A 4 manos

Periodismo, literatura y artes

CARTA A MIS HIJOS. Respuesta a preguntas. DE CUBA Y EL CUBANO DÍA A DÍA.

Con respecto a los asuntos preguntados, respondo: No pertenezco a ninguna organización y mi ánimo es no pertenecer a ninguna.

Eso, aún si mañana hay otros partidos, o el que existe se reforma en esencias, hasta que en sus fundamentos proclame autonomía y libertad gradual y plena de ciudadanos e individuos, dentro de un socialismo no estatista, que satisfaga a Pueblo, País y Nación. E incluya toda la libertad que necesita el país hoy para salir de atolladeros y desvíos e implementar rectificaciones, conciliaciones, reconstrucciones y construcción de infraestructuras imprescindibles. Así como una política que por necesidad se encamine al desarrollo económico, aunque con vocación de propiedad social genuina, independencia soberanía, solidaridad, democracia.

La decisión de no pertenecer a organizaciones es, en parte, mi desconfianza en las supuestas vanguardias y en general por los partidos políticos, la política y los líderes de cabecera. También porque por fortuna las vanguardias reales, se crean y recrean fugazmente a sí mismas, continuamente desde inventores o descubridores de fuego, hasta artistas o científicos o filósofos que dejan una eventual cicatriz en el rostro del Mundo.

En la Revolución francesas y la Comuna de París hubo vanguardia, creo yo. En la Revolución bolchevique de l917 en Rusia, hubo vanguardia ideológica, pero en menos de un lustro devino en un perverso mecanismo político que desvió a la URSS por los peores caminos, para fatalidad de aquellos pueblos bajo zarismo prolongado. Y para desgracia de las utopías socialistas.

Mi criterio más serio acerca de las vanguardias, creo, lo dejo por escrito en Oda a las Vanguardias, publicado en el SPD 199, de marzo o abril de 2016. Los partidos o grupos que fueron eso que denominan vanguardias políticas, son relámpagos que se apagan rápidamente en cielo terrenal. Luego pueden derivar hasta en burocracias muy corruptas, absolutistas, totalitaristas, porque siempre el Poder vitalicio corrompe de una u otra forma.

Son forma de avance embozados, con disfraces múltiples de la realidad histórica. Evolucionamos para adaptarnos y sobrevivir. Adaptación se presenta con muchas formalidades y devaneos, avances y retrocesos, secretamente quizás para evitar caudillos, profetas o mesías (aunque no lo logra). Y para preservar sorpresas y alentar de nuevo a los supuestamente fracasados. O desestimular rutinas y dogmas (aunque no lo logra).

Soy poeta. Poeta y pretensión de ser. Con ideologización y pensamientos científicos, humanistas y socialista, que desean ser contemporáneos. Es suficiente en vida.

Esa gaceta, SPD (siglas de Socialismo Participativo y Democrático), que reciben a veces, es un boletín on line, pobre en recursos, que sale cuando puede y que compilan otros compañeros de forma casi anónima. En estrechez económicas y dificultades técnicas. Somos entre 4 y 18 o 27 gatos. A veces hasta un centenar o más. Depende de fechas y época del año.

Publico igualmente en otros medios digitales prestigiosos (Compendio, Observatorio Crítico (también pobres y esporádicos y editado por casi desconocidos, en precarias situaciones), Por Esto, A4MANOS, de Cuba y el mundo, incluido México, e incluso Europa, donde igual izquierda crítica y nuevas izquierdas, se apartan de modelos viciados y retóricas en desuso, dogmas y ortodoxias rancias, y abren espacio a conceptos que intentan retomar en sus esencias las ideas humanistas más legítimas, aplicadas a la contemporaneidad, desde antes del Renacimiento, de Moro, Saint Simon y Fourier, la Ilustración y otros, con sangre a la vez clásicas, modernas y creadoras. No quiere decir cien por ciento de acuerdo con tales insignes pensadores y revolucionarias, unas veces seguramente por crítico y otras por ignorante, sino que intento acercarme por aquí y por allá y me alejo cuando no entiendo o no convencen.

A veces, también, estoy de acuerdo o no con lo que dicen amigos y compañeros o desconocidos presentes o no presentes en las reuniones, otras no o muy no. Hay confusiones diversas, incluyo las mías, porque no existe información suficiente ni siempre clara ni verificable, y los medios nacionales y mundiales están aún en fase oficialista a pulso, placentarias o abortando un modus operandi infantil o descarriado. O resuman, las nos oficialistas, exceso de rencor y un no reconocimiento exasperado acerca del adversario y cada detalle nuevo o bueno o noble en los entornos. Solo algunas páginas, aquí y allá, extraviadas o puntuales, llegan con sonrisa y algo natural y saludable que se puede deglutir.

El debate en los medios que cité, de todas maneras, es mucho, diverso y mundial. Es pluralidad y flexibilidad convenientes de practicar, son discusiones y argumentos sin cortapisas. Es un sistema de dudas permanentes con muchas poleas. Y son personas de muchas tendencias, socialistas casi siempre, incluso miembros o ex miembros de la UJC o el PCC, también trotskistas y anarquistas, guevaristas, optimistas, exaltados, pacifistas, socialdemócratas, pesimistas, diletantes, curiosos, apolíticos, personas de centro izquierda y hasta de centro derecha o como se le llame. Hay sordos mudos que se expresan naturalmente con señas.

Cada huella de pulgar es diferente: cómo no lo iba a ser, en mayor proporción, todo lo demás que nos habita. Entre otras cosas, evitamos además puertas y ventanas cerrada.

Nos reunimos de vez en cuando para compartir opinión, reflexionar, y de alguna manera trazar pautas elementales que nos permitan coincidir temáticamente, o como ahora reciente, concordar en la cobertura a la visita de Obama a Cuba y el congreso último del PCC. Y así influir en la opinión pública cubana y mundial, con la mayor objetividad posible o imposible, en favor del socialismo que deseamos y los ideales originarios, hoy muy distorsionados, como lo fue antes el cristianismo. Socialismo no con propiedad estatal ni dirigentes vitalicios ni partido vanguardia ni pensamientos únicos.

Tampoco con elecciones populares solo en la base o primer escalón, al estilo Arabia Saudita. Sin posibilidad nunca de elegir candidatos en niveles superiores, incluido los supremos del País. No con esa escuadra ideológica en que hasta los sindicatos defienden primero al Estado que al trabajador y criatura estatalizada por estructuras férreas y aparentemente inmutables.

Ese fue el esquema aproximadamente del “socialismo real”, según sabemos, que existió en la ex URSS y el llamado “campo socialista”, que como también conocen naufragó a finales del siglo XX. Y casi sin que nadie previera inminencia, magnitud del desastre y hecatombe para las utopías. Y sin que aquellos pueblos salieran a defender el “nuevo” status vigente, pero al mismo tiempo ya muy repleto de anacronismos.

Cuba optó por acercase a aquel bloque del “socialismo real”, a causa de asedios, amenazas, bloqueos, intentos de aislamientos, supresión de cuotas azucareras y otras, provenientes principalmente de gobiernos sucesivos de Estados Unidos, que no aceptaba una revolución al parecer genuina en las cercanías de su territorio.

El problema, en realidad, estuvo en calcar, con escasa creatividad, y persistir con eso casi al pie de la letra, a aquel “socialismo” viciado de distorsiones y autoritarismos que, aunque denominado “marxista leninista”, tenía muy poco de un espíritu redentor extraviado en los avatares de la historia. Nos homologamos, la islita, con un gigante intercontinental, generando muchos burocratismos y sin sentidos innecesarios. Copiamos de aquellos modelos mariscales y aprendimos de cuasi manuales de filosofía y economía muy alejados del buen socialismo legítimo y sus raíces y fundadores.

Contra viento y marea, volvíamos a depender de un solo país para sobrevivir. Y eso por supuesto tiene sus costos históricos perdurables.

Una presunta vanguardia política cayó en moldes estereotipados y encrucijadas históricas, y se acomodó allí, en una época en que en Cuba se conocía poco de la realidad económica e ideológica del mundo.

El confort que emana para los dirigentes del hecho que el estado es el dueño de todo, por un lado, y la campaña anticomunista y los bloqueos y embargos desde Norteamérica, por otro lado, nos inclinó a pensar que si no estábamos con un lado había que sumarse homologada, fanática y completamente al otro.

Ocurría en medio de un bache profundo, producto de repetidas crisis económicas y guerra mundiales y regionales, en que izquierda e ideólogos de izquierdas, con excepciones y honrosas, aceptaban sin cuestionarse o cuestionaban mal lo que ocurría exactamente en grandes extensiones del planeta. No hubo debates políticos-ideológicos creadores durante décadas, sino a veces solo tiempo para gestión de sobrevivencia. Y en nuestra tierra, además, círculos de estudio machacones con vulgarizaciones “marxistas” y muchas distorsiones.

Así, lo que hoy llamamos “estalinismo” se adueñó del tiempo, y aunque en su momento la URSS jugó rol histórico decisivo en la derrota del fascismo, desvió por un curso catastrófico precisamente para la sobrevida del “socialismo real”.

Algunos no despertaron y siguen por oportunismo, comodidad o fanatismo, o porque no ven salidas, a aquellos modelos que aterrizaron contra arrecifes y no dejaron casi ni estela. Y solo sumieron en crisis varias al impulso de construir sociedades superiores, tanto en propiedad y economía como en libertades y democracia. Dos pasos atrás luego de un paso hacia adelante.

Otro es el socialismo que anticipamos y argumentamos de forma pacífica. Que desea utilizar la mejor tradición marxista y martiana, humanista y cristiana, entre otras, así como también la visión contemporánea de las ciencias en cualquier terreno. Sin olvidar grandes logros de pasados anteriores. Sin fanatismos ni intolerancias, sin dogmas ideológicos. Democrático. Libre, realmente ensanchado por la decisión y calidad cien por cien de legitima voluntariedad de los ciudadanos, activistas y colectividades. Abierto, con banderas de ternura desplegadas en toda dirección. Tratando de espantar la doble moral crónica que actualmente permea nuestra realidad nacional y mundial.

Pero cumpliendo, porque de otra manera no es posible, con postulados de propiedad social predominantes (no estatal), en primer lugar, y siempre mixtas, cooperativas, autogestionarias, cogestionarias, particulares, privadas, entre otras, y algunas por argumentar y dar cuerpo y solidez teórica para que vean luz en el marco de las realidades actuales.

Junto con el Estado tal (muy renovado con respecto a cualquier otros anteriores), en mi opinión particular, lógicamente se irán a bolina políticos y política que hoy ocupan excesivos espacios en desmedro de pueblos, colectivos, científicos, artistas, investigadores, creadores de todas las ramas, especialistas, ancianos sabios, talentos jóvenes, mujeres y hombres de cualquier edad, criaturas con boca y no solo orejas, ciudadanos e individuos, opinantes desperdigados.

Todos tenemos urgencia de participar siempre, tener voto oral y sufragio universal en las cuestiones, para que la sociedad camine hacia adelante. Sin inclusión no hay democracia, sin democracia no hay participación verdadera y posible.

Las sociedades hoy, en general, son manejadas en exceso por políticos intermediarios y taimados y burocracias oportunistas y tontas, en alianzas con élites de Poder, financieras y bancarias, ideológicas, mediáticas, enemigas o controladoras del Estado. Así como dirigentes inamovibles llegados siempre de la misma dirección, igual cantera y plegados a sus intereses personales y de grupo. Ellos copan y compran cada vez más protagonismos, sustituyendo con sus atribuciones el reservorio irremplazable de experiencias y capacidades acumulada por el gran banco genético de la Humanidad.

Socialismo en favor de una sociedad efectivamente más libre, autónoma, pluralista, emancipada de cualquier traba. Redimida de luchas no éticas o a la sombra, dilatorias, regresivas, siempre individualistas y malvadas, ciegas y egoístas de Poder. Con el ánimo venidero y estratégico de reducir el mal ego intuitivo, alimentado y miope. Al mismo tiempo, ampliar a límites impensados la integridad individual y ciudadana. Transitar del aupado y falso carisma de los caudillos y superlíderes a la franqueza pública.

Con democracia y libertad reales, descentralizada, depositaria y compartida, al alcance a de mayorías, no solo de clases o grupos favorecidos. Por supuesto, clases y grupos de Poder, dicho sea de paso, desaparecerían lógicamente en una sociedad tal, ellas solas, en transición pacífica, sin que nadie las eche.

Sin imperio de burocracia y corrupción, que hasta ahora son secuelas del “socialismo” vertical, absolutista, controlador y dueño por decreto de todos los recursos de la Nación. También existe en cualquier parte, porque todavía el mundo es esencialmente capitalista y aún no tiene voz ni una sola una hectárea socialista en el planeta Tierra. Presentimos como inminente esa Tierra pródiga, pero aun no logramos verla asomados a ninguna ventana.

Sería una sociedad donde productividad y creatividad alcanzaría rangos mayores, alucinantes desde nuestras perspectivas aún colonizadas. Colapsarían racismos, prejuicios, nacionalismos estrechos, chovinismos, excepcionalismos, discriminaciones y otras distinciones absurdas que hoy crean grandes conflictos nacionales, regionales mundiales. Conocimiento e investigación, interpretación, tolerancias, ocuparían los sitios vacíos que dejen tales atavismos.

Y entonces avanzaríamos con respeto superlativo sobre nuestro y nuestros planetas, dentro y fuera del sistema solar, creando un espacio inmenso de vida y bienestar para el gran conglomerado de los seres vivos donde quiera que residan.

Parece una utopía noble y bella. Y lo es hasta el día de hoy. Pero teórica e imaginariamente existe. Está quizás todavía más en el corazón que en el cerebro.

No es tarea solo de razonar ni de un año o diez. De pluralismos legítimos, comprensiones a fondo, gradualidades no formales, aperturas consistentes, solidaridades sin sectarismos, en particular con los porciones más dañados o desengañados, o ausentes o invisibilizados .

Pero un proyecto, sí, de cambiar en bien de la sociedad, las relaciones sociales, las personas humanas y todos los que habitamos el planeta en calidad de muertos o vivos. Historia del pasado sería otra, vista con otros ojos de entendimiento y cariño. Presente, un reservorio de potencialidades de cambios soñados y no soñados. Y el siempre futuro, algo mejor, más justo, fabuloso y en manos de todos por igual.

La historia escaló sin excepciones por lentos peldaños, a veces quebradizos, pero cada vez enroló a más individuos y multitudes.

Contradicciones nuevas surgirán y esos entornos serán lo que cambiarán y darán color a la épica de venideras estaciones.

La tierra es redonda y no plana, como se creyó hace apenas unos siglos. Evolución y tiempo inventó e inventa y saca especies de la materia prima universal. No las divinidades, como se afirmaba hasta hace menos de una centuria.

Creencias y dioses, fuego, armas y municiones, caudillos y guerras, herramientas, pólvora, agricultura, milagros, supersticiones e ideas renovadoras, astrología y astronomía, arquitectura gótica o barroca, revoluciones, electricidad y teléfono y avión y barco, cantos gregorianos, sinfonía, danzón, rock, estaban potencialmente contenidos en planes neuronales del Homo sapiens desde el primer día. La capacidad de mejorar es siempre virtual y posible siempre de ver nueva luz.

Sí hoy tenemos radio, cine, TV, informática, vida y cultura digital, mayor plétora individual, sueños de viajar por el planeta, sistema solar y cosmos, respeto a toda religiosidad o escuela filosófica, también tendremos ese socialismo.

Hasta ahora, la criatura humana, líderes en particular y multitudes en general, no estuvieron aún preparados para tal aventura galáctica. Inteligencia y sabiduría remontan con las marejadas sociales. Cojeras humanas un día tras otro desembocan en nuevas habilidades.

Las cosas no llegan por complacer o suavemente. Porque aquí estoy y tenía que suceder. Hay que luchar y arriesgar. Conocimiento se generó y está ahí con ese propósito múltiple y complejo, no para crear grandes distingos humanos, donde unos disponen de cien platos diferente y repletos, otros tienen cincuenta, otros una décima y otros no tienen plato.

Historia gira en dirección que le impriman la voluntad y el amor humanos. Quimeras y utopías, siempre estarán fundando realidades.

Con lentitud y al mismo tiempo con velocidad inusual, con respecto a eras anteriores, se crea alrededor del mundo comprensión y una confraternidad y alianza de los más huérfanos de poder y riqueza. De los mayoritarios. De los más conscientes. De las personas más nobles, bondadosas y generosas. De los que aspiran a apreciar y disfrutar efectivamente de avances de las ciencias y la cultura más que a lujos superfluos, aun cuando no estén excluidos magnificencias, fuegos artificiales, pompas fantásticas u orondas lentejuelas en blusas y camisas o festejos.

Capitalismo sucedió a feudalismo, feudalismo a esclavismo. Vamos hacia adelante, cada día, de formas evolutivas y relativas. Capitalismo, que luego de sacarnos con éxitos de estancos esclavitas y feudales, se torna depredador y despilfarrador, reparte sin equidad, devora riquezas, fuerza de trabajo humana y recursos naturales, genera además guerras, invasiones y genocidios, migraciones aniquilantes, tendría que ser sustituido con algo superior en algún momento venidero.

Ese nuevo orden y desorden social, donde continuaría ininterrumpida la aventura social, tendría que ser nombrado de alguna forma. Incluyo la palabra Socialismo. Aunque igual yo estaría de acuerdo con cualquier otro sinónimo o vocablo que lo interpretara.

Ese algo, al no ser palpable, es utopía aún.

Pero Lógica, sin muchas dudas, continúa detrás de las palabras. Como con respecto a aviones y barcos, trasplantes de órganos, viajes al cosmos, internet, etcétera. Nosotros podemos intercalar, de forma adicional y creciente, para apresurar en lo posible, dominio de la imaginación y preparación teórica. Combate sereno a cegueras ideológicas y mediáticas, abusos de poder, provocaciones elitistas, engañifas ideológicas y electorales, que se esparcen hoy en terrenos por los que ahora tienen riendas.

Fin de la irracional explotación del trabajo asalariado y los recursos otros, incluido el propio planeta que nos alberga, es lógica inexorable, imposible de parar. A no ser que antes se desaten autodestrucción nuclear o ecológica.

Demorará el prodigio poco más o menos. Aunque no siempre es posible divisar con exactitud desde estos bajos horizontes en que a veces nos detenemos a contemplar. Lo que a veces creemos una óptima atalaya técnomediatica, es en realidad un bajío insuficiente.

Lo que llamamos Futuro es todo utopías. Siempre fue así, desde las cavernas.

Giordano Bruno, religioso visionario, percibió un universo diferente, desmesurado, en movimiento constante y repleto de vida interestelar. Pero era el siglo XVI y por eso fue quemado en postes de la Inquisición.

F

AZUL DE LA NARANJA

De la serie Dramaturgia de las piedras

Furia analéptica en la confección pero el producto

lo que desea es tocar el diente del lector con una

frescura suave de tamarindo y la vida erguida en la canción.

El narrador traga una espada sin cuento, un caldo

                                     pero

borboteante, pero su querencia es hilvanar

filigranas, delicados encajes de tropos y sinalefas y olvidar

los trabajos mugrientos de su sangre. Pasión,

como un fardo de mármol o arena, losa sobre losa,

               pero

sacos de trincheras amontonados uno a uno, y sacarse

la laringe con la diestra, pero con el fin conversacional y lírico

de deslizarse sin espinas por los conductos de la sangre, pisando

como paquidermos, ladrando como perros locos.

                  pero

Si cocina en el pantano rodeado

de hormigas y zopilotes y crustáceos, sin embargo el narrador tiene

la añoranza de entregar nutritivos mazapanes y

divertidos muñecones que cantan a coro: Juan amaba

                   pero

a Teresa que amaba a Raimundo que amaba a. El alacrán

es la única compañía segura, pero nunca por ningún motivo

llena la estrofa de aguijones, desdeñando al niño diablo

que cierra el portalón. Aun

                    pero

en el fondo del pozo, entre pocos o muchos líquidos, húmedo hasta

el cuello, el narrador se afana en remembranzas y le dicta al papel sus

últimos olvidos, como por ejemplo: fuimos a ver a la señora

en su ataúd. Al narrador,

                    pero

a menudo, se le soslaya, se le relega ,

se le ignora también en los discursos, y no obstante su tolerancia

irrefrenable y sus múltiples

reservas de ternura lo inducen a poner atención al trino triunfal

                     pero

de los oradores, al tiempo que calcula que

el correo llega solo dos veces por aquí donde

las cartas serían bien recibidas. El narrador desea dejar

establecido, virilmente dilucidado, que no colocará próximas meji–

                   pero

llas, sino que redactará nuevos afilados textos. Y para refrescarse

a continuación de ese buche suyo, de ese ardor y no sabe si

noble regurgitar del ánimo, recuerda risueño

que a fin de cuentas la tierra

               pero

es una naranja azul. El narrador jadea asmático

en las penumbras y cuando amanece olvida y reparte sábanas

con indudable olor a esperma y se confirma en la idea

de que solo los suyos y nadie más vendrá a defender

                pero

esta sed de mendrugos. Al final de la noche,

la lámpara le devora el ojo con un alfiler

de azufre y el narrador no sale a claudicar ni

a cojear ni a mostrar muñones tuertos: despliega

una bandera irreversible

                pero

en su balcón y sonríe a esa hora en que el traje

que vestí mañana no lo ha lavado mi lavandera.

                pero

Carteles en las paredes

cARTEles EN LAS paREDES

De la serie Dramaturgia de las piedras

 

En tanto en cuanto mantiene vigencia en textos

por una sublime falta de poesía mundial. Por la misma

razón, levedad incomprobada de algún verso encuentra sitio

en marchitos trigales y afligidos poemas.

Musas difusas acompañan imágenes

palabras sopladas

muy poquito a poco por un malestar de vejiga.

 

Nadie se desnuda dos veces en el mismo río.

Tampoco salta al mismo tren de olas,

no obstante inmensidad y velocidad del churre

 

Espacio cósmico es ingrediente oscuro, cuántico

y materia de telescopio. Un tipo de suspiro. Humanidad:

es espacio visible, impalpable, intimo, imaginario y fraterno.

Otros muy diferentes suspiros.

 

Raras aves sobre la tierra, extrañas tierras

bajo las aves.

Flauta no pasa de moda: ¿por tradición melódica

o al contener gérmenes de refinada eternidad?

Vuelo: sueño inicial del ave. Nos vemos impelidos

ahora de elegir entre aeródromos y nidos,

entre aviones y escasas alas de vencejos.

 

Inquisición continúa encendiendo hogueras.

Siglo XXI: mujeres no aptas para sacerdotes o Papa.

¿Argumento?: carecen de plenitud eclesiástica.

Si alguien conoce un ángel, pregúntele por qué.

Si tiempo fuera definitivamente curvo, podría

interrogarse también a la Virgen María, a la consagrada

Teresa de Calcuta, a la marginal María Magdalena.

 

Con respecto a plenitud eclesiástica, someteríamos

a interrogatorio al irritable Torquemada,

al tolondro Lutero o al obispo cualquiera con ganas de platicar.

 

Alusión a nubes es ilusión de tocar cielo: sin embargo,

hasta hoy se mantienen distancias.

 

Hombre y mujer cotidianos sueñan despertar mañana

y prefieren al amanecer un geranio. Pero en general,

no en particular, un general en su sano juicio

prefiere cañones y un buen plan de desembarco.

 

Desnudez parcial o total: recurso para hacer irreversibles

sueños soñados y por soñar. Debate crítico,

hacia abajo y arriba, a babor y estribor, a derecha e izquierda,

demanda camisas y pantalones quitados, punto

menos de lo que exigen sexo y amor.

Pero no esta semana ni anoche ni para la que viene,

sino siempre, estatuto de constitución y condición

humana, permanente e inviolable.

 

Sumisión, incondicionalidad, fanatismo, intolerancia,

pureza y perfección, serán borrados de exigencias,

tanto en diccionarios religiosos, políticos, ideológicos,

enciclopédicos, docentes, ilustrados o éticos.

 

Necesita el planeta no solo hombres y mujeres nuevos,

quinceañeros potentes, niños y escolares renovados, maestros

viejos y jóvenes, también ancianos adocenados, jóvenes sabios,

adolescentes lumbreras, antiguos notables, centenarios

y a los que de tan antiguos, murieron y lograron eternidad hace rato.

 

También CONDUCTORES Y GUIAS NUEVOS,

LÍDERES ESPIRITUALES y POLITICOS, ETICOS,

ECONOMICOS, CULTURALES, RELIGIOSOS, CIENTIFICOS,

SUFICIENTEMENTE nuevos, sin mayoría de los vicios

gobernantes. CON noble DESAPEGO del PODER.

QUE alimenten ego CON la ALEGRIA DE SER SUBALTERNOS

INCLAUDICABLES, INCORROMPIBLES,

TRANSITORIOS Y HUMILDES DE SUS PUEBLOS.

 

¿Imposible pedir tanto? Imposible seguir adelante.

 

Poeta: DOGMATICOS SIEMPRE NECESITARON mi

FANTASMA PARA SOÑARLO DECAPITADO.

POETA HABLA POCO DEL FUTURO. TAMPOCO

POLITICO HABLA MUCHO DE LA ROSA

A recesión SUENA ESO DE Sálvese quien pueda.

UTOPÍA Y VERSO, O NOS SALVAMOS JUNTOS O

NOS HUNDIMOS LOS TRES.

 

DONDE HAY INCENDIO VENGO A AYUDAR

CON MÁS FUEGO. Soy prófugo de cárceles escritas.

 

Estadistas de todos los países, haced menos estrechos

y lastimosos vuestros poderes temporales. Y convertid

en más FELICES A LOS MORTALES.

 

ALGÚN DIA sorprenderemos a políticos en fila:

DOMINÓ QUE GOBERNÓ CON excesivas DEFICIENCIAS

y AUTORITARISMOS. Empujamos primera ficha:

que efecto produzca estragos y HUMANIDAD EMERJA

Y REDACTE IRRESTRICTA Y COSMICA

CONSTITUCIÓN POPULAR democrática DEL DEVENIR.

 

DESDE YA habría que PERSUADIR a tales interlocutores:

ningún territorio, país o recurso es su propiedad.

Ninguna ideología subsiste de sus meditaciones,

conciencias no son ovejas a bastonear.

 

Cooperativa de ideas diversas y expresadas, forma óptima,

entre las imaginables, de conducir SUERTE SOCIAL por mejor camino.

Historia política es autopista empedrada

DE BUENAS INTENCIONES: ¿por quién? Por los políticos.

 

SI QUIENES dirigen, por cuenta y riesgo, voluntariamente

o voluntarismo calculado, DEJARAN de LADO CHAQUETAS

GERENTES, trajes y corbata, Y VISTIERAN camisas sudadas

con pasaporte a LA HISTORIA.

Es decir, No simples ADMINISTRADORES autoritarios del PODER.

Sino criaturas con posibilidades reales

de conquistar el cariño de su pueblo.

 

Temiendo y dudando, damos pasos adelante.

Escépticos y optimistas, nos negamos a pasos atrás y nos

obligamos a otros también hacia delante.

 

EN EL PEOR INSTANTE, UNA PODEROSA FATIGA NOS SOSTIENE.

 

Lo que soñamos debió suceder. O debiera.

Poema y poesía no están en el mercado:

INDICIO DE QUE ALGO TODAVÍA PERMANECE

EN VUELO.

Sagrado

SAGRADO

De la serie Dramaturgia de las piedras

 

Corte del ombligo y la intemperie

que precede al primer pañal.

Nube que semeja ave, agua que resbala

en el tejado, vómitos

de la lechuza.

Manantial, descubierto o ignorado.

Sueño, recordado u olvidado.

Recuerdo, consciente o inconsciente.

Semilla en la tierra, tierra que cubre la semilla.

Ojos que se cierran mirando hacia mañana.

Libro abierto, cama ocupada, celda solitaria,

cepo en el museo.

Pájaro que escapa y queda

volando en la memoria.

ESCANDALOSAS POLITICAS

De la serie Dramaturgia de las piedras

 

Sin bandurria o fagot no hay melodía

ambiental. Sin tambor o pájaro o garganta o viento o flauta en la rama,

trino se abandona a retiros involuntarios.

 

Vida, si hay solo tal vida apagada, se ensam-

bla a silencios inestables y mezquinos. Pleni-

tud de mutismos y ausencias, indiferencias

indefinidas, fugas forzadas del bosque natural.

 

Al margen y en predios limítrofes, impera

de forma ininterrumpida igual deserción

de aromas crujientes. Nada ni nadie crepite o queje, y duela, sin su autoral garganta.

Sin sus propios instrumentos horizontales.

 

No se divisa melodía ni ojo que ampare y dis-

frute. Inesperada fuga en vida a donde no hay

nada y casi siempre nadie que exista.

 

Refugiados, deportados, excluibles, prescin-

dibles, exiliados del ruido, excedentes, inmi

grantes de cadencias vitales, ritmos valerosos

y trascendencias bulliciosas,

se refugian en bandadas más allá de los lími-

tes de aquellos estrépitos responsables y

aquellas montañas armoniosas.

Silueta

METODOLOGIA PARA EL AMOR

De la serie Dramaturgia de las piedras

A la mujer bésale DESPACIO el corazón.

Protégela de toda lujuria indecente.

Acaricia sus nalgas como

si fueran estrellas ERRANTES de la oscuridad.

Amásale el seno y mantén limpio el horizonte.

Que no oscurezca el ombligo, gran señal lumínica

al doblar en las curvas.

Que el pubis no desvíe

a otros matorrales. Y lame de su clítoris,

caramelo extraviado de la infancia.

 

Sin dudas, amigos, peregrinamos por el más fructífero y espléndido de los caminos.

INCLINADO A MEDITAR

De la serie Dramaturgia de las piedras

Me siento inclinado
a meditar. Me siento a meditar.
Medito inclinado. Me inclino
a meditar que siento lo que digo y
digo lo que siento. Me inclino a causa
del viento. Medito y por una vez
no me inclino a pensar nada.
Finalmente me inclino al pensar,
porque meditar cansa.
Si me inclino más, caigo de la silla o del si-llón,
asientos donde me siento.

¡Vivo o Muerto!

SUBSISTE EL ESQUELETO

De la serie Dramaturgia de las piedras

Apenas subsiste el esqueleto:
casi no está vivo. Enorme recompensa clavadas en los árboles: VIVO o MUERTO.
No lo conocían en las comisarías, NI de OIDAS, único riesgo de conocerlo, pero lo indagaban en bosques y cualquier recóndita torre, de marfil o no.

Pero él aún, de tarde en nube, suspira párrafos,
socava teclas, promueve alarmas y pasiones, versifica lágrimas y emociones de escépticos y eclécticos.

Sus optimistas desilusiones resuman esperanzas. Pesimismos son escritos, líricos,
con espermas de confianzas y nostalgias. Quien
no abarca no logra cambiar ni su brevedad. Quien
no duda no puede ni ser convencido. Traga su propia nuez en Navidad. Hoy, durante todo el día, poeta
se pasó la vida escribiendo tonterías.

Agotada su finalidad, se acerca el fin.
Al debilitarse subjetividad, enflaquece el sujeto.
Acuclillado en trono de cenizas deshila postrimerías.
Se aleja de frente o avanza de espaldas, sin resguardo, como pistolero bisoño en duelo con la parca.
Ofrece fuego a la fogata. Chistera dieciochesca, prótesis de gladiolo. ¿Temperatura a su espalda? Ochenta grados de volcán.

Protagonista en curso se va anonimando
hacia definitivos eclipses.
¿Dónde es el llanto, compañero?
De sopetón lanza papeles al viento o la fama. Cambia el clima de los asombros. Posteridad palidece y recoge del tacho inofensivas cuartillas y borrones.

Jirón de ninfas, santiamén de gatos. Algodones bienolientes. Siluetas especulares zarandean pañuelo. Espejo afónico, con luna dentro. Época ramplona y sombría: se apaga un temerario compañero de barricadas. Eclipse se contempla en montes y ciudades. Lanza claroscuros la Amazonia y proyecta sombras largas en la fluorescencia de los polos.

Colapsa de antigua tuberculosis
o tisis provocada por sed de metáforas y escasez
de anticuerpos, por la no presencia
de una bandeja rebosante de laureles. Ya mismo
él se lloró, indulgente y colérico, en lo íntimo
de sus escondrijos de papeles escritos y tintas minadas de olvido.

Antes, durante siglos, lo amenazó la métrica
con la muerte cerebral. Rima, en particular,
fue durante algún tiempo, pegamento
que mantuvo a flote su prestigioso y atribulado corazón.

HÁBILES ARGUCIAS

De la serie Dramaturgia de las piedras

 

Despertamos de cualquier pesadilla.
Bostezamos con murmullos los temores.
Luego rutina de café y cualquier bocadillo mañanero.
Cigarrillo y humo en la continuación del día.
Repasamos balas al revolver. Y no por precaución.
Nos iniciamos cada día en el sexo o la gasolina,
en la guerra al Poder y las lecturas.
Emprendemos campañas a base de discusiones filosóficas.
Nos sacrificamos por los hijos, besamos
otras bocas.
Hacemos uso del coraje sobre todo para disfrutar
el placer de disentir.
Abogamos por el individuo. Nos estremecemos
en orgasmos, mentiras, abrazos, confidencias.
Y somos minuciosamente Yo.
Entregamos alma. Juramos amor. Acudimos
a la TV, a pastillas contra dolor y temblores.
Al antibiótico lo visitamos en botiquines.
A la carne de res a veces en los restoranes.
Al tiempo, la prisa y las impuntualidades, la observamos en las manecillas del reloj,
A la verdad sin tapujos, le concedemos culto.
En ocasiones también al absurdo y la insensatez, a disfraz y antifaz.
De nuevo café humeante. Mañanas en los programas, con tazas hirvientes de deliciosas energías. Luego tanda novedosa de suspiros.
Contemplamos por las ventanas,
Desplegamos el brazo, bromeamos risueños
con los vecinos.
Sin falta nos dejamos atrapar un instante
por el intenso color del cielo.
Para mantenernos actuales apelamos
a tretas. Sin fatiga auxiliamos el paso con antiguas y hábiles argucias.
A fin de perseverarnos otro segundo emprendores y vivos.

A MENUDO TIEMBLO YO

De la serie Dramaturgia de las piedras

Cualquiera tiembla. A menudo tiemblo yo.
Con mi piel débil y vandálica. Tiemblo,
por ej., en el amor. Siempre camino temblando hacia el amor. Ni concibo amar si no hay estremecidos temblores de por medio.

Tiemblo cuando odio. Son temblores esporádicos o intermitentes. Reprimidos. Tiemblo por odiar. Tiemblo en invierno si olvido y dejo una ventana abierta.
No siempre tiemblo ante injusticia o adversidad, pero a veces rechinan las mandíbulas.

Tiemblo cuando tiembla la tierra. Como
títere sorprendido soñando. Temblor doble o multiplicado. Cuando ventanas
se cierran de portazo, vuelvo a abrirlas,
pero antes me sacude un temblor inesperado. Cuando la piedra rompe cristales y es aviso
que llega de ninguna parte.

Fantasmas de la vejez hacen temblar.
No por arrugas y canas. Sino porque crean verdades inmutables y vidas y subsistencias
sin movimientos ni vuelta atrás.

Cuando tiemblo, luego no soy la misma persona. Cada temblor deja fibras que crecen y cambian
lo vivido antes. Y transfiguran además soplos
del futuro.

Tiemblo, a veces, durante el crepúsculo, abrumado por la belleza de lo que se extingue. Abismos estremecen con sacudidas ciegas que solo puedo sufrir sin describir.

Creí que el tiempo no me haría temblar,
pero tiemblo cuando hojeo álbumes de fotos. Recuerdo nacimientos de individuo enseguida borrados de la memoria.

Si amigo o familiar desfallece o extingue, temblores bajan por la columna vertebral a las rodillas. En tumbas, bajo tierra,
se amontonan rancios entrañables temores

Si lince alcanza a la liebre, tiemblo. Si
escapa la liebre, tiemblo. Entre esos dos temblores se ensancha la vida.

Tiemblo a menudo y no lo escondo.
Tiemblo y no me avergüenza. Sin embargo, vergüenza mía o ajena, da a mis rodillas razones adicionales para trepidar.

Tiemblo debajo de la colcha y más debajo
de sábanas. Tiemblo en diciembre y enero,
en agosto tiemblo, si amenazan huracanes, soledad o tiranías.

Enemigo, sin embargo, ese que mata
y odia sin vacilar, nunca me vio temblar.
Ni pensar quiero ese salto, porque me sacude una irascible ráfaga de temblores.