A 4 manos

Periodismo, literatura y artes

Lisiados de Guerra, OTTO DIX, 1920

Antibiótico Nacional

Del libro, Atajos para no encontrarse. Cuba.

  

a Bernardo Rodríguez Ramos.

…otro cosmonauta político.

 

Es duro no tener una medalla

Donde dejar un pulmón o una pierna

Un diploma que nos acredite el pecho

A la hora del homenaje

Es injusto quedarse con un solo disparo

Volver sin perder al menos la memoria.

La guerra no se hizo para los débiles

Ni para los millonarios

Es fácil no tener donde amarrar la chiva

Donde poner la boca

En boca de otros

Y exigir un puesto en el Congreso

De los mutilados.

 

Mi abuelo fue a la guerra

Tenía un cuarto para las medallas

Y uno para pasar el hambre

Vino con la cabeza llena de musarañas

Hablaba solo

Se dormía escuchando fotografías

De muertos

Otro chiflado más

Quién indemniza la demencia.

 

Es duro no tener una medalla

Donde hincarnos a llorar

Un lugarcito

Para colgar los diplomas

Que nos legó la burocracia.

No pasar inadvertido

FIN DE LA ERA

Del libro: Dramaturgia de las piedras

 

 Soy el individuo y grano de la especie.

Atributos físicos que cargo los llevan todos masivamente.

Y llevo los atributos que cargan todos.

Mi boca no canta pero dialoga.

Mi mano no se agita en los discursos.

Pero escribe versos.

 

Mi nariz es cada vez menos recta, pero igual olfatea y presiente los peligros.

No soy sordo pero a veces padezco de sordera.

Mis ojos no son azules ni verdes,

pero son de otro color: logran ver a kilómetros

de distancias y astros en el cielo.

Lo imprescindible para no cruzar a oscuras.

 

No hay grandes desemejanzas, solo pequeñas

desemejanzas. No hay grandes semejanzas, solo pequeñas semejanzas. No existen enormes desigualdades, solo diminutas desigualdades.

No existes enormes igualdades, solo diminutas igualdades.

 

Soy la persona que firmo al pie de algunas cartas y sufre sus amores.

Hago oír mi voz en el grupo y la familia. Y

los que opinan saben que yo tengo

mi opinión.

 

Parezco sospechoso solo cuando cargo

sospechas. Cuando camino entre ingenuos

casi siempre parezco una persona ingenua.

Soy pizca en la multitud y nadie en la multitud

es mayor que una pizca.

 

Lo imprescindible para no cruzar a oscuras

 

Soy el individuo y grano de la especie.

Fin de la era de pasar inadvertidos.

 

 

 

El libro no escrito

Letra muerta

A veces, entre las sombras, frente a mis ojos
pasan fragmentos arrebatados, héroes sonoros,
frases aladas, sagas ignotas, hondas estrofas
que se diluyen en los jirones de la memoria.

 

Libros enteros que yacen muertos y sin que nadie
pulse sus hojas, huela su tinta, cante sus letras.

 

Son edificios que nacen ruinas, vastos espacios
cuyos secretos no revelados nadie atesora.

Laberinto medieval

EL MÁS GRANDE MATADOR DEL MUNDO

Tomado de A propósito de san Juan y otras miniaturas

Desde un principio tuvo la fama segura: toda vez que hollaba el redondel, y en especial cuando blandía el acero, emergían ante su vista alucinada los marmóreos muros del infausto laberinto.

Sermón

SOBRE TEQUES Y SERMONES

Todo, según criterio básico pero bien generalizado, nace, se reproduce, pierde poco a poco la memoria y deja los dientes en alguna parte. Es decir, muere.

Todo o casi todo, aclaremos.

Porque TEQUE político, cuyos ancestros ideológicos, políticos e imaginarios, han sido, entre otros, los sermones religiosos de siglos anteriores, así como los imperiosos discursos de las cortes, hoy parecen tener vida eterna y licenciosa.

Es parte imprescindible de la retórica de la lucha por el poder, que nació adulterada, vieja y floja de métodos, pero que se sostiene con la antilógica de aquí solo yo puedo tocar.

Afirmar radicalmente cualquier asunto, sin gran importancia, por supuesto, porque a nadie se convence de una “verdad” sin categoría engolando voz, con pasión ardua, o argumentos de espectaculares calibres, como lo mejor del mundo o de ahí para allá no hay más pueblos.

En decir, para convencer que esta mandarina está agriar, no necesito citar a Cervantes o Shakespeare. O recordar escenas Chaplin o los Hermanos Marx. O acudir al Big bang.

Si lo quieres creer, bien, y si no también. Sino, prueba la dichosa mandarina.

Pero el Poder, y muy en particular poder del Estado y de los gobiernos, aspirarlo, retenerlo, no es bagatela cualquiera.

Obligados estamos a traer a colación a Demócrito o Sócrates, a Hegel o Marx, al manifiesto de Lyon o a Maquiavelo. A Sansón Melena. Al que sea. Y el argumento que valga o no valga, las citas de los más notables. Y los traes, corriendo, porque en ello te va a menudo algo más importante que la propia vida.

Hubo épocas, todas las épocas, hasta nuestros días, que se obstruía a paso forzado la inteligencia, el discurrir, el pensamiento renovador, la verdad que dudaba de verdades anteriores. Cualquier treta para que no cambies formas de pensar, para que continúes pensando como yo, eh. Es lo más seguro y además lo menos arriesgado.

Algunas verdades superestructurales, de arriba, urdida por sabios, teólogos, filósofos, astrónomos, sabios, políticos, etcétera, se congelaban y congelan por decretos parenéticos, libros sagrados, manuales y vulgarizaciones, a lo que suman los poderes mediáticos modernos y contemporáneos, con respaldo oficial de los cuerpos armados.

De esta forma, entran a dominar con más fuerza que los decretos judiciales y los propios fusiles.

¿Quiénes lo practicaron siempre, en cada era?

Pues: poderosos, reyes, emperadores, papas, gobernantes, políticos, primeros ministros, presidentes, cúpulas religiosas. Principalmente.

Enormes y prolongadas censuras y autocensuras generadas, prohibiciones y reprobaciones de todas las épocas anteriores, tienen, sin falta, a sermones y teques, panfletos ilegítimos,  recubierta con oratoria y divulgaciones panfletarias y hasta cuasi sagradas, como aliados incondicionales.

Como armas, en fin, de filo fatal, para desangrar sin necesariamente aniquilar.

TEQUE es, para definir, secuela dogmática que deriva de cualquier doctrina, ideología, religión, política o tendencia de pensamiento en el poder, con pérdida de ética, estética y renovación continuas.

Resulta suma de sectarismos y deformaciones de ideas y conceptos, adoptadas a contrapelo de dialéctica, historia, razón, ciencia, lógica, percepciones, intuiciones, imaginación, praxis en movimiento y desarrollo dentro de la gran cultura humana.

Teque, traducido a un idioma más universal, equivaldría a muela, sermón, reprimenda, reconvención o rapapolvo. A quédate tranquilo  en la oscuridad.

También, en otros diccionarios, a dalequedale, charlaquecharla, verborrea, monserga, rapapolvo, panfleto, que en la acepción cubana además significa razones y verdades están todas en mi regaño o explicación. Nada que ir a buscar en otra parte. Lo que digo, parrafada o cháchara, es absoluto y no es posible objetar. Soy quien piensas y tú

un pequeño rebaño.

Otros sinónimos admisibles serían Disco rayado, machaque, pique. Etcétera.

Para mí criterio, TEQUE, contemporáneamente, tiene además varios otros significados y raíces, establecidos y enriquecidos por la experiencia y semántica existencial de las últimas décadas.

Yo casi afirmaría, sin orden de jerarquía, que cuatro o cinco son los responsables históricos más importantes del teque palabrero que inunda tribunas, conclusiones, asambleas, reuniones, foros, congresos y congresillos y además a menudo la prensa escrita, radial o televisiva de nuestros tiempos.

1, Dogmatismos, 2, Ignorancias, 3, Fanatismos, 4, Oportunismos.

Mezclados y en perfecta sintonía, 1, 2, 3 y 4 son, a mi criterio las causas principales en los registros de mensaje que se deforman con verdades a priori y medio verdades pomposas, absolutizadas y solemnizadas una detrás del otra.

En la médula de los teques oportunismos se mueven además los intereses individualistas, que no individuales, que principalmente sirven a Estados y a  gobiernos del mundo.

Lo anterior no descarta otros fundamentos, en búsqueda para consignar el fenómeno en sus múltiples raíces y repercusiones.

Repasemos lo anterior.

1, Dogmatismos: fes, credos, verdades repetidas sin comprobación, desde siempre y hasta el cansancio. Repetición de ensalmos trasladados de uno oídos a otros, sin reflexión ni espíritu crítico. Dogma puede ser místico, tanto arrebatado como contemplativo. También ascético. O sea, austero y frugal: concibe la existencia como un sacrificio permanente. Aunque también interminable, incontestable e indubitable.

2, Ignorancias: visión unilateral, falta de información, gente con poca escuela y exigua ética. Repetición de ensalmos y manuales, frases ritualizadas, oraciones sacralizadas. Repugnancia por ideas diferentes. Afirmaciones solemnizadas. Iconicidad glorificada.

3 Fanatismos: parcialismo, ceguera, exaltación doctrinaria. Exceso de convicción, crea fatales fanatismos incurables. Exceso de exaltación refiere apasionamientos ciegos y/o oportunismos.

4 Oportunismos: temor a perder algo o ser mal enjuiciado desde arriba, apetencia de autoridad, influencias, cargos o bienes materiales. Sostengo una opinión de indubitables consecuencias en mi entorno político y oficinesco y tengo otra para el ocio casero. Y en la caja de caudales, otra con algunos importantes dividendos a mi favor.

Otras causas azarosas, potenciales o incluyentes:

Intolerancia: secuela de todas las enfermedades infantiles, con poco respeto y abundantes sentimientos de sospecha maligna hacia el interlocutor.

No reinterpreta nunca ni reanaliza ni está disponible para el debate. Sus verdades son autoritarias y eternas, además de acendradamente personales y producto de su ego deformado. Conduce a retorcidas interpretaciones de las más naturales, puras y hermosas de las creencias e ideales humanos.,

Enemiguismo: hostilidad intrínseca, pariente cercano de el otro siempre es malo y en consecuencia yo y nosotros somos siempre buenos. Enemiguísimo rechaza análisis crítico y pensamiento complejo.

Consignismo: se enhebra con repetición de consignas, máximas e insultos seculares. Incluye algunos sentimientos de plaza sitiada, apelados de forma viciosa, bajo el supuesto de que algunas palabras pueden ayudar al enemigo. Incluso por supuesto que los silencios sospechosos también ayudan por extensión.

Falta de opinión propia y capacidad crítica. Repeticiones de verdades u opiniones para intentar predominar a ultranza. Estés o no estés tú mismo convencido de tales retóricas.

Es decir, existe un componente hipócrita y del ego. Incluye alteraciones verbales y enrojecimientos durante los debates.

Adoctrinamientos: formas intolerantes, apasionadas y extremistas. Necesidad de prevalecer. De convertir al adversario. De practicar proselitismo a ultranza. Y no tener orejas para escuchar ni oídos para oír.

Algunos fabricantes noctívagos de teque pretenden que, con cierta dosis de poesía rancia o acaramelada, muy previsible, ya el teque  deja de ser teque. Supone un periodismo de más alto vuelo, aunque cargue con idénticas antiguas afirmaciones. La verdad y las hipótesis y los concepto no se remozan con nuevas lecturas y  avances del pensamiento –dicen-, sino con un caramelo intercalado. Amplio uso mediático hoy día. Prensa en particular.

Antídoto del teque mediático, o cualquier otro, es investigación empírica y académica, experimentación científica, lectura de la gran poesía y literatura universal. Repaso del magnífico e inconfundible patrimonio cultural de la humanidad. Asimilación de la filosofía de todos los tiempos.

Resulta de manera imprescindible evitar lugares comunes y romanticismos baratos y viciosos. Y una sintaxis reflexiva y ecuménica.

A la difícil y casi imposible objetividad, es posible siempre un grado mayor de acercamiento. Mediante amplitud de análisis, debate, mente fría, aunque corazón caliente y contento.  Agregar vocabulario amplio o amplísimo, coordinaciones ejercitada en busca del tono y decir correctos, incremento de saberes y en especial del tema en cuestión.

El cronista, sea cual fuere su especialidad, no debe (o no debiera, digo yo) utilizar su letra para halagar ni engatusar, especialmente a políticos. Gobernantes y en general a los más poderosos.

Se exponen, saben qué, a desaprobaciones u olvidos futuros. Aunque ya hoy y desde ayer, satirizan a mandíbula risueña y a su costa, los lectores de cualquier latitud y creencias. El mundo se informa y ya no es para casi nadie el mejor de los mundos posibles.

El teque es por naturaleza retrogrado, tosco, simplista, reduccionista y rutinario, portador de mentiras y verdades a medias. Mediocre, dependiente, incompetente. No convence a casi nadie mucho tiempo o solo a pares de antemano convencidos.

Teque, junto a otras formas de manipulación, corrompen ideales originarios. Los privan de su integridad, ternura y poesía esenciales.

Ideales y filosofías cercanas a progreso, democracia, libertad, humanismo, justicia social e igualdad humana, no riman con panfletos y teques. Teque y panfleto esencialmente no congenian con los textos más soberbios y emancipadores, que son siempre refractarios a esas corruptelas transitorias del pensamiento humano.

Criterios asentados en el amor individual y colectivos, en la justicia humana, difícilmente apelan a facilismos, complacencias y trivialidades.

Teque es retraso, pérdida de tiempo para adelantar con las ideas y desarrollar el pensamiento con nuevas luces.

Teque llega a contradecir (traicionar), por repetido, inmóvil e insulso, los ideales originarios y convencen finalmente de todo lo contrario.

Teque es género del incondicional que apela a la incondicionalidad.

Teque o sermón es una piedra lanzada contra la inteligencia del individuo y el ciudadano.

Finalmente, en el terreno de la política, construye lectores repugnados y escépticos, aburridos de las cantinelas, que concluyen por apartarlos de momento y dejarlo de lado para siempre.

La fiesta innombrable

Hay que tener cuidado con las orgías, amigos míos,
porque son bosques hondos de follajes azules
donde juegan quimeras que se bañan con tierra,
predadoras voraces de la carne exquisita,
plumíferos arbóreos que eyaculan sin pausa,
mujeres deliciosas que permiten que el agua
se filtre entre sus piernas y caiga en sus abismos.

 

Hay que andarse con tiento con las orgías, amigos míos,
pues son barcos que zarpan, desplegando las venas,
olorosos a semen hacia playas dichosas
que no saben de culpas, pero sí de los vastos,
deliciosos quehaceres de la carne infinita
que ha expulsado la muerte de su reino de grupas,
oquedades y claros manantiales nocturnos.

 

Hay que ser puntillosos con las orgías, amigos míos,
porque el viento las lleva predicando sus salmos
hasta pueblos remotos que resguardan las vírgenes
temblorosas de santos pensamientos impuros
anhelantes de dedos que les palpen el culo
y de lenguas sedientas que les laman el pubis,
mientras alzan al cielo sus pupilas benditas.

Prosperidad

Del libro, A propósito de San Juan y otras miniaturas

Premio estatal de cuento “Beatriz Espejo” 2015, Tlaxcala 

Cortesía del autor

 

Hace dos años el Presidente vino a prometernos que el pueblo se convertiría en ciudad. Un año después llegaron los ingenieros a trazar media docena de calles, y otra vez el Presidente a decirnos que ahora sí.

A los pocos meses se llenó de camiones y más camiones con material. Todos tenían trabajo. Adoquinaron las calles, construyeron escuelas y negocios, muchos negocios. Para el campo hubo tractores, cosechadoras, semilla de primera calidad. Se pavimentaron más calles y se construyeron bodegas. Los comerciantes pronto tuvieron tráileres para mover la mercancía y, cosa maravillosa, un helipuerto. Nadie lo creía: todo era felicidad.

Una mañana llegó una caravana grande de pickups. El que bajó de la más bonita no se parecía al Presidente y lo acompañaban tantos escoltas tan bien armados que pensamos que tal vez sí, que era el nuevo Presidente. Se fue a meter a la alcaldía y nosotros a trabajar. Al otro día el señor Alcalde nos mostró los bultos de semillas que había que sembrar entre la milpa. Yo nomás la vi y supe lo que era. Me dieron ganas de chillar, pero la verdad que el pueblo ahora es ciudad, pequeña, pero bonita, aunque no tengamos permiso de salir, y haya que sembrar y cosechar, sembrar y cosechar.

Hombre caminando al Sur

PEGADO A MIS COSTILLAS

Desde el Este, donde se me ubica efímero

sobre pierna provisoria, avanzo al Oeste: busco

sitio donde preparar el alimento.

Y pernoctar. Cielo marchó en direcciones acostumbradas.

Jurisdicción aquella de sujetos en las esquinas. Fumar a ve-

ces: último cigarrillo se presiona hasta el cadalso. En tal

suburbio abigarrado hospedé mi persona, utilizando mi propia

presencia nunca edulcorada, y además viví allí parte

de mis ausencias, paladeando el dulzor de diccionarios.

Me inicié en poemas. Allí rescribí versos

Hasta dar con Plumas del ave, corazón del vuelo, mayor ha-

llazgo literario que se me atribuye.

Aburrí y me aburrí redactando cosas peores, en cualquier

papel. Aunque a veces fui considerado santo,

es muy saludable de vez en rato pedir y otorgar perdones.

Atravesé ciudades ajenas en dirección opuesta. Por doquier

se rogaba paciencia y adhesión. A esa altura había ofrecido

ya millardos de fidelidad y medio siglo de perseverancia.

Llevé encima pastillas que en la noche inculcan

calmas y estoicismos. Llevé pergaminos y

otras palideces. Luciérnagas para encender. Me interné,

por semanas: en presumidos pedregales vi zopilotes y

hurones. Asombros peores se agolpaban

al final del camino.

Al final, escasez y soledad

remueve incisivos: ratas en escondrijos y donde

no debía haber no había y donde debía tampoco había.

Me alojé en habitaciones y techos excluyentes,

en cunetas coexistí semanas, hasta que el inquilino regresa-

ba. Ofrecí cigarro al último de anoche, porque la guarida daba

para dos.

Fue soplo mío de hombre nuevo, porque egoísmo

nos torna quejumbrosos y anticuados, avaros o timoratos.

Hombrecito ladino desenfundó brioso matarife,

ignorando que quien otorga, administra o dirige o gobierna,

peca mucho si se aferra a cualquier poder.

Si alguien afirma que volvería a

hacer todo igual si volviera nacer, hay que gritarle

Tonto. Que aproveche oportunidades de redención.

Caminé sobre piedras guarnecidas sobre otras piedras des-

conocidas. Neurálgicas equinas, esguinces fiscales. Recuerdos

de tabaco llenó de escozor la memoria. Desgano ayudó

a pasar el día.

Durante la noche se sumó un perro, parecía

buen perro, algo de raza, y durmió pegado a mis costillas.

Al amanecer cogió trillo con pasión inusitada.

Había destino en esa prisa. Le pasaba a él conmigo

lo que si y no a mí con ellos. No rogué adhesión porque el can

portaba sus propias adhesiones.

Quien pasa con su paso, saluda a pasodoble.

Efectos son breves pero desoladores. Dejó herencia: pulgas.

Rasqué simultáneo a izquierda y derecha,

cegaba la luz. Y dentro del bostezo tomé una decisión canina.

Caminé torciendo al Sur

efectivamente pisando huellas atroces y recuerdos

imprescindibles: surqué en diagonal el basural y más tarde

las atestadas callejuelas de mi ciudad.

Félix Guerra

BORRADOR PENSADO. Y REMONTAR HACIA MAÑANA (SEGUNDA PARTE) 

 

SIN borrón ni cuenta nueva. Reclamos personales y sociales. ¿Cómo hacer esto lo mejor posible? ¿Cómo abordar el reto históricamente trascendente con espíritu creador y revolucionario?

Es una respuesta de muchos y de todos.

A grandes rasgos mi sugerencia es la siguiente: Ofrecer y dar poder real a población, pueblo, ciudadano, individuo. Y posibilidad legislada de revocar a cualquier representante que viole las leyes o las incumpla. A esos y al cualquiera en el largo trayecto de las jerarquías.

El esfuerzo inicial para esta empresa de transformación económica y política, podría ser a partir de un CONGRESO DE LA NACIÓN, organizado, citado e instalado en conjunto por toda la sociedad. Para expresar opiniones, juicios, puntos de vista, criterios programáticos, visiones de fondo. Con voluntad consciente y urgente de unir energías y congregar fortalezas.

Sería al final y como resultado, unidad razonada en la diversidad. Mayor cohesión posible, sobre la base de debate, opinión, análisis, participación con voz y voto, tolerancia y comprensión, cooperación y consensos, en todas direcciones, horizontal, vertical y en los múltiples niveles de la nación.

Me pregunto: ¿Qué pueblo y qué sociedad, la de 1959 o la de esta segunda del siglo XXII? ¿Quiénes más aptos para la compresión del reto social inmenso que enfrentamos y las consiguientes y profundas sacudidas de grandes proporciones? ¿Quiénes más valientes, cultos, experimentados, para rescatar utopías y edificar un socialismo de buena extirpe que sirva para hoy y mañana?

La diferencia es enorme a favor del presente, sin duda alguna. Somos un pueblo ahora con más conciencia, en cualquier sentido, que jamás en la historia.

Sería una conmoción en vida. Una cosmovisión grande.

Sin gestualidades agresivas o burocráticas, sin estridencias que remitan al pasado, sin violencias innecesarias. Sin maltratos retóricos, desdenes o purgas como castigos y solución. Hablar desde experiencia, razón, paciencia, respeto y comprensión fraternal. Con sencillez y responsabilidad. No se trata de hostigar, ridiculizar ni maltratar de palabras o hechos a nadie. Sin víctimas, sin cabezas de turco.

Se trata entonces y sobre todo de oír e interpretar, de esclarecer en colectivo. De llenar de fraternidad el corazón y la voz. SINCERIDAD TIENE AUN OPORTUNIDADES DE SOBREVIVIR EN EL SOCIALISMO.

Propósito estratégico sería atenuar de inmediato y concluir luego una prolongada y nociva fase de centralización y autoritarismos, con perniciosos lastres de burocracia. De evitar zizagueos, invenciones y elucubraciones. Y prever, sin dudas, potenciales colapsos en el espinoso camino.

Otro propósito estratégico sería rescatar credibilidad de gobierno, prensa y Estado.

Nuestro peor, pero no imposible escenario, seria perder, por quien sabe por cuánto tiempo (y no demasiado distantes de la orilla), la oportunidad casi única de consolidar independencia y soberanía. También logros alcanzados, así como retener sueños de Patria y Nación.

El mejor y más optimista escenario: Uno, salvar lo que puede ser salvado, cambiar en consecuencia lo que debe ser resueltamente transformado. Dos, tener patria socialista en una época en el que ya el capitalismo errabundea ciego y amenaza historia y humanidad con embestidas salvajes, genocidios y guerras, inmigraciones incontroladas, desigualdades y destrucciones sin límites.

Cambiar retóricas obsoletas al crujir del tiempo. Se operan grandes cambios de situaciones y sobre todo en el más reciente escenario mundial. Permutar lenguajes y estilos ideológicos desfasado de los conflictos contemporáneos y las transformaciones universales y propias.

RECLAMO: OPCIÓN CLARA Y DEFINIDA POR UN SOCIALISMO CON PROPIEDAD DEL PUEBLO, PARTICIPACIÓN, CONSTANTE Y EN ASUMENTO. VERDADERAMENTE DEMOCRÁTICO, QUE ENGLOBE Y ARRASTRE A LA POBLACIÓN Y SUS ENERGÍAS. A LOS SECTORES, PROGRESISTAS, JUSTICIEROS, MÁS HONESTOS.

Aunque cueste los privilegios de algunos.

¿MISIÓN IMPOSIBLE?

Creo quizás que aprovechados, vacilantes y mediocres, así como lógicamente cansados y razonablemente desencantados, así lo podrían estimar.

Sin embargo, mujeres y hombres más íntegros de la Nación, con las lecciones nativas aprendidas y las experiencias de derrumbes mundiales ocurridas en décadas pasada, podrían apreciar que es una alternativa osada y riesgosa, pero imprescindible. Y URGENTE.

No podemos tapar el dedo con el sol.

Apuntar índice hacia nosotros mismo y no ponerse a cantar nostálgicos himnos y sucesos dramáticos de antaño.

Así, los errores y desvíos comunicarlos prestos a la historia. Convertirlos en autorreflexión, experiencia y espíritu crítico. Para ser utilizados desde ahora y mañana en la mañana.

RECLAMO: Preservar independencia y soberanía como tarea urgente de la luz.

REFUNDAR NACIÓN Y SOCIALISMO.

Félix Guerra

BORRADOR PENSADO. Y REMONTAR HACIA MAÑANA (PRIMERA PARTE)    

Sin borrón, pero con cuenta nueva. Reclamos personales y sociales.

PRIMERO: Reclamo PROPIEDAD SOCIAL (no PROPIEDAD ESTATAL). Sin trampas o incurriendo en olvidos teóricos o históricos. Sacar propiedad social del rincón a la sombra, de  definiciones oportunistas. Explicarla correctamente, darle ancho y vuelo, realizar un ejercicio de creación y honradez. De redención de la improductividad, las pobrezas crónicas y los incesantes tropiezos económicos.

Propiedad Estatal (recordar URSS, campo socialista, CAME) atravesó pruebas de más de medio siglo, que la califican como una de las peores formas de propiedad de la Historia clasista de la humanidad.

Pueblo cubano, población, individuos y ciudadanos, apoyarían decididos y en cualquier circunstancia, si el horizonte inmediato es la propiedad del pueblo, incluida en la Constitución y planes de desarrollo. Propiedad verdaderamente social, perteneciente a la gente de carne y hueso, con boca para comer, brazos para laborar y cabeza para vivirla en familia bajo un techo. Es decisivo. Conclusión de un largo período de existencia humana.

No propiedad en que el Estado-entelequia es dueño de casi todo.

En ocasiones, con letrero de PROHIBIDO PASAR.

Con salarios que él decide y luego a distribuir a los precios que le convenga o dicte un mercado caotizado sobre todo por la improductividad.

Y en los puntos de venta ni siquiera el fallido BUZON DE QUEJAS, un cadáver de idílicas intenciones.

No es, por supuesto, la propiedad estatal vigente hoy, que en ocasiones llaman “social”, en esencias similar a las anteriores de capitalismo, feudalismo y esclavismos. La de siempre y hasta nuestros días, mediante la cual el trabajador apenas es dueño de muy poco, en el mejor caso de su fuerza de trabajo y el salario (definido por el Estado junto con los precios) queda en los bolsillos para disponer de él con cierta libertad. Resto o buena parte, va a regiones intangibles del entendimiento y la información.

La propiedad prioritaria actual en el mundo, tanto capitalista como socialistas, son monopolios que bridan oportunidades a unos, pero alejan de la realidad, la toma de decisiones y el progreso consciente a otras. Monopolios de los millonarios y monopolios del Estado.

Propiedad, forma de propiedad de medios de producción y producción de bienes, direcciona a la sociedad. La propiedad estatal convierte al Estado en protagonista decisivo y decisor del volumen mayoritario de las acciones. Estado es quien proyecta, invierte, produce, distribuye y pone precios. Inevitablemente aparta al pueblo y al ciudadano, lo deja al margen de las acciones económicas y lo relega a consumidor de subsistencias.

Estado crea y dirige cada uno de los ministerios, crea metodologías y resoluciones, que son leyes de obligatorio cumplimiento para productores. Además, las organizaciones políticas, de masas, juveniles, pioneriles, sindicales, de profesionales, periodistas, escritores y artistas y otras muchas, han sido instauradas, financiadas y tuteladas día a día por el Estado-partido. Es un cerco que lo abarca todo y le crea destinos casi inamovibles.

Resulta conveniente aclarar, a estas alturas, que el Estado no produce. Los productores de riquezas son los trabajadores donde quiere que estén. Todos los tesoros brotan de las manos, fuerza de trabajo, calificación técnica, científica y cultura ,energía y sudor de quienes laboran a diario en el surco, las máquinas o puestos de trabajo y servicio. El Estado es, o debiera ser, solo el administrador austero y creador de esos bienes.

La propiedad del Estado, coronando procesos productivos, tiende, por defecto, a verticalismos, autoritarismos, privilegios, malas y dudosas administraciones, apropiación sin participación, y se nutre de dirigentes nombrados desde arriba. Nada de permitir a otros sujetos laborantes, a compartir decisiones, mediante cogestión, autogestión o cooperativismo.

Además incumple planes de producción unos tras otros, maltrata al consumidor y crea otros muchos graves inconvenientes entre Estado y Nación. Se convierte en herramientas y conceptos que engendran burocracia y corrupción. También inequidad y elitismos. Y perpetúa un capitalismo de Estado más constreñido e ineficaz que ningún otro.

Estado extravía fácil la brújula ideológica, imita al capital, pero de forma mucho más centralizada y autoritaria. Salta del status de muchos ricos, millonarios y monopolistas, al monopolio estatal único. Crea distancias, juicios desfavorables y mal humor en la población consumidora. Establece un reparto y reparto, casi como favor, y apropia de los conceptos de distribución y venta. Y por último se favorece del reparto.

Esta es la diferencia básica y decisiva entre cualquier capitalismo y socialismo de Estado, y el socialismo democrático que desea y necesita la humanidad para rebasar una época que ya comienza a ser sórdida.

SEGUNDO: Reclamo PARTICIPACION DIRECTA de ciudadanía y ciudadano. Movilización del individuo, su pensamiento ideológico y crítico, su espíritu corporativo y gremial, su voto secreto y directo, su humanismo de sabor complejo, crítico y creativo. Concurrir con gusto y hablar con sinceridad a oídos receptores. Rechazar dogmas, consignas, papeleos, promesas volátiles, vulgarizaciones del pensamiento, lugares comunes engendrados en el pasado y engrosados durante la época actual.

TERCERO: Reclamo CAMBIO DE MENTALIDAD, efectiva, no solapada ni de dientes para adentro. En voz alta, que incluya a gobernantes y políticos de cualquier nivel, en el supuesto de que a altura mayor, mayor distanciamiento hasta cualquier cotidianeidad de base y familiar.

CUARTO: Reclamo DESCENTRALIZACION HASTA EL MUNICIPIO. Luego hasta empresas, centros de trabajo y colectivos. Ninguna voz de descentralizar será sincera y efectiva hasta que no englobe a las criaturas de a pie, a los minúsculos e invisibles poderes insustituibles de la base.

QUINTO: Reclamo ELECCION DIRECTA DE LOS MÁS ALTOS CARGOS DEL ESTADO Y EL GOBIERNO. Así de rotundo, sin excepciones. OTRO SISTEMA ELECTORAL: DEMOCRATICO, legítimamente verificable, no formal, alejado de las caricaturas actuales, con metas y programas para cada nivel. Y RENDICION DE CUENTAS auténtica, directas. RADIO Y TV PARA RENDICIONES DE CUENTA nacionales y provinciales. Rendición de cuenta por los medios posibles para los municipios, con participación voluntaria y democrática de la ciudadanía.

Imprescindible empoderar a pueblo, desde bases, colectivos industriales y agrícolas, circunscripciones. Hay días y varias ocasiones al año, que el administrador, gerente o dirigente, subordine y rinda completamente SU OREJA a los colectivos, en todas las instancias y ponga de verdad lógica y sentido común a funcionar.

Elaborar y hacer funcionar y funcional, una teórica de la ética ideológica del dirigente administrativo y político. El marxismo, así como cualquier regulación laboral y ética, carece de ese acápite importante para hoy y siempre: es una tarea del presente. Y resulta imprescindible dialogar al respecto. Convertirlo en conciencia y Ley, desde la base hasta la cima. Incluirla en Constitución de la República y legislar al respecto.