciudades, la inteligencia SIN DISTINCION

DE ESPECIES,

las civilizaciones, la humanidad,

la historia, el planeta Tierra,

el privilegio de la vida.

TIEMPO CRUZÓ CON CASTIGOS Y GLORIAS. CATARSIS.

PESADILLAS. ILUSIONES. INFARTOS, FRUSTRACIONES.

RENOVACION DE DUDAS

Y ESCEPTICISMOS.

Participación MÍNIMA, DESMEJORADA,

desde la salita oscura o mal iluminada. DEMOCRACIA

DE PANTALLA NO INFORMADA o desinformante.

TONELADAS DE SECRETOS

EN LA penumbra.

CUELAN CAFÉ EN CÚSPIDES Y APENAS CONFUSOS aromas

E ILUSIONES LLEGAN AL RAS

DE LAS PIRÁMIDES, al iris navegante e intuitivo. MAGNAVOCES

EN SORDINA se DESGAÑITAN, EN ESTACIONES

DE trenes o aeropuertos, CON MENSAJES ININTELIGIBLES

DE INMINENTES LLEGADAS O SALIDAS.

PROSPERA FLOR DE OPTIMISMO EN la RAMA

PLANETARIA YA CASI PELADA DURANTE EL ÚLTIMO

día invernal DE DICIEMBRE. EL RUISEÑOR DE WILDE entona

UN VILLANCICO.

VIVIMOS AL MISMO TIEMPO LAS FICCIONES

DE EL DIA

EN QUE SE PARALIZO LA TIERRA

Y LA GUERRA DE LAS GALAXIAS,

PASADOS Y FUTUROS BIEN DISTINTOS

VISTOS A LA MISMA HORA.

BUENAS NUEVAS: OTRAS MUJERES SUBIERON

A LA PRESIDENCIA

DE RESPECTIVOS PAISES,  MÁS TALENTOS NACIDOS

ABAJO LLEGARON ARRIBA.

EN TANTO algunas CRIATURAS DE ORILLA DEBIERON

DESCENDER A TIERRA calcinada

POR LA ESCALERILLA DE SUS perniciosos EGOS O

PROMESAS.

¿Algo MUDA o los signos de cambios son MÁScaras

para que la historia SE PRECIPITE, CON UNA CALAVERA LISTA

DENTRO DE LA PIEL, a siguientes capítulos?

LA GUERRA CAMPEÓ

POR SUS RESPETOS Y VÍCTIMAS

(algo ASI COMO UNA TERCERA GUERRA MUNDIAL

DE BOLSILLO U DESMENUZADA: es decir, infanta, manejable y

abundanteS bolsilloS para llenar de billetes LOS BOLSILLOS).

TODAVÍA SE JUEGAN LARGAS PARTIDAS DE AJEDREZ

DE MANIGUA

DONDE NO SABE SI LA TIERRA SALVA O NO

DE abominables CAMBIOS CLIMÁTICOS Y AQUELARRES.

CONSUMO OBESA Y FRUGALIDAD INVOLUNTARIA AFINA

A OTROS HASTA EL HUESO. luego HASTA EL ATAÚD.

Presidentes Y PRIMEROS MINISTROS CONTINUAN

Traviesos Y TRASVESTIS: PROMETEN DICHA ELECTORAL

Y

GOBIERNAN a continuación con aire A FAVOR

DE SUS INTERESES, FORTUNAS, PARTIDOS, CLASES

sociales, con sus HUEVOS, en la mano derecha o izquierda,

VETOS, REALISIMAS GANAS y DOGMAS,

pragmas, INTERPRETACIONES BIEN INDIVIDUALES

Y a menudo OBTUSAS

DEL TIEMPO, LA NOVELA de EXISTIR y la sobrevida.

ATAUD DE LOS POLITICOS SE APROXIMA Y

ELLOS

MISMOS EMPUJAN ESE FUNERAL CUESTA ABAJO.

SUJETOS condenados

COMO AQUELLOS EN EL MANIFIESTO CÉLEBRE y

a contraluz de los crepúsculos, CAVAN CON PALAS, AHORA

DE ORO O EGOLATRÍA O AVARICIAS,

SUS PROPIAS tumbas.

EL PODER, EN GRANDES TAJADAS TRANSPARENTES,

DEBE SER TRASLADADO

A COMUNIDADES O COLECTIVOS DE  VECINOS y localidades,

A CIENTIFICOS, PROFESIONALES, OBREROS,

ARTISTAS, POETAS INSPIRADOS

NO ADOCENADOS, TÉCNICOS EN SUS MICROSCOPIOS,

A LA DESCENTRALIZACIÓN

DE LA INTELIGENCIA, A LA VOCACIÓN Y AL TALENTO,

A DEBATES Y COOPERATIVAS DE IDEAS,

A INSTITUCIONES DE INVESTIGACIÓN,

A LA DOCENCIA NO RESTRICTICTIVA, creadora y creativa,

A CAMPESINOS Y TRABAJADORES ACTIVOS,

a jubilados de sus ENERGÍAS, A ESTUDIANTES

QUE SE APURAN CON honrados LIBROS BAJO EL BRAZO,

A la FAMILIA Y EL BARRIO, A GRUPOS DE INCLUSION,

A INICIATIVAS DE TOLERANCIA Y COMPRENSIÓN,

a las lenguas en uso y para rescate también

de las lenguas arcaicas utilizadas,

A GENTE CON MAYOR SABIDURIA, comprobadamente generosos

y bondadosos, A COLECTIVOS

DE NIÑAS Y NIÑOS, MAESTRAS Y MAESTROS,

A GRUPOS Y ETNIAS OLVIDADAS Y remotas.

A GENERACIONES QUE ALUMBREN CON LUZ RENOVADAS

PRETÉRITAS Y NUEVAS UTOPIAS, con otra mano tecleando

a la ciencia.

A BATALLONES DE SOLDADOS VIVAQUEANDO

O EN PLENO COMBATE,

CON LA CERTEZA de que PRONTO FLAMEEN BANDERAS

Y

NO FUSILES.

¿De dónde PROCEDE LA IDEA gravitatoria y divina

de que los políticos OBTENGAN LA MAYORIA

DE LOS APLAUSOS, LA GENERALIDAD DE LAS PLUSVALIAS

IDEOLOGICAS,

retengan UNANIMIDAD de las decisiones en sus manos

(que se corrompen CON PRISA con usos del poder),

Y QUE ADEMAS DEBAN SER REVERENCIADOS

A CADA PASO Y

LOADOS COMO SEMIDIOSES o propietarios de futuro,

horizontes Y CONCIENCIAS?

¿No fueron suficientes

experiencias de pasadas centurias

para repetir de nuevo en el siglo XXI?

¿POR QUE LOS MEDIOS DEBEN PROMOVER

CONSTANTEMENTE a esos individuos a MáS NOMBRADÍA,

PANTALLAS Y CINTILLOS

y laureles,

entretanto SON los mismos al acaparar OVACIONES,

PRESIDENCIAS, AUTORÍAS, DECLARACIONES,

viajes, congresos,

tribunas y conclusiones, iniciativas y méritos, jerarquías

y autoridades, condecoraciones, presupuestos

de MESIAS O CÉSARES,

títulos honoris causa,

triunfos y victorias a su currículo, verdades y

razones,

anticipadas glorias, y supuestos inventarios infalibles,

derecho de luz

larga PARA toda ocasión,

en tanto BUROCRACIA Y DEMAGOGIA OCULTAN

POCO y mal los DESEOS de EVITAR

PROLIFERACION DE INDIVIDUALIDADES PENSANTES

O TALENTOSAS O REPLETaS DE VOCACIONES

redentoras y enérgicas, en capacidad de opinar

tanto O IGUAL

o mejor y basados en experiencias DIVERSAS

y capacidades diferentes?

¿Por qué, misterio entre misterios,

FAMOSOS Y PODEROSOS ESTIMULAN

sin tregua y por medios a su alcance,

HUMILDAD, MODESTIA, SENCILLEZ, ANONIMATO?

¿POR QUE LA OPINION DE alguien, UNO, ELEGIDO POR TANTOS ,

mayoría acotejada o fraudulenta o ciertamente convencida,

ADQUIERE POSTESTAD DE IGNORAR OPINIONES y anhelos

COLECTIVOS, mayoritarios,

Y LANZA IGUAL GUERRAS REPUDIADAS por millones

O SUPRIME

POR DECRETO O SIN DECRETO, peor,

LOS  INCENTIVOS QUE OBRABAN

EL MILAGRO DE CALABAZA Y AGUACATE Y

ENSALADA De TOMATE presentes

EN LA MESA A LA HORA DE ALMORZAR?

A LAS LUZ DE CUALQUIER SENTIDO COMÚN,

Y a TODO BRILLO, ¿NO PARECE  CONTRASENTIDO

CON MÁS PATAS QUE METER Y MENOS CABEZAS

PARA MEDITAR Y CONVOCAR A MEDITAR?

¿ÚNICOS RECURSOS EN CONTRA: ¿ENCUESTAS

DE POPULARIDAD,

CENSURADOS Y CENSURABLES comentarios

en los pasillos de la historia, CONFESIONES

en LA intimidad, silenciosas rebeldías

espirituales, mínimas abstenciones ignoradas?

ABSTENCIONES NO CAMBIAN NADA O MUY POCO.

MUNDO ES Y SERÁ CAMBIADO

POR ACCION COMBINADA.

FILOSOFIA INTERPRETA Y REINTERPRETA,

PERO HUMANIDAD, Mayoritaria SIEMPRE,

DESDE

SUS SITIALES INDIVIDUALES Y CIUDADANOS, DEBE,

AL MENOS Y SIN TREGUA, INTENTAR TRANSFORMAR

REALIDAD día a día.

LA MÁS CERCANA REALIDAD

SOY YO MISMO.

REALIDAD, QUE CON LO INSOLITAMENTE PALPABLE

QUE RESULTA,

ES ILUSION PASAJERA, sueño del que despierta

para no despertar.

Y NO EN ABSOLUTO ES LA MEJOR REALIDAD POSIBLE

NI LA QUE MERECEN NI MERECERÁN

NUNCA ESPECIES VIVAS O YA VIVIDAS

O POR VIVIR.

NO LA MERECEN ANCESTROS,

MÁRTIRES, HÉROES, MAESTROS, APÓSTOLES,

PADRES FUNDADORES NI QUIENES HABITARON HARAPOS

O INCENDIOS

HACE QUINQUENIOS, lapsos de tiempo inmemoriales y olvidados.

NI MERECE EL DEVENIR orgánico, CON HIJOS, NIETOS

Ni NOSOTROS MISMOS DENTRO,

                                    envueltos en VIAJES A LA RAÍCES,

VOLVEREMOS A SER mágicos, CLÁSICOS, ARISTOTÉLICOS,

HERACLITIANOS, humanistas, CRISTIANOS,

Fundadores, GOTICOS, herejes, BARROCOS, pabilo

en las hogueras, brunistas, brujos, RENACENTISTAS, trilobites,

hobbits, protestantes, budistas ateos, islámicos, sintoísta,

MUSULMANES, judaístas ROMÁNTICOS,

AFERENSIS, simbolistas, parnasianos, agnósticos, ATEOS,

hijos de LA fe, EL amor y LA RAZON,

iluministas, hegelianos, diderotianos, prohudonistas,

MARXISTAS, HIJOS DE KUKULCAN, OCHUN, QUETZALCOATL,

MARTIANOS, DARWINISTAS, RELAtivistas, FREUDIANOS,

ANARQUISTAS, conDUCTUALISTAS o bioloGICISTAS,

AYUNANDO FESTINES

DE INCERTIDUMBRES Y CONFIADAS CERTIDUMBRES,

LENINISTAS, freudianos, asiduos del Molino Rojo,

TROSKISTAS, REALISTAS,

impresionistas, ESCÉPTICOS, expresionistas, KAFKIANOS, CUCALAMBEANOS,

SURREALES, VALLEJANOS, Piccasianos, cubistas, idealistas, dialécticos,

materialistas, dadaístas, diabéticos, CUBISTAS, CRÉDULOS,

ABSTRCTOS, estructuralistas, iluminados, CHAPLINESCOS,

modernistas, dramáticos, LEZAMIANOS, GUEVARISTAS,

posmodernistas, poshumanistas O LO QUE sea que VENGA

PURO.

Para resumir:

ECLECTISISMO de amor, UNIFICADOR, DIVERSO Y ABIERTO,

dubitador y dibutado,

a gran ESCALA Y ESPLENDOR,

PARA NO UNCIR TESTA

A UN REINO SINO PARA REINAR

SOBRE TODOS.

Próximo año NO DEBIERA SER UN AÑO MÁS ni solo AÑO

venidero, CON INTERCAMBIO DE POSTALES Y

DESEOS DE PROSPERIDAD.

DEBIERA AL FIN SER TIEMPO

VERDADERO Y PROSPERO,

feliz AUNQUE BREVE estadía

EN EL ALPISTE

DE ETERNIDAD E INFINITUD,

DEL FRAGMENTO PERSONAL QUE NOS TOCO, SIN

IMPEDIMENTOS innecesarios o

impuestos POR TEMOR, SILENCIOS CENSURABLES

O AUTOCENSURAS,

SIN CÁRCELES DE IDEAS,

SIN DICHAS VERTICALES NI recetas PRECOCINADAS

Y absoluntamente oRIENTADAS

POR VECINOS DE LOS ALTOS.

Felicidad, O LO QUE SE ENTIENDA POR TAL,

y futuro o LO QUE PRETENDA,

NO es posible prefabricarlos

CON

CONDIMENTO Y CALDEROS DE AYER

Y DEJARLOS EN HERENCIA, PARA QUE SE ENFRIEN

EN LA MESA:

ES tarea DE LA SANGRE COTIDIANA,

CONFECCIONADA

con ESTAS MISMA MANOS

DE AMAR Y DESATAR.

                     DESDE MUCHO, AFIRMAN CIENCIAS Y PROFETAS,

COMENZO el TIEMPO VENIDERO

TAN LARGAMENTE PROMETIDO.

CIELOS Y ALTURAS

AGOTAN SUS VIRTUDES DE PROMETER

Y AGUARDAR CON LAS RODILLAS.

POSIBLE ASALTAR CIELOS Y CERROS Y MONTAÑAS Y

EDENES Y NIRVANAS. Y CREAR, con ÍNFULAS propias Y

DECISIONES CONSENSUADAS,

LOS ESCENARIOS DE HOY,

DEFECTUOSOS PERO

VERDADERAMENTE HUMANIZANTES,

DISPERSOS y a retazos, PERO

CON TODOS Y PARA el bien DE TODOS, RAIDOS Y

TAL VEZ MEJORADOS luego, PERO EN LIBERTAD Y ALBELDRIO,

Como CARPAS DE CIRCO

A LA INTEMPERIE DE NUESTROS MODOS, IDEAS Y

COSTUMBRES Y TERNURAS DE VIVIR.

IMPERFECTOS AUNQUE RISUEÑOS VALLES DE LÁGRIMAS,

TALES COMO LOS QUE ASPIRAMOS

DESDE HACE INSTANTES y eternidades,

fe, QUINQUENIOS, NOCHES, hambres,

MILENIOS, esperanzas,

PACIENCIAS, estoicismos,

UTOPÍAS, sueños, VIGILIAS,

soledades.

FELIX GUERRA. POEMAS DE LA SANGRE COTIDIANA.

Regla. Ciudad de la Habana. Cuba.

ELOCUENCIA DE LA MUERTE

En los escenarios de comienzos del siglo XXI, la muerte encuentra

contextos originales. Y exhibe además algunos saldos inéditos.

Son mensajes trascendentes anotados en las paredes del tiempo.

Por ejemplo: La Muerte de Nelson Mandela nos obliga espiritual,

ideológica y éticamente a algunas reflexiones.

Es una muerte sin precedentes. Un fallecimiento ya esperado, en un

reparto igual para todos los seres vivos, pero que igual conmocionó la

opinión pública mundial. Eso sin dudas y como nunca antes visto.

Desaparecía el primer ser humano de este siglo de comienzos de III

Milenio que permitía coincidir en sus funerales a las diversas latitudes

extremas del planeta y todas las pieles humanas. Cualquier ser humano

de cualquier preferencia sexual o género, obrero, profesional,

campesino, artístico, intelectual, científico o político que acompañó al

difunto, lo hizo con sincero pesar. Cualquier credo religioso, sin tapujos,

pudo acompañar aquellos restos mortales hasta su última habitación.

¿Es un caso de imparcialidad o neutralidad, la ejecutoria de Mandela,

que por no tocar a nadie, permitió a todos derramar en público sin

molestia o hipocresía sus lágrimas o palabras de dolor?

¿Fue apolítica su mesura y respeto, su actitud risueña o su talante

ideológico desprejuiciado y abierto?

Mandela fue líder de una lucha estigmatizada, aguerrida, sangrienta,

dolorosa y muy prolongada, a veces hasta silenciosa. Y el líder soportó

sin quejas aparentes, contra infames intolerancias y discriminaciones

raciales, políticas, culturales y sociales. Y hasta humanas.

Su prisión fue monumento permanente de la resistencia, donde odio o

rencor no eclipsó el sentimiento liberador de amar a todos.

Sus razonamientos fueron mezcla de sabiduría y comprensión, así como

de estremecimientos ideológicos, pocas veces vistos antes en la Historia

de la Humanidad.

Entonces, me pregunto y pregunto a cualquiera persona en cualquier

recodo remoto o no del planeta Tierra:

-¿Es posible pasar por alto la idea de que, con este acontecimiento

funeral, fin de la vida de un hombre grande, sería ya suficiente para que

discriminación o segregación de cualquier apariencia entre seres

humanos reciba su última estocada mortal?

-¿A partir del suceso, definitivamente, cualquier prejuicio de esa pinta

maligna no resultará ya un acto irresponsable, irracional y

tremendamente inhumano, que denigrará mil veces al victimario?

 

POEMAS DE LA SANGRE COTIDIANA

HABANA. ENERO DE 2014.

CONGRESO DE LA NACIÓN

Para que la diversidad salga de pasillos, closets, luces, sombras y trincheras, urge un CONGRESO DE LA NACIÓN. Unidad en la diversidad es solo el escalón primario.

(Con copia a cualquier cubano)
PREAMBULO
Cinco años atrás, año 2009, en el momento de la publicación inicial de este artículo- poema, la necesidad de diversas corrientes de pensamiento político, ideológico y filosófico de entrar en contacto y debatir era enorme. Hoy, octubre de 2014, cinco años después, la crisis estructural y los desafíos de toda índole, han aumentado y complejizado la situación. Despolitización y desideologización de la Nación, se profundizó y expandió. La crisis económica penetró a cada hogar y tomó asiento en las reflexiones de la familia cubana.
     ¿No sería el momento, quizás decisivo, para detenernos todos y cada uno de nosotros, a reflexionar e intercambiar?
¿Qué se pierde o gana? ¿Todo o Nada? ¿El abismo entre unos y otros es tan grande e insalvable?
     ¿Ganan algunos permanencia o “legitimidad” en el Poder, mientras se pierde alma, corazón y cerebro?
     ¿Hasta cuándo aplazar un diálogo a todas luces imprescindible para preservar la UNIDAD de la Nación?
       ¿Hasta cuándo demorar que opiniones responsables, basadas en experiencias de medio siglo y asimilación de toda la historia de la Nación desde centurias atrás, confronte, en la búsqueda de soluciones, las mejores, para conducir el camino de la Nación, que no es feudo de nadie ni podría serlo?
       ¿Hasta cuándo demorar esa marcha inicial de restaurar un diálogo democrático de todos, con todos y para todos, que ponga énfasis en preservar independencia y soberanía conquistadas antes con el sudor y la sangre de muchas generaciones de cubanos?
     ¿Hasta cuándo el Socialismo, el legítimo, del Pueblo y la Historia, va a permanecer en la antesala de las utopías?
       ¿Y la conciencia? ¿Qué sucedió con la conciencia?
       ¿Ahora que algunas correlaciones de fuerzas están de la parte del Socialismo y la revolución continental se fortalece, vamos a caer en la trampa del “sálvese quien pueda?” ¿Y dejar a la espalda una patria otra vez dividida, desencantada, con un filoso extremo de poderosos y privilegiados y otro que serían nuevamente “los de abajo”?
       Responder estas y otras interrogantes, más las muchas que plantea el texto que sigue a continuación, es respondernos a nosotros mismos y declarar y opinar, exponernos definitivamente ante las próximas generaciones de cubanos y latinoamericanos.
       El silencio también es una opción, aunque la peor que denigra. (Octubre de 2014).
TEXTO DEL ARTÍCULO

La historia de la Nación cubana es un inmenso y progresivo ámbito de diversidad.

Desde Hatuey y Guarina, Guamá, Casiguaya, el Cucalambé, desde Fray Bartolomé de las Casas, desde el Padre Varela y  su mentor, el Obispo Espada, Luz y Caballero, la Conspiración de la Escalera, Aponte, Céspedes, Agramonte, Plácido, Byrne, La Avellaneda, Finlay, Maceo, Mariana, Gómez, Martí, Juan Gualberto Gómez, Valiño, hasta Mella, Villena, Guiteras, Capablanca, Font, Jesús Menéndez, Chivás, José Antonio Echeverría, Camilo, Che, y miles y millones de nombres más, anónimos o no, se extiende nuestra diversidad.

Y con la misma fuerza hasta hoy en la mañana, agua  imposible de represar, en que el cubano ya ilustrado, ya individuo pleno de opiniones y crecimientos, expresa sus puntos de vista y especulaciones en hogares, calles, guardarrayas, ciudades y campos, universidades, insitituciones. Esta diversidad es un árbol inextinguible y la gran energía acumulada de la Nación.

Hoy día, en que el mundo vive una desoladora multicrisis de cimientos y proyectos, incluidas la económica actual del capitalismo mundial y aquella del socialismo en el Este de Europa, a finales del siglo XX, sin olvidar principalmente la ecológica que amenaza de cerca la sobrevivencia y la propia memoria histórica de la Humanidad, resulta perentoria y decisiva la unidad de las naciones y la criatura humana. La crisis es seguramente y una vez más la antesala de nuevos partos. Bordeamos, creo yo, sumergidos, escépticos y optimistas, las orillas de nuevos Renacimientos.

¿Objetivos?

Para impedir desmanes, guerras, irracionalidad, destrucciones, divisiones, inequidades, saqueos, secretismos, espejismos y misterios políticos, inmovilismos, atajos suicidas, nacionalismos estrechos, desproporciones, abusos de poder, manipulaciones, parcelas particulares, burocratismo depredador, olvido del humanismo milenario, verdades de ocasión, defensa contra inmorales privilegios y falta de eticidad táctica o ideológica, EL INDIVIDUO, LOS PUEBLOS Y LAS NACIONES DEBEN AFERRARSE A LA UNIDAD HUMANA, COMENZANDO POR LA SUYA NACIONAL, QUE SE APOYA PRINCIPALMENTE  EN LA COMPRENSIÓN DE SU DIVERSIDAD.

La lista anterior puede extenderse casi hasta lo infinito. Y cada hombre y mujer, en su ventura o desventura, es libre de adicionar quejas, sugerencias o las más animosas palabras.

A su vez, la diversidad, para que exista en la superficie brillante y perceptible de la realidad, necesita expresarse y ser atendida. La diversidad no aceptada y hasta la diversidad aceptada de palabras, pero sin medios para hacerse oír, sin ocasión para ser atendida, y por tanto no debatida, no comprendida, no asimilada, no incorporada, es  simple consigna. La gente, yo, todos, aprendemos a leer entre líneas y detrás de las palabras.

Las consignas dilatorias o retóricas, sin instrumentarse y sin más consecuencias prácticas, son escapatorias, sucedáneos del debate y la base más proclive para divisiones y cismas de cualquier matiz y procedencia.

Unidad es también, primero, luego y siempre, confrontación y lucha de contrarios. Y respeto a la opinión del adversario ocasional, por muchos mecanismos de Poder de que unos y otros dispongan a su favor.

Con respecto a la unidad, Martí precavía “que es necesario ir acercando lo que ha de acabar por estar junto. Si no, crecerían odios, se estaría sin defensa apropiada para los colosales peligros.…”

La diversidad, infinita pero visible en el paisaje, está en montes y montañas, mares, ríos, valles, parcelas agrícolas, industrias, calles, jardines, hogares, vecindarios,  instituciones, patrimonios, medios de difusión, ciencia, arte, literatura, villas y ciudades, municipios y provincias, .

Es el resultado natural e histórico, es experiencias y culturas cada vez más engrosadas. La diversidad humana, la más compleja y laberíntica, es una extensión de la diversidad de la naturaleza. La diversidad de la Nación, bien comprendida y expuesta al fuego de las ciencias sociales, económicas y naturales, así como a la plática generosa y no restringida, adiciona complejidad a la biodiversidad nacional, mundial y universal.

Esa diversidad de fluidos y escuelas, filosofías y doctrinas, creencias y tradiciones, imaginaciones y fantasías, opiniones y capacidad real para opinar, deben conducir una y otra vez  a la Unidad, la transmisión de conocimientos y los desplazamientos y avances epocales. Es además el mayor tesoro y arsenal que logra acopiar cada cultura nacional. Incluyendo por supuesto constantes, caudalosas y desprejuiciadas influencias e intercambios con la cultura mundial de todos los tiempos.

Las preocupaciones, paciencias, potencialidades, giros, reveses y triunfos, y hasta las indignaciones, deben ser compartidos, y no quedar privadamente en las esferas partidistas y estatales. La Nación y los naturales de la Nación debemos ser, todos, decidores y protagonistas.

La mínima dialéctica de las explicaciones y difusiones, que orejas sobran y órganos de prensa no faltan, ya sería un buen comienzo, pero resultan ahora y siempre insuficientes.

Se han acumulado demasiada materia prima oscura, incógnitas, enigmas, ambigüedades, esperas, incertidumbres, retrocesos, confusiones y necesidad de fomentar el intercambio directo convincente y actualizador Es una deuda de los gobiernos y el Estado con la creciente ansiedad y reclamo popular.

Un CONGRESO DE LA NACIÓN, dibujándose en el horizonte inmediato, repito, sería el foro óptimo y donde esté representada con oportunidad de expresarse la creciente diversidad, la importante mayoría, cualquier opinión o tendencia responsables y trascendentes y con basamentos en la Historia de Cuba y la planetaria.

Sus mayores virtudes serían, a primera vista, no unanimismo, complejidad, confianza que se recupera, expansión de las ideas, libertad expresada de pensamiento en un clima de democracia y respeto a la biodiversidad. Y conduciría mas temprano que tarde a las Grandes Alamedas. A la  unidad de la Nación y el tránsito finalmente hacia el socialismo soñado, superando barreras en las que se atoraron otros por olvidos teóricos, prepotencias, egos desmesurados, cegueras, afán de poder y privilegios o grotescos desvíos ideológicos.

El saldo de tal congreso serían también precisamente unidad y líneas estratégicas compartidas: enrolados colectiva y mayoritariamente en tareas, proyectos y utopías, que entonces también serían propios, sociales, y contendrían indispensables sabidurías, análisis, críticas, emociones, entusiasmos, ingenios, decisiones.

La propiedad social (no estatal, aunque la incluye), con sus consecuentes programas y metas, más democracia no clasista, inédita y expansiva, conducirá casi inevitablemente al socialismo o cualquier otro territorio que enseguida bautizaríamos con el más hermoso nombre posible.

El capitalismo debe ser rebasado. Parece ineluctable. El capitalismo no regresará al feudalismo ni el feudalismo al esclavismo. La irreversibilidad social es hasta ahora notoria y natural, pública e histórica, lógica y no difícil de imaginar. Y con una futuridad apenas irrebatible. Pero, en el caso nuestro como en cualquiera otro, debe ser verdaderamente socialista.

Mas, como no es verdad predeterminada, ni dirigida por voluntades aisladas, las ideas y la sociedad activa en sus acumulados tenderán juntos en esa dirección para lograrlo efectivamente.

La propiedad pura o mayoritariamente estatal, controlada burocráticamente por ese ente omnipresente y anónimo, así como por mil rostros muchas veces inútiles, inconscientes y hasta degradados, es un tren que hasta ahora solo descarriló sorpresivamente y condujo a nuevas modalidades de capitalismo. Y el capitalismo, asomarse a las ventanas, es hoy la gran vitrina de desigualdades y despilfarros aberrantes. Y amenazas galopantes de extinción. Quien camina una legua sin amor, camina amordazado hacia su propio funeral, dijo, no textualmente,  Walt Whitman.

El estado no es dueño ni señor de la sociedad, el individuo y sus propiedades terrenales, sus conquistas industriales, agrícolas, científicas, tecnológicas, espirituales, artísticas, sociales. El estado más fuerte o menos fuerte, cumpliendo un rol esperado por la Historia, es el subordinado, receptor, coordinador, servidor, abrevias.

O debiera.

Y si su larga estancia en la sociedad humana demuestra utilidad y necesidad históricas, admitida actualmente incluso de forma clara hasta por el otrora capitalismo más salvaje, los tiempos futuros le pronostican sin embargo una decadencia y desaparición más o menos lenta y merecida.

No ocurrirá bajo el capitalismo. Serán las sociedades futuras, sin explotación de hombre y mujeres, las que dictaminarán definitivamente ese muy  probable crepúsculo.

El socialismo es el destino deseado todavía por la inmensa mayoría, los más nobles, resistentes y patriotas de los cubanos de cualquier estancia y locación. Y lo será más, incluyendo a sus juventudes, en la medida que el pueblo y los pueblos disfruten ese poder irreversible y ascendente que libera finalmente al individuo de  sucesivos sometimientos: señores esclavitas, señores feudales,  señores capitalistas. .

El señor del socialismo, con su proverbial sencillez ciudadana, transita potencialmente por el paisaje urbano y rural. Pero aún carece de la conciencia nítida, democracia adecuada y propiedad real para comportarse como tal y extender la solidaridad y la esperanza hasta el último rincón.

La copia (c/c a cada persona) que se ofrece a millones de cubanos y ciudadanos del mundo, debe concluir indefinidamente, mediante aportes y opiniones de cualquier procedencia y matiz.

Este es un artículo estrictamente inconcluso.

También  breve,  redactado en una mañana de marzo, pero intuido y pensado durante muchas mañanas, incluso por rumorosas multitudes de criaturas obstinadas por frustraciones y penurias de la vida cotidiana. O inmersas y absortas, hasta risueñas y animadas, atrapadas en la rutina del quehacer sin el vuelo vital imprescindible, a falta de una inserción natural, vigorosas, decisorias, democrática y largamente esperada, en los destinos de la Nación..

 

POEMAS DE LA SANGRE COTIDIANA.

17 DE MARZO DE 2009. CIUDAD DE LA HABANA. CUBA.

 

PROPIEDAD SOCIAL, SUEÑO MAS ANTIGUO

Desde remotas fechas, hombre y mujer riegan sudor y sangre, y crean a destajo la conciencia humana. Con el propósito recóndito y distante de abatir al fin el flagelo del uso ajeno de su creatividad y productividad y ser reyes de su propio reino.

Ilustración: Félix Guerra

Sociedad humana cabalgó durante siglos entre la propiedad privada y la propiedad estatal. Era carne incómoda y apretada entre ambas formas de apropiarse de los bienes, recursos y productos. Masa cautiva entre dos élites siempre pujantes.

La propiedad comunal y natural de la raza humana, con que se inicia la experiencia social, allá en los orígenes más remotos, fue luego y rápidamente expropiada por poderes que inauguran una vitalicia preponderancia. Los más fuertes y ricos, se hicieron con lo que llamamos la propiedad privada, por otro lado surgió la propiedad sagrada e inamovibe del Estado.

En lo adelante, tales poderes, casi siempre mancomunados, se apoderaron de los mayores tesoros naturales y sociales. Creando una singularidad social, ricos y pobres. Con una tendencia evidente, cada vez más acentuada, ricos más ricos y más pobres más pobres.

La propiedad estatal, asentada en la necesidad de administrar, regular justicia y proporciones y emitir leyes, que incluye burocracia, gendarmes, ejércitos y aparatos de seguridad, se mantuvo estable y arraigada siempre, hasta cuando la propiedad privada cambió de rostros. A veces las dos eran una, en los momentos más angustiosos del drama social.

Algo de la propiedad social, reducida a propiedad personal, acaso quedó flotando en el aire familiar. Lo que llevo puesto, mi camisa, los zapatos, ese taburete, aquella cama, la vivienda quizás cuando termine de pagar, la biblia, el perro guardián que vela nuestros sueños.

Durante la fase esclavista (superado el primitivo comunismo de inicios), ricos y poderosos, por un lado, y Estado, por otro, se repartían la propiedad de esclavos, así como del resto de los recursos, bienes y productos.

Una suerte de súper bipartidismo económico, con vigencia hasta hoy, y leyes escritas o tácitas, por la cuales se derramó sangre y declararon interminables y crueles guerras, que empujó los destinos sociales por extraños callejones.

Duró hasta que esa suerte de propiedad, comenzó a ser fastidiosa e irrentable y se sucedían además sangrientas insubordinaciones de esclavos, además de conflictos entre naciones. En época del imperio romano, Espartaco escribió, desde su condición de propiedad del déspota, páginas traumáticas de la epopeya antiesclavista, que distaba mucho aún de encontrar lógicas soluciones.

La etapa feudal permutó la propiedad del hombre y la mujer esclavos, por la propiedad extensiva de la tierra. El antiguo esclavo, mujer, hombres y descendencia, obtuvo domicilio, manutención y ciertas protecciones, a cambio de trabajar la tierra para el señor y obtener el sustento diario suyo y familiar.

Esclavitud sin esclavos, resultaba más lucrativa y benéfica tanto para la propiedad privada como estatal. Abundaron además impuestos, injusticias y duras condiciones para el jinete, una vez más maltratado por el destino social.

Un día, en alguna parte, el sistema de siervos de la gleba, labriegos o campesinos, presentó inconveniencias y fallas de irrentabilidad. Una cojera evidente e imposible de restañar. Ciencia y técnica, mercado y cultura, navegación y comercio, nuevas cotas de participación y democracia, etcétera, convertían en obsoleta la propiedad absoluta sobre la tierra, el feudalismo, y aparecían con halagüeñas promesas las formas de producción capitalistas.

El obrero asalariado entra corriendo a escena como símbolo de una nueva sociedad: ya ningún hombre o mujer era dueño de otro hombre o mujer. Un porciento adicional y novedoso de libertades públicas y democracia, durante la lenta evolución clasista, alumbró rincones de la Historia.

Quienes no fueran ricos y propietarios y quienes no eran el Estado, constituían el mayor grupo humano, el más numeroso, pero seguía cabalgando entre dos. A cambiar por un salario, que era el precio fijado por patrones, privados y estatales, la energía y resistencia de sus músculos e intelectos. Pero artesano u obrero, trabajadores en general, eran dueños definitivamente de algo más o menos tangible: su propia fuerza de trabajo.

El Estado, por su cuenta, continuaba fortaleciéndose, El privado, por su cuenta, hacía ciencia de acumular riquezas y capital, en un marco de mayor legitimidad y menos cruento, comparado con épocas anteriores.

Todos salían ganando de esa manera. Capitalista ya no tenía los dolores de cabeza de esclavistas y feudales, para alimentar o frenar resistencias y rebeliones de esclavos y labriegos. Otras leyes e instituciones, dominadas por el Estado, se encargaban de tales asuntos.

La sociedad avanzaba viento en popa y se veían maravillas en las calles, autos y luego teléfonos, y mucha gente con buena ropa por las alamedas. Y lámparas del alumbrado eléctrico y tiendas que exhibían joyas o muebles. El progreso, en fin. Más tarde, autos, cines, teléfonos y un sinfín de maravillas soñadas.

Como el Estado crecía, demandaba cada vez más quien se ocupara de los asuntos de administración y gobierno. Miles de personas se empleaban en el aparato estatal. Crecía la llamarada burocrática, y las castas catapultadas a presidentes, ministros y vices, directores, jefe de esto y jefes de lo otro y parlamentarios, jueces, fiscales, generales, coroneles, capitanes, etcétera.

Pero la tendencia obvia a perpetuase de los que arribaban, encontró resistencia de los que también aspiraban a ser elegidos a esas instancias.

La política cobró un auge asombroso, sin paralelo, porque además de poder significaba celebridad para cualquiera. Egolatría de emperadores, zares, reyes, marqueses, duques, gente de sangre azul, pasó a nuevas manos. Políticos y partidos políticos entraron al baile con enormes fanfarrias publicitarias, afilando el arma de las promesas hechas en público. La vieja retórica fue desenfundada y magnificada con ilustración y modernidad. Poder de la realeza y la aristocracia, fue sustituido poco a poco por el poder de los políticos de cuello blanco.

El mecanismo de las elecciones periódicas y la necesidad de crear nuevas estructuras democráticas, civilizaron algo más las relaciones humanas y también las de producción.

El progreso abriendo huequitos por aquí y por allá. Derecho al voto para todos, hombres y mujeres. Nuevos estilos de participar, agitando un cartel o recitando una consigna o la ayuna prolongada de una huelga. Días de asueto o feriado. Derecho a ser elegido, derecho a leyes para todos iguales. Derecho a opinar y publicar la opinión. Prensa crítica. Jornadas más cortas de trabajo. Mejor salario para el próximo año, ajustando el costo de la vida con el valor del dinero.

Más o menos, nada perfecto aunque en ascenso, que movía a la sociedad y permitía concebir sueños inéditos.

Hubo esclavitad durante el feudalismo y aún subsisten casos de esclavitud en el capitalismo. La propiedad feudal de la tierra, encuentra espacios todavía dentro de la propiedad capitalista, sobre todo en países que fueron colonizados desde muy temprano por antiguas o nuevas metrópolis (España, Portugal, Inglaterra, Francia, Bélgica, Estados Unidos y otras).

En el largo deambular de la sociedad humana, se arriba al siglo XX, donde se habla con entusiasmo de Socialismo, una revelación y promesa nueva de organización social. Obreros y campesinos, estudiantes e intelectuales, combatientes novísimos, protagonizan grandes páginas proezas y luchas, ya en la antesala de la sociedad donde, se anuncia, reinarán mayores libertades y las más perfectas formas de democracia.

Hombre y mujer podrían apearse ya de aquel rocín de cabalgar en el tiempo como embutidos golpeados por los flancos.

La visión social recién aparecida, insólita y conmovedora, encarnaba además los mejores y más esenciales contenidos de los humanismos antiguos, medievales, renacentistas y de la Ilustración, presentes también en casi todas las religiones. En Occidente, tanto en el cristianismo y los diferentes protestantismos, antes y después de las grandes reformas. También el islam y el judaísmo esenciales recogen sin dudas esos ideales de redención.

Así como aparecen además en cultos religiosos y pensamiento político de hombres y mujeres que en América, en particular, unieron fuerzas a los grandes libertadores, Louverture, Bolívar, San Martín, Washington, Lincoln, Sucre, Juárez, José Martí, para liquidar el poder férreo de las metrópolis europeas en el continente americano.

Cumplido el dilatado ciclo, camino sangriento y torturador, queda claro que la propiedad social no es ni un extremo ni el otro. Y que la condición humana no debe cabalgar una vez más entre dos que fueron sempiternamente inicuos o velados explotadores. El Estado socialista, que aún no lo puede ser ya que no existe ni ha existido aún Socialismo en ninguna latitud ni país, se encaminó, desde la URSS, por el viejo camino de camino de ser propietario y aun expropió las riquezas de las antiguas clases explotadoras.

Al comienzo parecía que se cumpliría una quimera: transición real hacia la propiedad social, de todo el pueblo. Eso quedó en consignas. El Estado retuvo toda o casi toda la propiedad y reforzó sus poderes. Y amplió sus controles. Encontraron argumentos en cualquier amenaza, sobre todo en las guerras y rivalidad con los imperios capitalistas del mundo. También en el retraso económico de tales países insurgentes y la necesidad de un desarrollo económico y militar acelerados, para evitar sitios y cercos.

El precio de no ser jinete maltrecho entre dos entes precarios y relativamente retrógrados, solo se satisfaría con ciencia y método, con ideología y la emancipación clasista definitiva: hacer desparecer con plazos la gran propiedad privada y sobre todo la gran propiedad estatal, que debe iniciar su parpadeante pero visible camino hacia el convento.

Las riendas de la Historia pertenecen en verdad al jinete aporreado de siempre. Y ningún malabar económico o político puede o debe arrebatarlo.

¿Revolución? Si. El último patrón debe ser apartado.

Además, y es importante, con su consentimiento. Con su cooperación y comprensión humanista y científica. De forma paulatina y calendario. Sin calendas griegas. Protegiendo con cuidado los intereses de individuo, familia y Nación. Y Humanidad.

En Cuba, por ejemplo, luego de la fase de expropiación inicial y obligatoria, para recuperar los imprescindibles recursos naturales y la habilidad de andar por casa por nuestra cuenta, la socialización de la propiedad debió comenzar ya hace mucho su tanteo, marcha y fogueos inevitables.

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CAUSAS Y EFECTOS: ESPECTROS QUE CONFUNDEN

 Mirar y ver con calidad y precisión: trascendente responsabilidad actual.  

Observaciones críticas por la justicia social, la democracia y el Socialismo en Cuba.

Todo cuenta y vale cuando se trata de economía y política. Cualquier acción tiene consecuencias inevitables a corto y largo plazo. Estado y gobierno, como narra la literatura, tiene espejos en las calles de la realidad social, de hoy y siempre. Las secuelas invariablemente se aprecian de mil maneras en reflejos y los tantos y complejos acontecimientos cotidianos.

Lo que parecen causas, muchas veces son efecto. Si se confunden uno con otros, los análisis serán frecuentemente erróneos. Y generarán por lógica conceptos y adopción de medida equivocadas. Errores y culpas que se escarban en un extremo posiblemente se encuentran en puntos cardinales muy diferentes y opuestos.

Tales análisis trascedentes, algunas de las mayores y verdaderas responsabilidades de Estado y gobierno, si lo son en las dimensiones no solo esperadas sino además soñadas, ante el pueblo de ahora y las páginas de la historia.

La relación que sigue recoge, según creo, antecedentes del pasado inmediato y sus consecuencias múltiples en los acontecimientos de la actualidad.

1  Propiedad estatal como proyecto absolutamente mayoritario, permanente y dominante. Que no concuerda con textos clásicos del socialismo y choca con análisis contemporáneos. Sí coincide con el socialismo que fracasó masivamente en Europa, que tenían como sostén principal la propiedad monopólica del Estado sobre industria, agricultura, arte y cultura, ciencias, riquezas acumuladas y recursos humanos y naturales de la Nación.

En este apartado, la izquierda latinoamericana y mundial necesita URGENTE hacer repaso de lo ocurrido. La legítima propiedad social devolvería vigor a las ideas del Socialismo, constituiría una herramienta formidable de acicate, lucha y defensa de las conquistas. Ofrecería además al género humano la oportunidad de una nueva y mayor profundización en el desarrollo espiritual, artístico y científico, así como cualitativas libertades y democracia social.

La propiedad, socialista, al fin en manos de personas y trabajadores creadores y productivos de todas las esferas y ramas sociales, cerraría un ciclo de explotación que se inicia con la esclavitud, sigue con el feudalismo y debiera cerrarse con el capitalismo.

2   Réplica estructural, desde muy temprano, del modelo soviético en política, economía e ideología. Homologación casi al dedillo y trasplante de moral, ética y estéticas bien ajenas y diferentes a paradigmas e idiosincrasias vigentes. Se importó al país “moral socialista”, “realismo socialista” y se trajo de vuelta a los “generales”. Se generó además un estilo “bolo” en la producción de artículos, servicios y tratos a la población. Sin contar la ilusión del Comunismo científico y el terrífico Ateísmo científico.

3 Fusión de poderes. Estado, gobierno, partido, parlamento, poder judicial, sindicato y organizaciones de masas, instituciones culturales y científicas, en un solo haz. Individuo y ciudadano quedan en desamparo, en espera de la clemencia y generosidad de la burocracia.

4  Partido y pensamiento únicos. Monopolios de ideas, pensamientos ideológicos y filosóficos, que reducen paulatinamente esferas de la democracia y disminuyen el papel de ciudadanos, individuos, grupos y colectivos, crean espíritu de triunfalismo y unanimidad. Anatemiza las discrepancias. Imponen la visión de un solo ojo.

5  Proliferación de estructuras de control social. Síndrome de Plaza sitiada.                                              

6  Restricciones a libertades y derechos civiles, laborales y políticos.

7  Sistema salarial rígido y paralizado durante años, con importantes alzas periódicas del costo de la vida y depresión constante del valor adquisitivo de la moneda. Actúa como exprimidor que desarticula resortes sociales, invierte pirámide social, destruye valores éticos y deja prácticamente sin alternativas financieras legítimas al ciudadano. Olvidos de leyes económicas y de sobrevivencia se convierten en autoestocadas.

8  Uso constante y combinado, como hábito de gobierno, de secretismos, paternalismos, verticalismos, voluntarismos, autoritarismos. Política que consecuentemente aleja diálogos, intercambios, debate abierto y democrático, y alejamiento de las bases. En tanto formaliza las relaciones con las instancias administrativas provinciales y municipales. Finalmente, así, toda orientación “baja de arriba”. Finalmente, así, languidece el célebre “contacto con las masas.”

9  Prensa subordinada al Estado-Partido y control absoluto de Internet. Flujo de información, investigación y análisis disminuye drásticamente en cualquier sentido y se vacía de contenidos. Medios reducen su función a la distribución de consignas, repetición de antiguas y actualizadas retóricas y mecanicismos, que sustituyen imaginación, creatividad y pensamiento crítico.

10 Ausencia de crítica real, razonada, opinada libremente y recogida de forma mediática. Mecanismos indispensables para evitar adocenamientos de las ideas y obsolescencias técnicas y conceptuales.

11 Ausencia de diálogo ramal especializado, sostenido y democrático en las diferentes instancias: educación, medicina, salud, deportes, artes y ciencia, industria, agricultura, producción, economía.            

12 Ausencia de sistema electoral que permita la elección directa de los gobernantes a todas las instancias: municipal, provincial y nacional.

14 Ausencia de participación popular efectiva, decisoria y constitucional en los principales proyectos nacionales de desarrollo económico.

13 Vida espiritual, política e ideológica de la nación restringidas a consignas, proliferación de efemérides (en sustitución de las arengas por el futuro), sucesos marcados, repetición del discurso y saturación obsesiva de los medios.

15 Priorizar pertenencia a partido y organizaciones políticas, como razón primordial para la promoción social del individuo, por encima de experiencia, calificación técnica y profesional, prestigio social, vocación, talento, aptitud e inteligencia demostrados.

16 Aspirar oficial y mediáticamente a la incondicionalidad de personas, individuos y ciudadanos, así como de estudiantes, profesionales, artistas y deportistas.

17 Ausencia de planes definidos, económica y científicamente calculados, a largo plazo y sometidos a escrutinios periódicos, como parte de análisis transparentes y planes de desarrollo multisectorialmente fundamentados, debatidos, divulgados y establecidos.

18 No reencuentros periódicos de la Nación en foros de participación democráticos y con la presencia de la totalidad de corrientes posibles de pensamiento vigentes en el País.

19 Escasa preocupación sobre promesas y metas y momento en que se cumplen, no se cumplen o se olvidan definitivamente. O se sustituyen por otras que corren igual suerte.

20 No tener presentes, en la mente y el corazón, que el fin no justifica los medios.                               

SOCIEDAD, NACION Y SISTEMA vigentes no soportan tales cargas sin grandes menoscabos y asfixias. Las consecuencias en el mediano y largo plazos son:

1   Improductividad social.

2   Pérdidas de creatividad y competitividad.

3   Desideologización y despolitización.

4   Pérdidas de autoridad familiar, docentes y de las estructurales sociales del Estado en particular y en su conjunto.

5   Pérdidas múltiples de valores sociales, culturales y patrios.

6   Pérdidas de legitimidad institucional, jurídica y constitucional.

7   Pérdidas constantes de credibilidad y confianza.

8   Pérdidas de nuevos actores y talentos naturales y/o sociales emergentes.

9   No renovación de valores éticos, estéticos, nacionales, patrimoniales, acarreados normalmente por las nuevas generaciones.

10 Importantes deformaciones y graves pérdidas generacionales.

11 Pérdidas del sentido de pertenencia y de identidad.

12 Incrementos constantes de marginalidad e indisciplina social.

13 Burocratización creciente. Adquisición de nuevos poderes por parte de las burocracias.

14 Corrupción de las estructuras civiles, policiacas, gubernamentales y estatales.

15 Cancelación de horizontes y expectativas de futuro.

16 Desencanto, indiferencia e incredulidad.

17 Emigración.

18 Anarquía administrativa. Ingobernabilidad. Síntomas de colapso.

19 Pérdida de prestigio de las palabras Revolución y Socialismo.

20 Daños a la izquierda continental y las utopías mundiales.

 

POEMAS DE LA SANGRE COTIDIANA.

Agosto de 2013. Adiciones en septiembre de 2014.

CIUDAD DE LA HABANA. CUBA.

 

DIARIO DE LOS DIAS

Ilustración: Félix Guerra

Muralla se colma de laureles. No es anomalía congénita

ni el hipar ebrio del trovador.

Es viento, soplo, resurrección, succión,

rigidez, erupción.

Entorno interior de cuya recorrido llegan conspiraciones

y aliento espiritual.

Se departe conciencia y mente, vociferan almas silenciosas,

escarceo a voluntad, nefandas palabras, somero balbuceo.

No predecibles intuiciones de la lengua.

Hacienda, permanencia, extensión, vibración, nostalgia.

Demencia equilibrada. Dignidad lírica. Prosperidad animal.

Universo Diverso. Y Hablado. Y transfigurado.

Natural, tanteamos a espejos, cojeamos a ojo,

se fomentan asociaciones indestructibles. Y destruibles

hasta el borde de las cenizas.

Entre superficies y esencias y particularidades, estallidos

de arrojo horizontal. Tal unicidad confabula y duplica,

cohesión cotidiana palpable que exige, adjetiva

con atrevimiento o mesura, a palpitar o morir.

Al fin una definición que no devalúa a la poesía.

Un enunciado que no menoscaba al poeta.

Humanidad salta del aburrimiento ideológico

al desvelo rimado,

del Valle de Lágrima dogmático a la pasión métrica,

del encarcelamiento político al verso libre y la guitarra.

A desvelar puertos. A despertar desiguales y ofrecer

al ojo natillas y pesadillas. A desenterrar palpitaciones

y cadáveres.

A desentrañas poderes ilegítimos y riquezas bajo sospecha.

Universo sin previas precauciones y significados: procedimiento

activo, vehemente acumula, progresivo y gradual. Orbe donde

unos germinan de lo existente o se oscurecen en la defunción

de otros. Amanece: muralla se atesta de rebeldías e indignaciones.

Utilizar la armónica como hoja de matarife

y luego restañar heridas con goteo de metáforas.

Y más: poemas y poesía continúan sin concurrir a mercados.

Señal de que algo continúa en vuelo.

Mariposa de última instancia, candelilla y poro, lleva polvo

de astros o astros de polen en las alas.

Sol atrae vuelos de Ícaros y golondrinas. Los repele

por la cara oculta. Diluyen extremos, y un día, casi comedia

o mediodía,                             o causalidad

de horarios, observan filósofos, bardos, físicos,

y acotan con rapidez de almejas y velocidad de columpios.

Melodía conjunta, equívoca, inseparable, polisémica, aparta

poesía de contingencias y grafías inútiles.

Poesía letras, patria enarbola flauta de oración. Plegaria

descocada queda sin haBLAblaBLAr. Mármol extraído y exal-

tado en las plazoletas. Guitarras baten tamborileos. Oleos

de fuegos.                                                 Clítoris y panes,

vergas y vino. Orgasmos y nacimientos. Y barros o fangos

o la canción que reta

la intrascendencia fosforescente.

Excita y exalta Susurro sideral. Sobreabundancia.

Opulencia dominada. Entidad candente, oruga dinámica, árboles

desaforados, efigies perpetuas en movimiento, cascada de quietud.

Poema, al dislocarse, promueve atolondros o lirios en el fondo.

Son huraCANES de gnosis e ignorancias. Poema viene de edades

discordes, no se detiene epocal. Gira en oscilación mANUAL.

Ni tan solo melodía o consciencia aGOTAdora, que otro día

deja en blanco la memoria.

Imagen danza el sonido y medita violines.

Piedras retienen heridas. Complicidad de sentidos:

escucho melodías al mirar, océanos al duplicar, cavilamos

a fuerza de protuberancias.

Dudar a tiempo completo sumergidos hasta el tuétano.

Hurgamos tarimas crecientes. Con sed de arrastre rastrear

el fondo de la tormenta. Al Universo, lo estampamos: significados

temerarios: al final, más significados que universo.

Más realidad y materia circundante. Poesía: cola prensil

del tiempo. Apéndice nutrido o magro: traspone temblores, estrellas

indecisas o venideras. Mirar de sombras a conciencia,

                                                                                                                                                                                     con el rabillo erecto de las intuiciones.

Acto arrollador, intenso, conjunción, astros en mordedura,

serpiente mimosa rasgando el panteón de los escotes.

Órganos y orgasmos. Semilla crepitando en el umbral

de las biografías.

Sin necesidad de menos, ni escasez de tutiplenes. Sin enroque

factual de lenguas o palabras asardinadas.

O unir o unidos. Tembleque de que dije lo que no dije y

no dije mi tembleque. Alaridos, desplazamientos inopinados,

desplomes acordados, oleaje arrítmico rompiendo

al borde del acantilado. Sin renuncia

a lo precedente que el mundo ha sido. Ni a los sueños

que el futuro encabece o le vayan a ser decapitados.

Continuar, considerar. Atareado recapacitar. Nacer y renacer.

FELIX GUERRA

POEMAS DE LA SANGRE COTIDIANA

ABRIL 2012