A 4 manos

Periodismo, literatura y artes

No pasar inadvertido

FIN DE LA ERA

Del libro: Dramaturgia de las piedras

 

 Soy el individuo y grano de la especie.

Atributos físicos que cargo los llevan todos masivamente.

Y llevo los atributos que cargan todos.

Mi boca no canta pero dialoga.

Mi mano no se agita en los discursos.

Pero escribe versos.

 

Mi nariz es cada vez menos recta, pero igual olfatea y presiente los peligros.

No soy sordo pero a veces padezco de sordera.

Mis ojos no son azules ni verdes,

pero son de otro color: logran ver a kilómetros

de distancias y astros en el cielo.

Lo imprescindible para no cruzar a oscuras.

 

No hay grandes desemejanzas, solo pequeñas

desemejanzas. No hay grandes semejanzas, solo pequeñas semejanzas. No existen enormes desigualdades, solo diminutas desigualdades.

No existes enormes igualdades, solo diminutas igualdades.

 

Soy la persona que firmo al pie de algunas cartas y sufre sus amores.

Hago oír mi voz en el grupo y la familia. Y

los que opinan saben que yo tengo

mi opinión.

 

Parezco sospechoso solo cuando cargo

sospechas. Cuando camino entre ingenuos

casi siempre parezco una persona ingenua.

Soy pizca en la multitud y nadie en la multitud

es mayor que una pizca.

 

Lo imprescindible para no cruzar a oscuras

 

Soy el individuo y grano de la especie.

Fin de la era de pasar inadvertidos.

 

 

 

El libro no escrito

Letra muerta

A veces, entre las sombras, frente a mis ojos
pasan fragmentos arrebatados, héroes sonoros,
frases aladas, sagas ignotas, hondas estrofas
que se diluyen en los jirones de la memoria.

 

Libros enteros que yacen muertos y sin que nadie
pulse sus hojas, huela su tinta, cante sus letras.

 

Son edificios que nacen ruinas, vastos espacios
cuyos secretos no revelados nadie atesora.

Sermón

SOBRE TEQUES Y SERMONES

Todo, según criterio básico pero bien generalizado, nace, se reproduce, pierde poco a poco la memoria y deja los dientes en alguna parte. Es decir, muere.

Todo o casi todo, aclaremos.

Porque TEQUE político, cuyos ancestros ideológicos, políticos e imaginarios, han sido, entre otros, los sermones religiosos de siglos anteriores, así como los imperiosos discursos de las cortes, hoy parecen tener vida eterna y licenciosa.

Es parte imprescindible de la retórica de la lucha por el poder, que nació adulterada, vieja y floja de métodos, pero que se sostiene con la antilógica de aquí solo yo puedo tocar.

Afirmar radicalmente cualquier asunto, sin gran importancia, por supuesto, porque a nadie se convence de una “verdad” sin categoría engolando voz, con pasión ardua, o argumentos de espectaculares calibres, como lo mejor del mundo o de ahí para allá no hay más pueblos.

En decir, para convencer que esta mandarina está agriar, no necesito citar a Cervantes o Shakespeare. O recordar escenas Chaplin o los Hermanos Marx. O acudir al Big bang.

Si lo quieres creer, bien, y si no también. Sino, prueba la dichosa mandarina.

Pero el Poder, y muy en particular poder del Estado y de los gobiernos, aspirarlo, retenerlo, no es bagatela cualquiera.

Obligados estamos a traer a colación a Demócrito o Sócrates, a Hegel o Marx, al manifiesto de Lyon o a Maquiavelo. A Sansón Melena. Al que sea. Y el argumento que valga o no valga, las citas de los más notables. Y los traes, corriendo, porque en ello te va a menudo algo más importante que la propia vida.

Hubo épocas, todas las épocas, hasta nuestros días, que se obstruía a paso forzado la inteligencia, el discurrir, el pensamiento renovador, la verdad que dudaba de verdades anteriores. Cualquier treta para que no cambies formas de pensar, para que continúes pensando como yo, eh. Es lo más seguro y además lo menos arriesgado.

Algunas verdades superestructurales, de arriba, urdida por sabios, teólogos, filósofos, astrónomos, sabios, políticos, etcétera, se congelaban y congelan por decretos parenéticos, libros sagrados, manuales y vulgarizaciones, a lo que suman los poderes mediáticos modernos y contemporáneos, con respaldo oficial de los cuerpos armados.

De esta forma, entran a dominar con más fuerza que los decretos judiciales y los propios fusiles.

¿Quiénes lo practicaron siempre, en cada era?

Pues: poderosos, reyes, emperadores, papas, gobernantes, políticos, primeros ministros, presidentes, cúpulas religiosas. Principalmente.

Enormes y prolongadas censuras y autocensuras generadas, prohibiciones y reprobaciones de todas las épocas anteriores, tienen, sin falta, a sermones y teques, panfletos ilegítimos,  recubierta con oratoria y divulgaciones panfletarias y hasta cuasi sagradas, como aliados incondicionales.

Como armas, en fin, de filo fatal, para desangrar sin necesariamente aniquilar.

TEQUE es, para definir, secuela dogmática que deriva de cualquier doctrina, ideología, religión, política o tendencia de pensamiento en el poder, con pérdida de ética, estética y renovación continuas.

Resulta suma de sectarismos y deformaciones de ideas y conceptos, adoptadas a contrapelo de dialéctica, historia, razón, ciencia, lógica, percepciones, intuiciones, imaginación, praxis en movimiento y desarrollo dentro de la gran cultura humana.

Teque, traducido a un idioma más universal, equivaldría a muela, sermón, reprimenda, reconvención o rapapolvo. A quédate tranquilo  en la oscuridad.

También, en otros diccionarios, a dalequedale, charlaquecharla, verborrea, monserga, rapapolvo, panfleto, que en la acepción cubana además significa razones y verdades están todas en mi regaño o explicación. Nada que ir a buscar en otra parte. Lo que digo, parrafada o cháchara, es absoluto y no es posible objetar. Soy quien piensas y tú

un pequeño rebaño.

Otros sinónimos admisibles serían Disco rayado, machaque, pique. Etcétera.

Para mí criterio, TEQUE, contemporáneamente, tiene además varios otros significados y raíces, establecidos y enriquecidos por la experiencia y semántica existencial de las últimas décadas.

Yo casi afirmaría, sin orden de jerarquía, que cuatro o cinco son los responsables históricos más importantes del teque palabrero que inunda tribunas, conclusiones, asambleas, reuniones, foros, congresos y congresillos y además a menudo la prensa escrita, radial o televisiva de nuestros tiempos.

1, Dogmatismos, 2, Ignorancias, 3, Fanatismos, 4, Oportunismos.

Mezclados y en perfecta sintonía, 1, 2, 3 y 4 son, a mi criterio las causas principales en los registros de mensaje que se deforman con verdades a priori y medio verdades pomposas, absolutizadas y solemnizadas una detrás del otra.

En la médula de los teques oportunismos se mueven además los intereses individualistas, que no individuales, que principalmente sirven a Estados y a  gobiernos del mundo.

Lo anterior no descarta otros fundamentos, en búsqueda para consignar el fenómeno en sus múltiples raíces y repercusiones.

Repasemos lo anterior.

1, Dogmatismos: fes, credos, verdades repetidas sin comprobación, desde siempre y hasta el cansancio. Repetición de ensalmos trasladados de uno oídos a otros, sin reflexión ni espíritu crítico. Dogma puede ser místico, tanto arrebatado como contemplativo. También ascético. O sea, austero y frugal: concibe la existencia como un sacrificio permanente. Aunque también interminable, incontestable e indubitable.

2, Ignorancias: visión unilateral, falta de información, gente con poca escuela y exigua ética. Repetición de ensalmos y manuales, frases ritualizadas, oraciones sacralizadas. Repugnancia por ideas diferentes. Afirmaciones solemnizadas. Iconicidad glorificada.

3 Fanatismos: parcialismo, ceguera, exaltación doctrinaria. Exceso de convicción, crea fatales fanatismos incurables. Exceso de exaltación refiere apasionamientos ciegos y/o oportunismos.

4 Oportunismos: temor a perder algo o ser mal enjuiciado desde arriba, apetencia de autoridad, influencias, cargos o bienes materiales. Sostengo una opinión de indubitables consecuencias en mi entorno político y oficinesco y tengo otra para el ocio casero. Y en la caja de caudales, otra con algunos importantes dividendos a mi favor.

Otras causas azarosas, potenciales o incluyentes:

Intolerancia: secuela de todas las enfermedades infantiles, con poco respeto y abundantes sentimientos de sospecha maligna hacia el interlocutor.

No reinterpreta nunca ni reanaliza ni está disponible para el debate. Sus verdades son autoritarias y eternas, además de acendradamente personales y producto de su ego deformado. Conduce a retorcidas interpretaciones de las más naturales, puras y hermosas de las creencias e ideales humanos.,

Enemiguismo: hostilidad intrínseca, pariente cercano de el otro siempre es malo y en consecuencia yo y nosotros somos siempre buenos. Enemiguísimo rechaza análisis crítico y pensamiento complejo.

Consignismo: se enhebra con repetición de consignas, máximas e insultos seculares. Incluye algunos sentimientos de plaza sitiada, apelados de forma viciosa, bajo el supuesto de que algunas palabras pueden ayudar al enemigo. Incluso por supuesto que los silencios sospechosos también ayudan por extensión.

Falta de opinión propia y capacidad crítica. Repeticiones de verdades u opiniones para intentar predominar a ultranza. Estés o no estés tú mismo convencido de tales retóricas.

Es decir, existe un componente hipócrita y del ego. Incluye alteraciones verbales y enrojecimientos durante los debates.

Adoctrinamientos: formas intolerantes, apasionadas y extremistas. Necesidad de prevalecer. De convertir al adversario. De practicar proselitismo a ultranza. Y no tener orejas para escuchar ni oídos para oír.

Algunos fabricantes noctívagos de teque pretenden que, con cierta dosis de poesía rancia o acaramelada, muy previsible, ya el teque  deja de ser teque. Supone un periodismo de más alto vuelo, aunque cargue con idénticas antiguas afirmaciones. La verdad y las hipótesis y los concepto no se remozan con nuevas lecturas y  avances del pensamiento –dicen-, sino con un caramelo intercalado. Amplio uso mediático hoy día. Prensa en particular.

Antídoto del teque mediático, o cualquier otro, es investigación empírica y académica, experimentación científica, lectura de la gran poesía y literatura universal. Repaso del magnífico e inconfundible patrimonio cultural de la humanidad. Asimilación de la filosofía de todos los tiempos.

Resulta de manera imprescindible evitar lugares comunes y romanticismos baratos y viciosos. Y una sintaxis reflexiva y ecuménica.

A la difícil y casi imposible objetividad, es posible siempre un grado mayor de acercamiento. Mediante amplitud de análisis, debate, mente fría, aunque corazón caliente y contento.  Agregar vocabulario amplio o amplísimo, coordinaciones ejercitada en busca del tono y decir correctos, incremento de saberes y en especial del tema en cuestión.

El cronista, sea cual fuere su especialidad, no debe (o no debiera, digo yo) utilizar su letra para halagar ni engatusar, especialmente a políticos. Gobernantes y en general a los más poderosos.

Se exponen, saben qué, a desaprobaciones u olvidos futuros. Aunque ya hoy y desde ayer, satirizan a mandíbula risueña y a su costa, los lectores de cualquier latitud y creencias. El mundo se informa y ya no es para casi nadie el mejor de los mundos posibles.

El teque es por naturaleza retrogrado, tosco, simplista, reduccionista y rutinario, portador de mentiras y verdades a medias. Mediocre, dependiente, incompetente. No convence a casi nadie mucho tiempo o solo a pares de antemano convencidos.

Teque, junto a otras formas de manipulación, corrompen ideales originarios. Los privan de su integridad, ternura y poesía esenciales.

Ideales y filosofías cercanas a progreso, democracia, libertad, humanismo, justicia social e igualdad humana, no riman con panfletos y teques. Teque y panfleto esencialmente no congenian con los textos más soberbios y emancipadores, que son siempre refractarios a esas corruptelas transitorias del pensamiento humano.

Criterios asentados en el amor individual y colectivos, en la justicia humana, difícilmente apelan a facilismos, complacencias y trivialidades.

Teque es retraso, pérdida de tiempo para adelantar con las ideas y desarrollar el pensamiento con nuevas luces.

Teque llega a contradecir (traicionar), por repetido, inmóvil e insulso, los ideales originarios y convencen finalmente de todo lo contrario.

Teque es género del incondicional que apela a la incondicionalidad.

Teque o sermón es una piedra lanzada contra la inteligencia del individuo y el ciudadano.

Finalmente, en el terreno de la política, construye lectores repugnados y escépticos, aburridos de las cantinelas, que concluyen por apartarlos de momento y dejarlo de lado para siempre.

La fiesta innombrable

Hay que tener cuidado con las orgías, amigos míos,
porque son bosques hondos de follajes azules
donde juegan quimeras que se bañan con tierra,
predadoras voraces de la carne exquisita,
plumíferos arbóreos que eyaculan sin pausa,
mujeres deliciosas que permiten que el agua
se filtre entre sus piernas y caiga en sus abismos.

 

Hay que andarse con tiento con las orgías, amigos míos,
pues son barcos que zarpan, desplegando las venas,
olorosos a semen hacia playas dichosas
que no saben de culpas, pero sí de los vastos,
deliciosos quehaceres de la carne infinita
que ha expulsado la muerte de su reino de grupas,
oquedades y claros manantiales nocturnos.

 

Hay que ser puntillosos con las orgías, amigos míos,
porque el viento las lleva predicando sus salmos
hasta pueblos remotos que resguardan las vírgenes
temblorosas de santos pensamientos impuros
anhelantes de dedos que les palpen el culo
y de lenguas sedientas que les laman el pubis,
mientras alzan al cielo sus pupilas benditas.

Prosperidad

Del libro, A propósito de San Juan y otras miniaturas

Premio estatal de cuento “Beatriz Espejo” 2015, Tlaxcala 

Cortesía del autor

 

Hace dos años el Presidente vino a prometernos que el pueblo se convertiría en ciudad. Un año después llegaron los ingenieros a trazar media docena de calles, y otra vez el Presidente a decirnos que ahora sí.

A los pocos meses se llenó de camiones y más camiones con material. Todos tenían trabajo. Adoquinaron las calles, construyeron escuelas y negocios, muchos negocios. Para el campo hubo tractores, cosechadoras, semilla de primera calidad. Se pavimentaron más calles y se construyeron bodegas. Los comerciantes pronto tuvieron tráileres para mover la mercancía y, cosa maravillosa, un helipuerto. Nadie lo creía: todo era felicidad.

Una mañana llegó una caravana grande de pickups. El que bajó de la más bonita no se parecía al Presidente y lo acompañaban tantos escoltas tan bien armados que pensamos que tal vez sí, que era el nuevo Presidente. Se fue a meter a la alcaldía y nosotros a trabajar. Al otro día el señor Alcalde nos mostró los bultos de semillas que había que sembrar entre la milpa. Yo nomás la vi y supe lo que era. Me dieron ganas de chillar, pero la verdad que el pueblo ahora es ciudad, pequeña, pero bonita, aunque no tengamos permiso de salir, y haya que sembrar y cosechar, sembrar y cosechar.

Hombre caminando al Sur

PEGADO A MIS COSTILLAS

Desde el Este, donde se me ubica efímero

sobre pierna provisoria, avanzo al Oeste: busco

sitio donde preparar el alimento.

Y pernoctar. Cielo marchó en direcciones acostumbradas.

Jurisdicción aquella de sujetos en las esquinas. Fumar a ve-

ces: último cigarrillo se presiona hasta el cadalso. En tal

suburbio abigarrado hospedé mi persona, utilizando mi propia

presencia nunca edulcorada, y además viví allí parte

de mis ausencias, paladeando el dulzor de diccionarios.

Me inicié en poemas. Allí rescribí versos

Hasta dar con Plumas del ave, corazón del vuelo, mayor ha-

llazgo literario que se me atribuye.

Aburrí y me aburrí redactando cosas peores, en cualquier

papel. Aunque a veces fui considerado santo,

es muy saludable de vez en rato pedir y otorgar perdones.

Atravesé ciudades ajenas en dirección opuesta. Por doquier

se rogaba paciencia y adhesión. A esa altura había ofrecido

ya millardos de fidelidad y medio siglo de perseverancia.

Llevé encima pastillas que en la noche inculcan

calmas y estoicismos. Llevé pergaminos y

otras palideces. Luciérnagas para encender. Me interné,

por semanas: en presumidos pedregales vi zopilotes y

hurones. Asombros peores se agolpaban

al final del camino.

Al final, escasez y soledad

remueve incisivos: ratas en escondrijos y donde

no debía haber no había y donde debía tampoco había.

Me alojé en habitaciones y techos excluyentes,

en cunetas coexistí semanas, hasta que el inquilino regresa-

ba. Ofrecí cigarro al último de anoche, porque la guarida daba

para dos.

Fue soplo mío de hombre nuevo, porque egoísmo

nos torna quejumbrosos y anticuados, avaros o timoratos.

Hombrecito ladino desenfundó brioso matarife,

ignorando que quien otorga, administra o dirige o gobierna,

peca mucho si se aferra a cualquier poder.

Si alguien afirma que volvería a

hacer todo igual si volviera nacer, hay que gritarle

Tonto. Que aproveche oportunidades de redención.

Caminé sobre piedras guarnecidas sobre otras piedras des-

conocidas. Neurálgicas equinas, esguinces fiscales. Recuerdos

de tabaco llenó de escozor la memoria. Desgano ayudó

a pasar el día.

Durante la noche se sumó un perro, parecía

buen perro, algo de raza, y durmió pegado a mis costillas.

Al amanecer cogió trillo con pasión inusitada.

Había destino en esa prisa. Le pasaba a él conmigo

lo que si y no a mí con ellos. No rogué adhesión porque el can

portaba sus propias adhesiones.

Quien pasa con su paso, saluda a pasodoble.

Efectos son breves pero desoladores. Dejó herencia: pulgas.

Rasqué simultáneo a izquierda y derecha,

cegaba la luz. Y dentro del bostezo tomé una decisión canina.

Caminé torciendo al Sur

efectivamente pisando huellas atroces y recuerdos

imprescindibles: surqué en diagonal el basural y más tarde

las atestadas callejuelas de mi ciudad.

Félix Guerra

BORRADOR PENSADO. Y REMONTAR HACIA MAÑANA (SEGUNDA PARTE) 

 

SIN borrón ni cuenta nueva. Reclamos personales y sociales. ¿Cómo hacer esto lo mejor posible? ¿Cómo abordar el reto históricamente trascendente con espíritu creador y revolucionario?

Es una respuesta de muchos y de todos.

A grandes rasgos mi sugerencia es la siguiente: Ofrecer y dar poder real a población, pueblo, ciudadano, individuo. Y posibilidad legislada de revocar a cualquier representante que viole las leyes o las incumpla. A esos y al cualquiera en el largo trayecto de las jerarquías.

El esfuerzo inicial para esta empresa de transformación económica y política, podría ser a partir de un CONGRESO DE LA NACIÓN, organizado, citado e instalado en conjunto por toda la sociedad. Para expresar opiniones, juicios, puntos de vista, criterios programáticos, visiones de fondo. Con voluntad consciente y urgente de unir energías y congregar fortalezas.

Sería al final y como resultado, unidad razonada en la diversidad. Mayor cohesión posible, sobre la base de debate, opinión, análisis, participación con voz y voto, tolerancia y comprensión, cooperación y consensos, en todas direcciones, horizontal, vertical y en los múltiples niveles de la nación.

Me pregunto: ¿Qué pueblo y qué sociedad, la de 1959 o la de esta segunda del siglo XXII? ¿Quiénes más aptos para la compresión del reto social inmenso que enfrentamos y las consiguientes y profundas sacudidas de grandes proporciones? ¿Quiénes más valientes, cultos, experimentados, para rescatar utopías y edificar un socialismo de buena extirpe que sirva para hoy y mañana?

La diferencia es enorme a favor del presente, sin duda alguna. Somos un pueblo ahora con más conciencia, en cualquier sentido, que jamás en la historia.

Sería una conmoción en vida. Una cosmovisión grande.

Sin gestualidades agresivas o burocráticas, sin estridencias que remitan al pasado, sin violencias innecesarias. Sin maltratos retóricos, desdenes o purgas como castigos y solución. Hablar desde experiencia, razón, paciencia, respeto y comprensión fraternal. Con sencillez y responsabilidad. No se trata de hostigar, ridiculizar ni maltratar de palabras o hechos a nadie. Sin víctimas, sin cabezas de turco.

Se trata entonces y sobre todo de oír e interpretar, de esclarecer en colectivo. De llenar de fraternidad el corazón y la voz. SINCERIDAD TIENE AUN OPORTUNIDADES DE SOBREVIVIR EN EL SOCIALISMO.

Propósito estratégico sería atenuar de inmediato y concluir luego una prolongada y nociva fase de centralización y autoritarismos, con perniciosos lastres de burocracia. De evitar zizagueos, invenciones y elucubraciones. Y prever, sin dudas, potenciales colapsos en el espinoso camino.

Otro propósito estratégico sería rescatar credibilidad de gobierno, prensa y Estado.

Nuestro peor, pero no imposible escenario, seria perder, por quien sabe por cuánto tiempo (y no demasiado distantes de la orilla), la oportunidad casi única de consolidar independencia y soberanía. También logros alcanzados, así como retener sueños de Patria y Nación.

El mejor y más optimista escenario: Uno, salvar lo que puede ser salvado, cambiar en consecuencia lo que debe ser resueltamente transformado. Dos, tener patria socialista en una época en el que ya el capitalismo errabundea ciego y amenaza historia y humanidad con embestidas salvajes, genocidios y guerras, inmigraciones incontroladas, desigualdades y destrucciones sin límites.

Cambiar retóricas obsoletas al crujir del tiempo. Se operan grandes cambios de situaciones y sobre todo en el más reciente escenario mundial. Permutar lenguajes y estilos ideológicos desfasado de los conflictos contemporáneos y las transformaciones universales y propias.

RECLAMO: OPCIÓN CLARA Y DEFINIDA POR UN SOCIALISMO CON PROPIEDAD DEL PUEBLO, PARTICIPACIÓN, CONSTANTE Y EN ASUMENTO. VERDADERAMENTE DEMOCRÁTICO, QUE ENGLOBE Y ARRASTRE A LA POBLACIÓN Y SUS ENERGÍAS. A LOS SECTORES, PROGRESISTAS, JUSTICIEROS, MÁS HONESTOS.

Aunque cueste los privilegios de algunos.

¿MISIÓN IMPOSIBLE?

Creo quizás que aprovechados, vacilantes y mediocres, así como lógicamente cansados y razonablemente desencantados, así lo podrían estimar.

Sin embargo, mujeres y hombres más íntegros de la Nación, con las lecciones nativas aprendidas y las experiencias de derrumbes mundiales ocurridas en décadas pasada, podrían apreciar que es una alternativa osada y riesgosa, pero imprescindible. Y URGENTE.

No podemos tapar el dedo con el sol.

Apuntar índice hacia nosotros mismo y no ponerse a cantar nostálgicos himnos y sucesos dramáticos de antaño.

Así, los errores y desvíos comunicarlos prestos a la historia. Convertirlos en autorreflexión, experiencia y espíritu crítico. Para ser utilizados desde ahora y mañana en la mañana.

RECLAMO: Preservar independencia y soberanía como tarea urgente de la luz.

REFUNDAR NACIÓN Y SOCIALISMO.

Félix Guerra

BORRADOR PENSADO. Y REMONTAR HACIA MAÑANA (PRIMERA PARTE)    

Sin borrón, pero con cuenta nueva. Reclamos personales y sociales.

PRIMERO: Reclamo PROPIEDAD SOCIAL (no PROPIEDAD ESTATAL). Sin trampas o incurriendo en olvidos teóricos o históricos. Sacar propiedad social del rincón a la sombra, de  definiciones oportunistas. Explicarla correctamente, darle ancho y vuelo, realizar un ejercicio de creación y honradez. De redención de la improductividad, las pobrezas crónicas y los incesantes tropiezos económicos.

Propiedad Estatal (recordar URSS, campo socialista, CAME) atravesó pruebas de más de medio siglo, que la califican como una de las peores formas de propiedad de la Historia clasista de la humanidad.

Pueblo cubano, población, individuos y ciudadanos, apoyarían decididos y en cualquier circunstancia, si el horizonte inmediato es la propiedad del pueblo, incluida en la Constitución y planes de desarrollo. Propiedad verdaderamente social, perteneciente a la gente de carne y hueso, con boca para comer, brazos para laborar y cabeza para vivirla en familia bajo un techo. Es decisivo. Conclusión de un largo período de existencia humana.

No propiedad en que el Estado-entelequia es dueño de casi todo.

En ocasiones, con letrero de PROHIBIDO PASAR.

Con salarios que él decide y luego a distribuir a los precios que le convenga o dicte un mercado caotizado sobre todo por la improductividad.

Y en los puntos de venta ni siquiera el fallido BUZON DE QUEJAS, un cadáver de idílicas intenciones.

No es, por supuesto, la propiedad estatal vigente hoy, que en ocasiones llaman “social”, en esencias similar a las anteriores de capitalismo, feudalismo y esclavismos. La de siempre y hasta nuestros días, mediante la cual el trabajador apenas es dueño de muy poco, en el mejor caso de su fuerza de trabajo y el salario (definido por el Estado junto con los precios) queda en los bolsillos para disponer de él con cierta libertad. Resto o buena parte, va a regiones intangibles del entendimiento y la información.

La propiedad prioritaria actual en el mundo, tanto capitalista como socialistas, son monopolios que bridan oportunidades a unos, pero alejan de la realidad, la toma de decisiones y el progreso consciente a otras. Monopolios de los millonarios y monopolios del Estado.

Propiedad, forma de propiedad de medios de producción y producción de bienes, direcciona a la sociedad. La propiedad estatal convierte al Estado en protagonista decisivo y decisor del volumen mayoritario de las acciones. Estado es quien proyecta, invierte, produce, distribuye y pone precios. Inevitablemente aparta al pueblo y al ciudadano, lo deja al margen de las acciones económicas y lo relega a consumidor de subsistencias.

Estado crea y dirige cada uno de los ministerios, crea metodologías y resoluciones, que son leyes de obligatorio cumplimiento para productores. Además, las organizaciones políticas, de masas, juveniles, pioneriles, sindicales, de profesionales, periodistas, escritores y artistas y otras muchas, han sido instauradas, financiadas y tuteladas día a día por el Estado-partido. Es un cerco que lo abarca todo y le crea destinos casi inamovibles.

Resulta conveniente aclarar, a estas alturas, que el Estado no produce. Los productores de riquezas son los trabajadores donde quiere que estén. Todos los tesoros brotan de las manos, fuerza de trabajo, calificación técnica, científica y cultura ,energía y sudor de quienes laboran a diario en el surco, las máquinas o puestos de trabajo y servicio. El Estado es, o debiera ser, solo el administrador austero y creador de esos bienes.

La propiedad del Estado, coronando procesos productivos, tiende, por defecto, a verticalismos, autoritarismos, privilegios, malas y dudosas administraciones, apropiación sin participación, y se nutre de dirigentes nombrados desde arriba. Nada de permitir a otros sujetos laborantes, a compartir decisiones, mediante cogestión, autogestión o cooperativismo.

Además incumple planes de producción unos tras otros, maltrata al consumidor y crea otros muchos graves inconvenientes entre Estado y Nación. Se convierte en herramientas y conceptos que engendran burocracia y corrupción. También inequidad y elitismos. Y perpetúa un capitalismo de Estado más constreñido e ineficaz que ningún otro.

Estado extravía fácil la brújula ideológica, imita al capital, pero de forma mucho más centralizada y autoritaria. Salta del status de muchos ricos, millonarios y monopolistas, al monopolio estatal único. Crea distancias, juicios desfavorables y mal humor en la población consumidora. Establece un reparto y reparto, casi como favor, y apropia de los conceptos de distribución y venta. Y por último se favorece del reparto.

Esta es la diferencia básica y decisiva entre cualquier capitalismo y socialismo de Estado, y el socialismo democrático que desea y necesita la humanidad para rebasar una época que ya comienza a ser sórdida.

SEGUNDO: Reclamo PARTICIPACION DIRECTA de ciudadanía y ciudadano. Movilización del individuo, su pensamiento ideológico y crítico, su espíritu corporativo y gremial, su voto secreto y directo, su humanismo de sabor complejo, crítico y creativo. Concurrir con gusto y hablar con sinceridad a oídos receptores. Rechazar dogmas, consignas, papeleos, promesas volátiles, vulgarizaciones del pensamiento, lugares comunes engendrados en el pasado y engrosados durante la época actual.

TERCERO: Reclamo CAMBIO DE MENTALIDAD, efectiva, no solapada ni de dientes para adentro. En voz alta, que incluya a gobernantes y políticos de cualquier nivel, en el supuesto de que a altura mayor, mayor distanciamiento hasta cualquier cotidianeidad de base y familiar.

CUARTO: Reclamo DESCENTRALIZACION HASTA EL MUNICIPIO. Luego hasta empresas, centros de trabajo y colectivos. Ninguna voz de descentralizar será sincera y efectiva hasta que no englobe a las criaturas de a pie, a los minúsculos e invisibles poderes insustituibles de la base.

QUINTO: Reclamo ELECCION DIRECTA DE LOS MÁS ALTOS CARGOS DEL ESTADO Y EL GOBIERNO. Así de rotundo, sin excepciones. OTRO SISTEMA ELECTORAL: DEMOCRATICO, legítimamente verificable, no formal, alejado de las caricaturas actuales, con metas y programas para cada nivel. Y RENDICION DE CUENTAS auténtica, directas. RADIO Y TV PARA RENDICIONES DE CUENTA nacionales y provinciales. Rendición de cuenta por los medios posibles para los municipios, con participación voluntaria y democrática de la ciudadanía.

Imprescindible empoderar a pueblo, desde bases, colectivos industriales y agrícolas, circunscripciones. Hay días y varias ocasiones al año, que el administrador, gerente o dirigente, subordine y rinda completamente SU OREJA a los colectivos, en todas las instancias y ponga de verdad lógica y sentido común a funcionar.

Elaborar y hacer funcionar y funcional, una teórica de la ética ideológica del dirigente administrativo y político. El marxismo, así como cualquier regulación laboral y ética, carece de ese acápite importante para hoy y siempre: es una tarea del presente. Y resulta imprescindible dialogar al respecto. Convertirlo en conciencia y Ley, desde la base hasta la cima. Incluirla en Constitución de la República y legislar al respecto.

CARTA A MIS HIJOS. Respuesta a preguntas. DE CUBA Y EL CUBANO DÍA A DÍA.

Con respecto a los asuntos preguntados, respondo: No pertenezco a ninguna organización y mi ánimo es no pertenecer a ninguna.

Eso, aún si mañana hay otros partidos, o el que existe se reforma en esencias, hasta que en sus fundamentos proclame autonomía y libertad gradual y plena de ciudadanos e individuos, dentro de un socialismo no estatista, que satisfaga a Pueblo, País y Nación. E incluya toda la libertad que necesita el país hoy para salir de atolladeros y desvíos e implementar rectificaciones, conciliaciones, reconstrucciones y construcción de infraestructuras imprescindibles. Así como una política que por necesidad se encamine al desarrollo económico, aunque con vocación de propiedad social genuina, independencia soberanía, solidaridad, democracia.

La decisión de no pertenecer a organizaciones es, en parte, mi desconfianza en las supuestas vanguardias y en general por los partidos políticos, la política y los líderes de cabecera. También porque por fortuna las vanguardias reales, se crean y recrean fugazmente a sí mismas, continuamente desde inventores o descubridores de fuego, hasta artistas o científicos o filósofos que dejan una eventual cicatriz en el rostro del Mundo.

En la Revolución francesas y la Comuna de París hubo vanguardia, creo yo. En la Revolución bolchevique de l917 en Rusia, hubo vanguardia ideológica, pero en menos de un lustro devino en un perverso mecanismo político que desvió a la URSS por los peores caminos, para fatalidad de aquellos pueblos bajo zarismo prolongado. Y para desgracia de las utopías socialistas.

Mi criterio más serio acerca de las vanguardias, creo, lo dejo por escrito en Oda a las Vanguardias, publicado en el SPD 199, de marzo o abril de 2016. Los partidos o grupos que fueron eso que denominan vanguardias políticas, son relámpagos que se apagan rápidamente en cielo terrenal. Luego pueden derivar hasta en burocracias muy corruptas, absolutistas, totalitaristas, porque siempre el Poder vitalicio corrompe de una u otra forma.

Son forma de avance embozados, con disfraces múltiples de la realidad histórica. Evolucionamos para adaptarnos y sobrevivir. Adaptación se presenta con muchas formalidades y devaneos, avances y retrocesos, secretamente quizás para evitar caudillos, profetas o mesías (aunque no lo logra). Y para preservar sorpresas y alentar de nuevo a los supuestamente fracasados. O desestimular rutinas y dogmas (aunque no lo logra).

Soy poeta. Poeta y pretensión de ser. Con ideologización y pensamientos científicos, humanistas y socialista, que desean ser contemporáneos. Es suficiente en vida.

Esa gaceta, SPD (siglas de Socialismo Participativo y Democrático), que reciben a veces, es un boletín on line, pobre en recursos, que sale cuando puede y que compilan otros compañeros de forma casi anónima. En estrechez económicas y dificultades técnicas. Somos entre 4 y 18 o 27 gatos. A veces hasta un centenar o más. Depende de fechas y época del año.

Publico igualmente en otros medios digitales prestigiosos (Compendio, Observatorio Crítico (también pobres y esporádicos y editado por casi desconocidos, en precarias situaciones), Por Esto, A4MANOS, de Cuba y el mundo, incluido México, e incluso Europa, donde igual izquierda crítica y nuevas izquierdas, se apartan de modelos viciados y retóricas en desuso, dogmas y ortodoxias rancias, y abren espacio a conceptos que intentan retomar en sus esencias las ideas humanistas más legítimas, aplicadas a la contemporaneidad, desde antes del Renacimiento, de Moro, Saint Simon y Fourier, la Ilustración y otros, con sangre a la vez clásicas, modernas y creadoras. No quiere decir cien por ciento de acuerdo con tales insignes pensadores y revolucionarias, unas veces seguramente por crítico y otras por ignorante, sino que intento acercarme por aquí y por allá y me alejo cuando no entiendo o no convencen.

A veces, también, estoy de acuerdo o no con lo que dicen amigos y compañeros o desconocidos presentes o no presentes en las reuniones, otras no o muy no. Hay confusiones diversas, incluyo las mías, porque no existe información suficiente ni siempre clara ni verificable, y los medios nacionales y mundiales están aún en fase oficialista a pulso, placentarias o abortando un modus operandi infantil o descarriado. O resuman, las nos oficialistas, exceso de rencor y un no reconocimiento exasperado acerca del adversario y cada detalle nuevo o bueno o noble en los entornos. Solo algunas páginas, aquí y allá, extraviadas o puntuales, llegan con sonrisa y algo natural y saludable que se puede deglutir.

El debate en los medios que cité, de todas maneras, es mucho, diverso y mundial. Es pluralidad y flexibilidad convenientes de practicar, son discusiones y argumentos sin cortapisas. Es un sistema de dudas permanentes con muchas poleas. Y son personas de muchas tendencias, socialistas casi siempre, incluso miembros o ex miembros de la UJC o el PCC, también trotskistas y anarquistas, guevaristas, optimistas, exaltados, pacifistas, socialdemócratas, pesimistas, diletantes, curiosos, apolíticos, personas de centro izquierda y hasta de centro derecha o como se le llame. Hay sordos mudos que se expresan naturalmente con señas.

Cada huella de pulgar es diferente: cómo no lo iba a ser, en mayor proporción, todo lo demás que nos habita. Entre otras cosas, evitamos además puertas y ventanas cerrada.

Nos reunimos de vez en cuando para compartir opinión, reflexionar, y de alguna manera trazar pautas elementales que nos permitan coincidir temáticamente, o como ahora reciente, concordar en la cobertura a la visita de Obama a Cuba y el congreso último del PCC. Y así influir en la opinión pública cubana y mundial, con la mayor objetividad posible o imposible, en favor del socialismo que deseamos y los ideales originarios, hoy muy distorsionados, como lo fue antes el cristianismo. Socialismo no con propiedad estatal ni dirigentes vitalicios ni partido vanguardia ni pensamientos únicos.

Tampoco con elecciones populares solo en la base o primer escalón, al estilo Arabia Saudita. Sin posibilidad nunca de elegir candidatos en niveles superiores, incluido los supremos del País. No con esa escuadra ideológica en que hasta los sindicatos defienden primero al Estado que al trabajador y criatura estatalizada por estructuras férreas y aparentemente inmutables.

Ese fue el esquema aproximadamente del “socialismo real”, según sabemos, que existió en la ex URSS y el llamado “campo socialista”, que como también conocen naufragó a finales del siglo XX. Y casi sin que nadie previera inminencia, magnitud del desastre y hecatombe para las utopías. Y sin que aquellos pueblos salieran a defender el “nuevo” status vigente, pero al mismo tiempo ya muy repleto de anacronismos.

Cuba optó por acercase a aquel bloque del “socialismo real”, a causa de asedios, amenazas, bloqueos, intentos de aislamientos, supresión de cuotas azucareras y otras, provenientes principalmente de gobiernos sucesivos de Estados Unidos, que no aceptaba una revolución al parecer genuina en las cercanías de su territorio.

El problema, en realidad, estuvo en calcar, con escasa creatividad, y persistir con eso casi al pie de la letra, a aquel “socialismo” viciado de distorsiones y autoritarismos que, aunque denominado “marxista leninista”, tenía muy poco de un espíritu redentor extraviado en los avatares de la historia. Nos homologamos, la islita, con un gigante intercontinental, generando muchos burocratismos y sin sentidos innecesarios. Copiamos de aquellos modelos mariscales y aprendimos de cuasi manuales de filosofía y economía muy alejados del buen socialismo legítimo y sus raíces y fundadores.

Contra viento y marea, volvíamos a depender de un solo país para sobrevivir. Y eso por supuesto tiene sus costos históricos perdurables.

Una presunta vanguardia política cayó en moldes estereotipados y encrucijadas históricas, y se acomodó allí, en una época en que en Cuba se conocía poco de la realidad económica e ideológica del mundo.

El confort que emana para los dirigentes del hecho que el estado es el dueño de todo, por un lado, y la campaña anticomunista y los bloqueos y embargos desde Norteamérica, por otro lado, nos inclinó a pensar que si no estábamos con un lado había que sumarse homologada, fanática y completamente al otro.

Ocurría en medio de un bache profundo, producto de repetidas crisis económicas y guerra mundiales y regionales, en que izquierda e ideólogos de izquierdas, con excepciones y honrosas, aceptaban sin cuestionarse o cuestionaban mal lo que ocurría exactamente en grandes extensiones del planeta. No hubo debates políticos-ideológicos creadores durante décadas, sino a veces solo tiempo para gestión de sobrevivencia. Y en nuestra tierra, además, círculos de estudio machacones con vulgarizaciones “marxistas” y muchas distorsiones.

Así, lo que hoy llamamos “estalinismo” se adueñó del tiempo, y aunque en su momento la URSS jugó rol histórico decisivo en la derrota del fascismo, desvió por un curso catastrófico precisamente para la sobrevida del “socialismo real”.

Algunos no despertaron y siguen por oportunismo, comodidad o fanatismo, o porque no ven salidas, a aquellos modelos que aterrizaron contra arrecifes y no dejaron casi ni estela. Y solo sumieron en crisis varias al impulso de construir sociedades superiores, tanto en propiedad y economía como en libertades y democracia. Dos pasos atrás luego de un paso hacia adelante.

Otro es el socialismo que anticipamos y argumentamos de forma pacífica. Que desea utilizar la mejor tradición marxista y martiana, humanista y cristiana, entre otras, así como también la visión contemporánea de las ciencias en cualquier terreno. Sin olvidar grandes logros de pasados anteriores. Sin fanatismos ni intolerancias, sin dogmas ideológicos. Democrático. Libre, realmente ensanchado por la decisión y calidad cien por cien de legitima voluntariedad de los ciudadanos, activistas y colectividades. Abierto, con banderas de ternura desplegadas en toda dirección. Tratando de espantar la doble moral crónica que actualmente permea nuestra realidad nacional y mundial.

Pero cumpliendo, porque de otra manera no es posible, con postulados de propiedad social predominantes (no estatal), en primer lugar, y siempre mixtas, cooperativas, autogestionarias, cogestionarias, particulares, privadas, entre otras, y algunas por argumentar y dar cuerpo y solidez teórica para que vean luz en el marco de las realidades actuales.

Junto con el Estado tal (muy renovado con respecto a cualquier otros anteriores), en mi opinión particular, lógicamente se irán a bolina políticos y política que hoy ocupan excesivos espacios en desmedro de pueblos, colectivos, científicos, artistas, investigadores, creadores de todas las ramas, especialistas, ancianos sabios, talentos jóvenes, mujeres y hombres de cualquier edad, criaturas con boca y no solo orejas, ciudadanos e individuos, opinantes desperdigados.

Todos tenemos urgencia de participar siempre, tener voto oral y sufragio universal en las cuestiones, para que la sociedad camine hacia adelante. Sin inclusión no hay democracia, sin democracia no hay participación verdadera y posible.

Las sociedades hoy, en general, son manejadas en exceso por políticos intermediarios y taimados y burocracias oportunistas y tontas, en alianzas con élites de Poder, financieras y bancarias, ideológicas, mediáticas, enemigas o controladoras del Estado. Así como dirigentes inamovibles llegados siempre de la misma dirección, igual cantera y plegados a sus intereses personales y de grupo. Ellos copan y compran cada vez más protagonismos, sustituyendo con sus atribuciones el reservorio irremplazable de experiencias y capacidades acumulada por el gran banco genético de la Humanidad.

Socialismo en favor de una sociedad efectivamente más libre, autónoma, pluralista, emancipada de cualquier traba. Redimida de luchas no éticas o a la sombra, dilatorias, regresivas, siempre individualistas y malvadas, ciegas y egoístas de Poder. Con el ánimo venidero y estratégico de reducir el mal ego intuitivo, alimentado y miope. Al mismo tiempo, ampliar a límites impensados la integridad individual y ciudadana. Transitar del aupado y falso carisma de los caudillos y superlíderes a la franqueza pública.

Con democracia y libertad reales, descentralizada, depositaria y compartida, al alcance a de mayorías, no solo de clases o grupos favorecidos. Por supuesto, clases y grupos de Poder, dicho sea de paso, desaparecerían lógicamente en una sociedad tal, ellas solas, en transición pacífica, sin que nadie las eche.

Sin imperio de burocracia y corrupción, que hasta ahora son secuelas del “socialismo” vertical, absolutista, controlador y dueño por decreto de todos los recursos de la Nación. También existe en cualquier parte, porque todavía el mundo es esencialmente capitalista y aún no tiene voz ni una sola una hectárea socialista en el planeta Tierra. Presentimos como inminente esa Tierra pródiga, pero aun no logramos verla asomados a ninguna ventana.

Sería una sociedad donde productividad y creatividad alcanzaría rangos mayores, alucinantes desde nuestras perspectivas aún colonizadas. Colapsarían racismos, prejuicios, nacionalismos estrechos, chovinismos, excepcionalismos, discriminaciones y otras distinciones absurdas que hoy crean grandes conflictos nacionales, regionales mundiales. Conocimiento e investigación, interpretación, tolerancias, ocuparían los sitios vacíos que dejen tales atavismos.

Y entonces avanzaríamos con respeto superlativo sobre nuestro y nuestros planetas, dentro y fuera del sistema solar, creando un espacio inmenso de vida y bienestar para el gran conglomerado de los seres vivos donde quiera que residan.

Parece una utopía noble y bella. Y lo es hasta el día de hoy. Pero teórica e imaginariamente existe. Está quizás todavía más en el corazón que en el cerebro.

No es tarea solo de razonar ni de un año o diez. De pluralismos legítimos, comprensiones a fondo, gradualidades no formales, aperturas consistentes, solidaridades sin sectarismos, en particular con los porciones más dañados o desengañados, o ausentes o invisibilizados .

Pero un proyecto, sí, de cambiar en bien de la sociedad, las relaciones sociales, las personas humanas y todos los que habitamos el planeta en calidad de muertos o vivos. Historia del pasado sería otra, vista con otros ojos de entendimiento y cariño. Presente, un reservorio de potencialidades de cambios soñados y no soñados. Y el siempre futuro, algo mejor, más justo, fabuloso y en manos de todos por igual.

La historia escaló sin excepciones por lentos peldaños, a veces quebradizos, pero cada vez enroló a más individuos y multitudes.

Contradicciones nuevas surgirán y esos entornos serán lo que cambiarán y darán color a la épica de venideras estaciones.

La tierra es redonda y no plana, como se creyó hace apenas unos siglos. Evolución y tiempo inventó e inventa y saca especies de la materia prima universal. No las divinidades, como se afirmaba hasta hace menos de una centuria.

Creencias y dioses, fuego, armas y municiones, caudillos y guerras, herramientas, pólvora, agricultura, milagros, supersticiones e ideas renovadoras, astrología y astronomía, arquitectura gótica o barroca, revoluciones, electricidad y teléfono y avión y barco, cantos gregorianos, sinfonía, danzón, rock, estaban potencialmente contenidos en planes neuronales del Homo sapiens desde el primer día. La capacidad de mejorar es siempre virtual y posible siempre de ver nueva luz.

Sí hoy tenemos radio, cine, TV, informática, vida y cultura digital, mayor plétora individual, sueños de viajar por el planeta, sistema solar y cosmos, respeto a toda religiosidad o escuela filosófica, también tendremos ese socialismo.

Hasta ahora, la criatura humana, líderes en particular y multitudes en general, no estuvieron aún preparados para tal aventura galáctica. Inteligencia y sabiduría remontan con las marejadas sociales. Cojeras humanas un día tras otro desembocan en nuevas habilidades.

Las cosas no llegan por complacer o suavemente. Porque aquí estoy y tenía que suceder. Hay que luchar y arriesgar. Conocimiento se generó y está ahí con ese propósito múltiple y complejo, no para crear grandes distingos humanos, donde unos disponen de cien platos diferente y repletos, otros tienen cincuenta, otros una décima y otros no tienen plato.

Historia gira en dirección que le impriman la voluntad y el amor humanos. Quimeras y utopías, siempre estarán fundando realidades.

Con lentitud y al mismo tiempo con velocidad inusual, con respecto a eras anteriores, se crea alrededor del mundo comprensión y una confraternidad y alianza de los más huérfanos de poder y riqueza. De los mayoritarios. De los más conscientes. De las personas más nobles, bondadosas y generosas. De los que aspiran a apreciar y disfrutar efectivamente de avances de las ciencias y la cultura más que a lujos superfluos, aun cuando no estén excluidos magnificencias, fuegos artificiales, pompas fantásticas u orondas lentejuelas en blusas y camisas o festejos.

Capitalismo sucedió a feudalismo, feudalismo a esclavismo. Vamos hacia adelante, cada día, de formas evolutivas y relativas. Capitalismo, que luego de sacarnos con éxitos de estancos esclavitas y feudales, se torna depredador y despilfarrador, reparte sin equidad, devora riquezas, fuerza de trabajo humana y recursos naturales, genera además guerras, invasiones y genocidios, migraciones aniquilantes, tendría que ser sustituido con algo superior en algún momento venidero.

Ese nuevo orden y desorden social, donde continuaría ininterrumpida la aventura social, tendría que ser nombrado de alguna forma. Incluyo la palabra Socialismo. Aunque igual yo estaría de acuerdo con cualquier otro sinónimo o vocablo que lo interpretara.

Ese algo, al no ser palpable, es utopía aún.

Pero Lógica, sin muchas dudas, continúa detrás de las palabras. Como con respecto a aviones y barcos, trasplantes de órganos, viajes al cosmos, internet, etcétera. Nosotros podemos intercalar, de forma adicional y creciente, para apresurar en lo posible, dominio de la imaginación y preparación teórica. Combate sereno a cegueras ideológicas y mediáticas, abusos de poder, provocaciones elitistas, engañifas ideológicas y electorales, que se esparcen hoy en terrenos por los que ahora tienen riendas.

Fin de la irracional explotación del trabajo asalariado y los recursos otros, incluido el propio planeta que nos alberga, es lógica inexorable, imposible de parar. A no ser que antes se desaten autodestrucción nuclear o ecológica.

Demorará el prodigio poco más o menos. Aunque no siempre es posible divisar con exactitud desde estos bajos horizontes en que a veces nos detenemos a contemplar. Lo que a veces creemos una óptima atalaya técnomediatica, es en realidad un bajío insuficiente.

Lo que llamamos Futuro es todo utopías. Siempre fue así, desde las cavernas.

Giordano Bruno, religioso visionario, percibió un universo diferente, desmesurado, en movimiento constante y repleto de vida interestelar. Pero era el siglo XVI y por eso fue quemado en postes de la Inquisición.

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